Dependiendo de los sesgos previos que uno tenga y de la calidad y rigor de la información que maneje, la adquisición de conocimiento puede ser mejor o peor. O mejor dicho, puede ser creciente o decreciente.
Si las fuentes de información son fiables y rigurosas, el conocimiento sobre un tema irá aumentando progresivamente. Las personas aprenderán de verdad y se darán cuenta que, casi siempre, todo es más complejo de lo que parece. Si, en cambio, la información es falsa o incorrecta, como por ejemplo ocurre en el ámbito de las pseudociencias o en buena parte del mundillo alternativo, y no existe una actitud escéptica, el conocimiento puede ir degenerando. Y nos encontraremos con gente que, cuanta más información basura recibe, más se aleja de la realidad objetiva, pero paradójicamente, más cree que sabe.
El otro día estuve pensando en cómo explicar esto de forma sencilla y se me ocurrió el siguiente gráfico (pinchar para agrandar):
¿Qué os parece? ¿Creéis que es un modelo que se cumple?
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3.7.20
22.8.18
Gurucheck, evaluando a tu gurú de salud
¿Recurres a alguna persona (que no es tu médico o sanitario habitual) cuando necesitas conocimiento o consejos relacionados con la salud y el bienestar? Si es así, ¿te gustaría poder evaluar y conocer su fiabilidad y rigor?¡Ahora puedes hacerlo!
Expertos de la Universidad de Miskatonic han desarrollado GURUCHECK, un sencillo y práctico cuestionario, basta con valorar (con un SI o un NO) cada una de las 12 cuestiones que plantea.
Sin más preámbulos a continuación tienes los 12 ítems del cuestionario (que también puedes descargar en forma excel desde este enlace). Cada cuestión está además acompañada de una breve explicación que nos ayudará a su interpretación y valoración:
26.11.17
¿Merece la pena discutir con los defensores de las pseudociencias?
Últimamente he sido testigo de varios debates por las redes sociales respecto a si merece la pena dedicar tiempo a discutir con los defensores de las pseudociencias o a rebatir e intentar convencer a quienes creen fervientemente en ellas.
Por un lado están quienes opinan que hay que seguir haciéndolo y que siempre será mejor que dejar el campo libre a los vendedores de milagros. Por otro, hay quien defiende que realmente no se consigue nada y que incluso podría ser hasta contraproducente. Ambas posiciones suelen utilizar argumentos bastante razonables y todo aquel que lleve muchos años defendiendo el pensamiento escéptico se habrá encontrado con todo tipo de situaciones: en las que ha conseguido hacer ver a alguien que sus creencias no tienen fundamento y también -seguramente con más frecuencia - en las que solo ha conseguido llegar a un desagradable enfrentamiento, sin resultados visibles.
Como creo que, sin ser perfecta, la ciencia el mejor punto de partida para hacer análisis y llegar a conclusiones, he rebuscado un poco entre estudios a ver con qué me encontraba para sobre este tema. Para empezar, no he podido encontrar investigaciones relacionadas sobre pseudociencias, así, en general. Pero me he topado con unas cuantas interesantes y muy relacionadas, centradas en creencias sobre temas concretos: política, vacunas y conspiraciones. Además, hay bastante investigación sobre el llamado "backfire effect" , un concepto que más o menos se traduciría como "efecto contraproducente", refiriéndose a conseguir el efecto contrario al deseado al intentar cambiar las creencias mostrando evidencias y datos. Y creo que puede servirnos para hacer deducciones que podrían extrapolarse a la generalidad.
29.9.17
Mitos sobre el cáncer: químicos, radiaciones, dieta, cannabis, homeopatía...
No sé si os pasa a vosotros, pero a veces tengo un post en mente durante meses, incluso años, y la falta de tiempo u otras prioridades me impiden terminar de escribirlo. Afortunadamente internet es tan inmensa que al final siempre aparece alguien que materializa esas ideas en un artículo muy parecido al que podía estar pensando, casi siempre superando lo que yo hubiera sido capaz de escribir.
Es lo que me ha pasado con un post sobre los mitos más conocidos sobre el cáncer. Un reciente artículo del investigador David Ribert Grimes publicado en The Guardian, "Tackling cancer treatment myths, from clean eating to cannabis", se ajusta a lo que tenía en mente, así que me he limitado a traducirlo.
Aquí lo tienen:
5.6.17
Evaluando la solidez de la evidencia en pseudociencias: La Pirámide de la Evidencia Cuñada
Tras ser testigo de cómo personajes relevantes y supuestamente cultos "argumentan" en contra de las farmacéuticas y la investigación científica y a favor de la homeopatía, presentadores impresentables "se hacen eco" de los "problemas" con las vacunas y periodistas oportunistas y mediocres reflexionan en base a estudios y argumentos de terceros que probablemente ni siquiera entienden, creo que es momento de echarles una mano a todos ellos y darles a conocer algo que les será realmente útil a la hora de evaluar el rigor de la información con la que puedan encontrarse.
Esta es la gran Pirámide de Evidencia Cuñada (PEC):
Su modo de uso es sencillo: Basta con identificar el origen de la información, afirmación o datos que queremos contrastar y ver en qué nivel de la pirámide se encuentran. Cuanto más arriba, más sólida será la evidencia cuñada. También sirve para evaluar la cuñadez de personas y webs, en función de a qué argumentos recurren con más frecuencia para justificar sus opiniones e ideas.
De nada, ya me pagaréis unas cañas.
Esta es la gran Pirámide de Evidencia Cuñada (PEC):
Su modo de uso es sencillo: Basta con identificar el origen de la información, afirmación o datos que queremos contrastar y ver en qué nivel de la pirámide se encuentran. Cuanto más arriba, más sólida será la evidencia cuñada. También sirve para evaluar la cuñadez de personas y webs, en función de a qué argumentos recurren con más frecuencia para justificar sus opiniones e ideas.
De nada, ya me pagaréis unas cañas.
8.5.16
Gafas, luz azul, antirreflectante y marketing del miedo
Si, como me pasa a mí, vuestra vista no es una de vuestras capacidades destacables, conoceréis perfectamente la sangría económica que supone el tema a lo largo de la vida. De pequeño tus padres se gastan una pasta porque rompes las gafas cada dos por tres. Cuando creces, te pasas a las lentillas y te gastas una pasta en reponerlas y en los líquidos de mantenimiento. Y según pasan los años, te gastas una pasta al adaptar las lentes a tus crecientes defectos visuales.
Soy miope y debo dejar claro que agradezco profundamente la existencia de la ciencia de la óptica y el trabajo de oftalmólogos y optometristas. Sin ellos mi vida sería una pesadilla. Pero también es cierto que si sumo todo lo que me he gastado a lo largo de vida en gafas, lentillas, líquidos y demás, la cifra es importante.
Os cuento todo esto porque el otro día fui a mi óptica habitual (Medical Óptica) a encargar unas gafas para mi hija - lamentablemente le ha tocado heredar los genes oculares de su padre - y resulta que me hicieron pasar un rato no demasiado agradable. Sin ninguna necesidad, en mi humilde opinión.
21.10.15
Incoherencias alternativas

Uno de los mecanismos más curiosos de nuestra mente es la necesidad de preservar nuestras ideas preconcebidas. Evolutivamente tiene sentido, ya que en la vida real tenemos que tomar decisiones continuamente y para hacerlo de forma eficaz es necesario tener criterios afianzados. Sin embargo, este fenómeno hace que a veces seamos incoherentes y que tengamos numerosos sesgos, que podrían ser contraproducentes en algunas situaciones, sin que seamos conscientes de ello.
Para profundizar un poco en el tema, recomiendo echar un vistazo al estupendo artículo sobre la disonancia cognitiva de Antonio Martínez Ron "Por qué no podemos dejar de estar equivocados", que creo que viene muy a cuento.
Pues bien, reconozco que yo mismo estaré lleno de estos sesgos, pero como mi cerebro, en su lucha contra la disonancia cognitiva, me empuja a buscar primero los de los demás, he decidido escribir un post recopilando algunas incoherencias de las que he sido testigo (con frecuencia entre exabruptos y ataques personales de todo tipo) entre los defensores más radicales de "lo alternativo".
Aquí están:
15.3.13
Una Fundación vende la pseudociencia de Pranan Tecnologies
Por lo que leo en su web, la Fundación Nueva Gestión "es una organización destinada a la investigación y análisis que tiene como objetivo aportar conocimiento y herramientas informativas a los principales actores implicados en el desarrollo socio-económico". Basta darse una vuelta por los diferentes apartados para comprobar que, en efecto, desarrolla iniciativas en ese ámbito, en plan jornadas, estudios, dossieres, etc., relacionados con el desarrollo económico. Así que me he quedado muy sorprendido cuando entre sus páginas me he encontrado con el siguiente Monográfico sobre la contaminación electromagnética.
6.1.13
El verdadero peligro de las medicinas alternativas
No penséis que por que sean fechas navideñas voy a dejar de dar un poco de estopa a las pseudociencias. Hoy toca un poco más de medicinas alternativas, que los libros del post anterior me calentaron lo suyo.Cuando me toca pelear un poco ante algún amigo de las medicinas alternativas (o, como prefiero llamarlas, pseudomedicinas) y he rebatido (más o menos convincentemente) todos los argumentos que se suelen utilizar para justificarlas, la defensa final a la desesperada del amigo suele terminar con un "bueno, mal tampoco hacen". ¿No os ha pasado? Me fastidia y corta bastante porque al final quedas tú como un radical y el como alguien comprensivo y tolerante.
En frío y sin mucha reflexión podría pensarse que tiene algo de razón. Por ejemplo, los productos homeopáticos, al ser agua con azúcar, mal no hacen. Los suplementos vitamínicos y energéticos tampoco. Ni siquiera las Flores de Bach, los bloqueadores de radiaciones e incluso las hierbecitas en pequeñas cantidades es muy probable que no hagan ningún mal directamente. Simplemente no hacen nada.
Pero hoy quiero hablar de algo que va un poco más allá, porque independientemente del posible mal directo que hagan o no, estas terapias tienen un poderoso efecto negativo:
29.12.12
Libros para no regalar: Medicinas alternativas y charlatanes
Me gusta pasarme de vez en cuando por la librería, para estar al día de las novedades editoriales que van apareciendo. En mi opinión, la oferta de obras refleja bastante bien la sociedad en la que vivimos y los intereses que se demandan y se crean. Un claro ejemplo ha sido la serie Las Sombras de Grey, un producto literaria y narrativamente muy mediocre, del que quizás hablé en otra ocasión, que ha empujado a leer a muchas personas que no suelen hacerlo. Algo es algo.
Una de las zonas en la que indago un poco es la de ciencia. Cuando me paso por ella me siento un poco tercermundista, conociendo los libros que se publican en inglés, muy superiores en cantidad y calidad. Y parece que el panorama no tiene perspectivas de mejorar, así que habrá que seguir practicando con la lengua de Shakespeare.
Normalmente cercana a la de ciencia suele estar la zona que se suele llamar salud, que por conocimiento del mercado y la competencia (en relación con el libro) también me gusta visitar. Y la verdad es que el panorama es deprimente.
Una de las zonas en la que indago un poco es la de ciencia. Cuando me paso por ella me siento un poco tercermundista, conociendo los libros que se publican en inglés, muy superiores en cantidad y calidad. Y parece que el panorama no tiene perspectivas de mejorar, así que habrá que seguir practicando con la lengua de Shakespeare.
Normalmente cercana a la de ciencia suele estar la zona que se suele llamar salud, que por conocimiento del mercado y la competencia (en relación con el libro) también me gusta visitar. Y la verdad es que el panorama es deprimente.
25.12.12
Un regalo muy apropiado
En mi casa son unos cachondos. Esto es lo que me han regalado por estas fiestas:
12.12.12
La Ventana de la SER da publicidad gratuíta y credibilidad a la numerología
Enciendo la radio en el coche, sintonizo la cadena SER. Emiten La Ventana y como hoy es 12-12-12, no podían faltar unos minutos dedicados al dichoso número. Tras hablar con un matemático, que relata un par de anécdotas al respecto, contactan con una tal Araceli Vidal, numeróloga.
Como no sé qué profesión o especialidad es esa, escucho atento lo que dice la invitada en cuestión.
Y me encuentro con las siguientes perlas:
Como no sé qué profesión o especialidad es esa, escucho atento lo que dice la invitada en cuestión.
Y me encuentro con las siguientes perlas:
- "Los números son energía".
- "Del 1 al 9 tenemos todas las vibraciones para desmenuzar cualquier tipo de energía".
- "Si sumamos 12+12+12 tenemos 36 y 3+6 da 9, y el 9 es el culminante de esta hilera del 1 al 9".
1.12.12
Fútbol y pseudociencias
Traducción-adaptación libre del artículo publicado esta semana en The Guardian "Arguing about pseudoscience: a useful analogy"
Situación: En un bar el hombre 1 está sentado en la barra y pide una cerveza. Claramente espera a alguien. A su lado está sentado el hombre 2, al que no conoce, pero que en un momento dado se gira y le dirige la palabra.
Hombre 2: ¿Has dicho que vienes de Barcelona?
Hombre 1: ¿Qué?
H2: Te he escuchado decir al camarero que vienes de Barcelona.
H1: Pues sí.
H2: Has mencionado el fútbol.
H1: ¿De veras? Ah, si, por el atasco. Estaba todo colapsado a causa de un partido de fútbol.
H2: ¿Sabes cual es el mejor equipo de fútbol de Barcelona?
H1: Pues hombre, no soy seguidor del fútbol, pero creo que es el Fútbol Club Barcelona, el Barça.
H2: ¡Pues no! ¡A ver si te enteras!
H1: ¿Qué?
Situación: En un bar el hombre 1 está sentado en la barra y pide una cerveza. Claramente espera a alguien. A su lado está sentado el hombre 2, al que no conoce, pero que en un momento dado se gira y le dirige la palabra.
Hombre 1: ¿Qué?
H2: Te he escuchado decir al camarero que vienes de Barcelona.
H1: Pues sí.
H2: Has mencionado el fútbol.
H1: ¿De veras? Ah, si, por el atasco. Estaba todo colapsado a causa de un partido de fútbol.
H2: ¿Sabes cual es el mejor equipo de fútbol de Barcelona?
H1: Pues hombre, no soy seguidor del fútbol, pero creo que es el Fútbol Club Barcelona, el Barça.
H2: ¡Pues no! ¡A ver si te enteras!
H1: ¿Qué?
18.11.12
Wikipedia en español y las pseudociencias: tenemos un problema

Antes que nada, quiero dejar claro que creo que la Wikipedia es uno de esas ideas que hacen que internet merezca la pena, uno de esos proyectos que, de no existir, tendrían que abordarlo los gobiernos de todo el planeta tarde o temprano. Admiro a quienes la crearon y a quienes la mantienen, en todos los sentidos. Yo mismo intento de vez en cuando aportar mi granito de arena, aunque, siendo honesto, lo hago menos de lo que debería. De cualquier forma, me parece un ejemplo a seguir y espero que tenga éxito durante muchos años.
Dicho esto, siempre he tenido la percepción que la Wikipedia en inglés es bastante más completa que la versión en español, algo esperable suponiendo que la versión original dispondrá de muchos más recursos. Pero no me había detenido a analizar sus contenidos en algunos temas hasta leer un artículo de Mauricio-José Schwarz en su blog El retorno de los charlatanes, en el que denuncia la condescendencia de la enciclopedia con enfoques pseudocientíficos.
Tal y como Mauricio detallaba en su artículo, la política editorial de utilizar un punto de vista neutral en cada uno de los dos idiomas ya difiere de forma sustancial. La española parece que queda más abierta a dar el mismo valor a teorías alternativas o minoritarias que a las que tienen respaldo de la comunidad científica o parten de fuentes fiables y contrastadas, como puede verse en sus respectivas definiciones oficiales del concepto "punto de vista neutral":
6.11.12
Fallece a los 58 años Andreas Moritz, el naturópata que popularizó la limpieza hepática
Gracias a la amiga y fiel seguidora Natalia, me he enterado de que el pasado 21 de octubre falleció Andreas Moritz a los 58 años, el naturópata que había popularizado la limpieza hepática, un estrafalario tratamiento que supuestamente limpia el hígado de misteriosas piedras. Hace unos meses escribí un artículo sobre el tema, que generó gran interés y se ha convertido en uno de los más visitados del blog, con decenas de comentarios, posición destacada en Menéame y que todavía, de vez en cuando, es centro de las iras de los seguidores de Moritz. (por cierto, si te interesa el tema te recomiendo leer aquel artículo desde este enlace y sus comentarios, ya que tienen sorpresa con la presencia de un inesperado comentarista, allá por la mitad).Un fallecimiento siempre es un drama en el entorno del afectado y le deseo lo mejor a su familia, que será quien peor lo esté pasando estos momentos. Pero que Moritz haya fallecido tan joven puede generar cierta curiosidad o interés para quien conozca su bibliografía, ya que, según él, era capaz de prevenir o curar prácticamente todo.
Además de su libro más popular, "Limpieza hepática y de la vesícula", su lista de obras es muy amplia, con muchas de ellas disponibles en español, como puede apreciarse :
3.10.12
Los peligros de curanderos y pseudomédicos
Últimamente, por pura casualidad, he podido conocer casi de primera mano varios casos de personas que han decidido seguir los consejos de algunos curanderos y pseudomédicos estafadores. Tengo que reconocer que soy generalmente optimista respecto a la ignorancia de la gente en estos temas y confío en que, con los años, la tendencia vaya a mejor. Pero a veces, como me ha ocurrido recientemente, el optimismo se vuelve pesimismo, tras escuchar situaciones como las que os voy a contar.
Primer caso: El familiar de un amigo, creyente y practicante habitual de la limpieza hepática, una majarada reciclada por Andreas Moritz para supuestamente limpiar supuestas piedras del hígado (que explico aquí con más detalle), decide volver a aplicársela, una vez más. Al de unas horas, debe ingresar en un hospital cercano, aquejado de una deshidratación grave.
Segundo caso: Charlando con un amigo médico, especialista en digestivo, me cuenta que no hace mucho les llegó al hospital donde trabaja un matrimonio con una hija que sufría enfermedad de Crohn, muy afectada y con la enfermedad en estado muy avanzado.
Primer caso: El familiar de un amigo, creyente y practicante habitual de la limpieza hepática, una majarada reciclada por Andreas Moritz para supuestamente limpiar supuestas piedras del hígado (que explico aquí con más detalle), decide volver a aplicársela, una vez más. Al de unas horas, debe ingresar en un hospital cercano, aquejado de una deshidratación grave.
Segundo caso: Charlando con un amigo médico, especialista en digestivo, me cuenta que no hace mucho les llegó al hospital donde trabaja un matrimonio con una hija que sufría enfermedad de Crohn, muy afectada y con la enfermedad en estado muy avanzado.
9.9.12
Misteriosa publicidad de videntes y charlatanes
Atentos a estos dos folletos de publicidad de videntes que me han dejado en el buzón y en el coche hace unos días. Recomiendo su lectura detallada:
No parecen tener mayor misterio, es habitual ver parecidos cada poco tiempo. Son prácticamente iguales (¡incluso el horario!); tiene su gracia fijarse en la paupérrima la gramática, que uno ya no sabe si es realmente torpe o está escrita así a propósito.
No parecen tener mayor misterio, es habitual ver parecidos cada poco tiempo. Son prácticamente iguales (¡incluso el horario!); tiene su gracia fijarse en la paupérrima la gramática, que uno ya no sabe si es realmente torpe o está escrita así a propósito.
30.6.12
Bezoya utiliza la pseudociencia de Masaru Emoto y su agua milagrosa para vender
Me ha llegado un correo de Mauricio-Jose Schwarz, vía Círculo Escéptico, alertando sobre la nueva campaña del agua Bezoya, en la que se apoyan en un conocido del mundo de las pseudociencias y el New Age, Masaru Emoto. Este japonés afirma que "El pensamiento humano, las palabras, la música, las etiquetas en los envases, influyen sobre el agua y ésta cambia a mejor absolutamente". Sus supuestas investigaciones (que no han sido replicadas por científicos ni publicadas por ninguna revista científica) las han utilizado los pro-homeopatía en numerosas ocasiones, a pesar de que, insisto, ningún equipo independiente y riguroso haya podido reproducir estos descubrimientos. En resumen, el agua milagrosa de toda la vida, con un toque pseudo-científico.
El caso es que los de Bezoya han publicado en su web este vídeo, utilizando sus mensajes sobre los supuestos "mensajes del agua", insinuando que tiene propiedades milagrosas con las técnicas más típicas de marketing:
No sé si lo que pretendían era hacer ruido (si es así, lo conseguirán) o prestigiar su agua (esto no lo van a conseguir, al contrario), pero esa estrategia de utilizar a un iluminado para hacerlo es muy peligrosa.Y engañosa.Como dice el amigo Pelayo, ha sido un verdadero patinazo, con lo fácil que lo tienen con ese nombre comercial y esa rima...
Para quien quiera profundizar sobre el tema de forma más seria, Mauricio-José nos ha facilitado unos cuantos enlaces escépticos:
http://is-masaru-emoto-for- real.com/
http://scienceblogs.com/ insolence/2006/10/06/your- friday-dose-of-woo- h2ooooooommmm-1/
http://www.cyber-nook.com/ water/Emoto_QA.htm
http://spacecityskeptics. wordpress.com/2008/12/23/more- water-woo-from-masaru-emoto/
http://charlatanes.blogspot. com.es/2006/09/ker-jimnez- promueve-agua-140-dlares-el. html
Actualización:
Un artículo muy recomendable sobre el caso: A Bezoya se le va la olla.
Más blogueros que destacan la ridícula campaña: Luis Alfonso Gámez en Magonia, Y Fernando Frías en El fondo del asunto.
El caso es que los de Bezoya han publicado en su web este vídeo, utilizando sus mensajes sobre los supuestos "mensajes del agua", insinuando que tiene propiedades milagrosas con las técnicas más típicas de marketing:
No sé si lo que pretendían era hacer ruido (si es así, lo conseguirán) o prestigiar su agua (esto no lo van a conseguir, al contrario), pero esa estrategia de utilizar a un iluminado para hacerlo es muy peligrosa.Y engañosa.Como dice el amigo Pelayo, ha sido un verdadero patinazo, con lo fácil que lo tienen con ese nombre comercial y esa rima...
Para quien quiera profundizar sobre el tema de forma más seria, Mauricio-José nos ha facilitado unos cuantos enlaces escépticos:
http://is-masaru-emoto-for-
http://scienceblogs.com/
http://www.cyber-nook.com/
http://spacecityskeptics.
http://charlatanes.blogspot.
Actualización:
Un artículo muy recomendable sobre el caso: A Bezoya se le va la olla.
Más blogueros que destacan la ridícula campaña: Luis Alfonso Gámez en Magonia, Y Fernando Frías en El fondo del asunto.
28.6.12
5 razones por las que prefiero los medicamentos a los remedios naturales
Oye, que cansino todo el rollo ese de ponerle la palabra natural a todo para que pensemos que es más sano o que no le añaden porquerías. Cuando veo el pan de molde anunciándose como natural, intentó imaginar cómo será el árbol del que sale, pero como que no hay forma. Eso sí, la gente pica a destajo, aunque no lo reconozca. No lo saben ni nada los de marketing...
Lo que ya me molesta un poco más es lo de los remedios y pseudomedicinas naturales. Me ha vuelto la inquietud después de que la Ministra Mato (buen apellido para la ¿defensora? de la sanidad española) recomendara cambiar los tratamientos con dudosa eficacia terapeútica por hierbitas y similares. Muy propio de una ministra.
El caso es que es sorprendente la enorme cantidad de gente que pone al mismo nivel los remedios de naturopatía y los medicamentos de verdad. Incluso algún inconsciente por encima. Con la cantinela de que las farmacéuticas nos tienen a todos envenenados y nos quieren mantener enfermos para poder vendernos sus productos sin fin, nos repiten machaconamente sus mensajes. Mensajes que son, siendo suave, una soberana estupidez.
Por mi parte yo prefiero la química. Quizás haya algo de deformación profesional, pero sobre todo es por las siguientes razones, de cajón de madera de pino:
1- Las plantas no se crearon para curarnos
Como no pueden defenderse a mordiscos ni salir corriendo, la evolución ha dotado a las plantas de numerosos mecanismos para sobrevivir. Uno de los más eficaces es la presencia en sus entrañas de compuestos tóxicos o indigestos, algo muy persuasivo con los animales más osados y que se atreven a probarlas. De hecho, si te das un paseo por el campo y te comes una pizca de algunas de las plantas que no conozcas de nada, lo más probable es que acabes con un buen dolor de barriga o medio intoxicado. Por lo tanto, el hecho de que uno de sus componentes tenga utilidad terapeútica es simple casualidad, ni la evolución ni la planta pensaron en nuestra salud cuando posibilitaron que se incorporara el compuesto beneficioso a su composición. Más bien al contrario, si por ellas fuera, creo que les encantaría ser capaces de envenenarnos a todos los que nos las zampamos.
Un ejemplo que ilustra bastante bien esta primera razón es el género de plantas llamadas Aristolochia, usadas en la medicina tradicional china, egipcia y romana durante miles de años. Pues bien, hay diversos estudios, como "Mutational signature of aristolochic acid exposure as revealed by whole-exome sequencing" y "Genome-wide mutational signatures of aristolochic acid and its application as a screening tool" que han demsotrado que es altamente tóxica y cancerígena.
2-Los medicamentos de verdad siguen rigurosos protocolos para demostrar que funcionan
Para que se apruebe la venta de un medicamento de verdad debe superar un montón de requisitos, pruebas en animales y en humanos y protocolos que aseguren mínimamente su eficacia y seguridad. Y son largos, caros y exigentes. Por ejemplo, en este enlace, está los que sigue la FDA, la agencia del medicamento americana. Es cierto que no son perfectos, pero son muy fiables y cada día es más difícil conseguir nuevas aprobaciones, porque los nuevos medicamentos deben demostrar que aportan resultados superiores a los ya existentes. Por contra, los remedios naturistas no tienen que seguir ninguna exigencia ni protocolo, ya que oficialmente no son considerados medicamentos. Con tal de que no envenenen a nadie, se pueden vender con las estratagemas habituales de marketing que les asignan propiedades no demostradas.
3. Muchos medicamentos ya son naturales
La síntesis de moléculas y compuestos no es una tecnología sencilla, ni mucho menos. Por eso, a menudo para las empresas farmacéuticas, tras identificar un principio activo, es más económico y sencillo buscar un producto natural (planta, alga...) en el que esté presente y extraerlo mediante diferentes procesos.
4- El principio activo es el principio activo
Tanto en un medicamento como en un producto de herboristería lo que aporta el efecto beneficioso es lo mismo: El principio activo, un compuesto concreto. Químicamente un compuesto es un compuesto, sus moléculas son exactamente las mismas y sus propiedades también. Por eso, jamás se ha podido demostrar que un principio activo administrado desde una hierbecita tenga resultados diferentes a otro suministrado mediante una pastilla. Ni se demostrará, claro.
5- Es mejor saber todo lo que se toma y cuánto se toma
Cuando se fabrica un medicamento, se sabe con exactitud qué contiene (componentes, principios activos, excipiente, etc.) y su dosis o concentración (cantidad). Sin embargo, es imposible saber con precisión la concentración de un componente en una planta. De hecho, esta concentración suele variar bastante en función de diversos aspectos de su entorno: Época del año, situación geográfica, climatología... Además, las plantas contienen infinidad de otros compuestos, junto con el principio activo que buscamos, algunos quizás conocidos, otros muchos seguro que no. Y teniendo en cuenta la razón número 1, creo que es mucho más razonable saber qué y cuánto tomas exactamente que tomarte un brebaje medio a ciegas.
En definitiva, en el tema de medicamentos y productos de naturopatía, más natural significa menos control, menos pruebas de que funciona, menos seguridad y menos conocimiento de lo que se está tomando. Yo lo tengo claro.
Lo que ya me molesta un poco más es lo de los remedios y pseudomedicinas naturales. Me ha vuelto la inquietud después de que la Ministra Mato (buen apellido para la ¿defensora? de la sanidad española) recomendara cambiar los tratamientos con dudosa eficacia terapeútica por hierbitas y similares. Muy propio de una ministra.El caso es que es sorprendente la enorme cantidad de gente que pone al mismo nivel los remedios de naturopatía y los medicamentos de verdad. Incluso algún inconsciente por encima. Con la cantinela de que las farmacéuticas nos tienen a todos envenenados y nos quieren mantener enfermos para poder vendernos sus productos sin fin, nos repiten machaconamente sus mensajes. Mensajes que son, siendo suave, una soberana estupidez.
Por mi parte yo prefiero la química. Quizás haya algo de deformación profesional, pero sobre todo es por las siguientes razones, de cajón de madera de pino:
1- Las plantas no se crearon para curarnos
Como no pueden defenderse a mordiscos ni salir corriendo, la evolución ha dotado a las plantas de numerosos mecanismos para sobrevivir. Uno de los más eficaces es la presencia en sus entrañas de compuestos tóxicos o indigestos, algo muy persuasivo con los animales más osados y que se atreven a probarlas. De hecho, si te das un paseo por el campo y te comes una pizca de algunas de las plantas que no conozcas de nada, lo más probable es que acabes con un buen dolor de barriga o medio intoxicado. Por lo tanto, el hecho de que uno de sus componentes tenga utilidad terapeútica es simple casualidad, ni la evolución ni la planta pensaron en nuestra salud cuando posibilitaron que se incorporara el compuesto beneficioso a su composición. Más bien al contrario, si por ellas fuera, creo que les encantaría ser capaces de envenenarnos a todos los que nos las zampamos.
Un ejemplo que ilustra bastante bien esta primera razón es el género de plantas llamadas Aristolochia, usadas en la medicina tradicional china, egipcia y romana durante miles de años. Pues bien, hay diversos estudios, como "Mutational signature of aristolochic acid exposure as revealed by whole-exome sequencing" y "Genome-wide mutational signatures of aristolochic acid and its application as a screening tool" que han demsotrado que es altamente tóxica y cancerígena.
2-Los medicamentos de verdad siguen rigurosos protocolos para demostrar que funcionan
Para que se apruebe la venta de un medicamento de verdad debe superar un montón de requisitos, pruebas en animales y en humanos y protocolos que aseguren mínimamente su eficacia y seguridad. Y son largos, caros y exigentes. Por ejemplo, en este enlace, está los que sigue la FDA, la agencia del medicamento americana. Es cierto que no son perfectos, pero son muy fiables y cada día es más difícil conseguir nuevas aprobaciones, porque los nuevos medicamentos deben demostrar que aportan resultados superiores a los ya existentes. Por contra, los remedios naturistas no tienen que seguir ninguna exigencia ni protocolo, ya que oficialmente no son considerados medicamentos. Con tal de que no envenenen a nadie, se pueden vender con las estratagemas habituales de marketing que les asignan propiedades no demostradas.
3. Muchos medicamentos ya son naturales
La síntesis de moléculas y compuestos no es una tecnología sencilla, ni mucho menos. Por eso, a menudo para las empresas farmacéuticas, tras identificar un principio activo, es más económico y sencillo buscar un producto natural (planta, alga...) en el que esté presente y extraerlo mediante diferentes procesos.
4- El principio activo es el principio activo
Tanto en un medicamento como en un producto de herboristería lo que aporta el efecto beneficioso es lo mismo: El principio activo, un compuesto concreto. Químicamente un compuesto es un compuesto, sus moléculas son exactamente las mismas y sus propiedades también. Por eso, jamás se ha podido demostrar que un principio activo administrado desde una hierbecita tenga resultados diferentes a otro suministrado mediante una pastilla. Ni se demostrará, claro.
5- Es mejor saber todo lo que se toma y cuánto se toma
Cuando se fabrica un medicamento, se sabe con exactitud qué contiene (componentes, principios activos, excipiente, etc.) y su dosis o concentración (cantidad). Sin embargo, es imposible saber con precisión la concentración de un componente en una planta. De hecho, esta concentración suele variar bastante en función de diversos aspectos de su entorno: Época del año, situación geográfica, climatología... Además, las plantas contienen infinidad de otros compuestos, junto con el principio activo que buscamos, algunos quizás conocidos, otros muchos seguro que no. Y teniendo en cuenta la razón número 1, creo que es mucho más razonable saber qué y cuánto tomas exactamente que tomarte un brebaje medio a ciegas.
En definitiva, en el tema de medicamentos y productos de naturopatía, más natural significa menos control, menos pruebas de que funciona, menos seguridad y menos conocimiento de lo que se está tomando. Yo lo tengo claro.
12.6.12
Ochate, mi experiencia en un pueblo maldito (y III)
Este post es la tercera parte de una serie de otros dos: Uno y dos.
Tras la animada e inesperada visita del alcalde, la lluvia pareció querer darnos un respiro y pudimos alejarnos un poco del cobertizo a estirar las piernas por los alrededores. Sin alejarnos demasiado, porque la oscuridad seguía siendo total y no queríamos acabar con las botas sumergidas en una charca de barro. Aprovechamos ese breve paseo para debatir sobre la posibilidad de acercarnos o no a la famosa torre y pensar qué hacer en ella. De repente, en mitad de la charla que teníamos, uno de nosotros levantó la cabeza y, mientras señalaba hacia las sombras exclamó sorprendido:
- ¡Mirad! ¡Luces!
Todos nos giramos hacia la dirección a la que apuntaba y, efectivamente, vimos que varias luces oscilaban de un lado a otro. Se situaban en la dirección contraria a la que estaba la torre, en concreto por donde se encontraba el camino por el que se accedía al lugar en el que estábamos. Así que rápidamente dedujimos que se trataba de linternas, portadas por gente que se acercaba hacia donde nosotros estábamos. Hecho que se corroboró en cuanto escuchamos las sonoras voces que emitían, ya que era un grupo bastante numeroso.
Cuando se acercaron lo suficiente nos vieron y se acercaron a saludar. Nos llamó la atención la composición del grupo, formado por gente joven y de mediana edad acompañados de sus hijos, algunos de ellos sorprendentemente pequeños. Nuestra excursión podría ser un tanto excéntrica, pero recorrer con linternas aquel páramo helado y húmedo acompañado de niños de corta edad más allá de las medianoche era bastante más radical. Nos contaron que solían hacerlo a menudo, atraídos por la leyenda del pueblo abandonado, a la búsqueda de emociones o de alguna sorpresa, pero que realmente poco misterioso habían encontrado en sus excursiones, más allá de algún ruido extraño o sombra huidiza, explicables fácilmente mediante fenómenos naturales.
El caso es que aquello no fue circunstancial. La llegada de aquel grupo pareció ser el pistoletazo de salida de todos los buscadores de misterios que parecían haberse puesto como meta llegar por allí pasada la medianoche. A partir de aquel momento, el goteo de gente fue incesante y todo el que veía nuestro fuego, se acercaba a saludar y charlar un rato. Alucinados, presenciamos como según avanzaban las horas, llegaba y llegaba gente y se creaban animados corrillos en los que se hablaba de temas misteriosos diversos mientras se intercambiaba algo para picar y para beber. Al más puro estilo 15M.
Finalmente, alguien movilizó a todo el mundo para ir a la torre. No puedo recordar con detalle cuántos fuimos, pero el grupo era lo suficientemente numeroso como para tener problemas de espacio mientras, sentados y concentrados, mirábamos un radio-cassete que grababa el sonido ambiente, a la caza de posibles psicofonías. Tengo que reconocer que al principio, el silencio, la oscuridad y las historias que había escuchado, me hicieron sentir algún que otro escalofrío recorriéndome la espalda. Pero poco a poco, el cansancio hizo acto de presencia y estuve a punto de quedarme dormido mientras escuchaba la voz de un animado prototipo de Iker Jiménez invocando al más allá y a las presencias de vidas pasadas en aquel pueblo.
Volvimos al entorno del cobertizo y nos sentamos a escuchar la cinta, que, como era esperable, no grabó más que nuestros propios ruidos. Así que rápidamente saqué mis grabaciones del que entonces era el programa del misterio por excelencia, Medianoche, y estuvimos escuchando unas cuantas psicofonías de verdad con dolientes voces clamando por vivir, seguidas de un par de cuentos de terror narrados por el conductor de aquel gran programa, Antonio José Alés, con su inigualable e impresionante voz.
Un servidor no es de noches en vela, así que cuando la madrugada estaba muy avanzada abandoné la animada tertulia y me metí a la tienda a dormir algo. Estaba tan cansado que el duro suelo y el frío no me afectaron en absoluto y, aunque fue un sueño corto, resultó profundo y reparador. Al levantarme con las primeras luces del día me sorprendió ver que varios de mis amigos no habían pegado ojo en toda la noche y que todavía estaba en proceso de larga despedida alguno de los visitantes, entre abrazos y promesas de amistad eterna, juramentos de intercambios de psicofonías y deseos de encuentro en próximas aventuras o alertas OVNI. Que jamás se cumplieron, claro.
La recogida y retirada fue bastante bipolar. Por un lado, contentos de que la noche hubiera sido inesperadamente animada, mucho más enriquecedora de lo que esperábamos y un buen mecanismo para conocer gente. Aunque no nos hubiéramos tropezado con nada del más allá, tampoco íbamos con muchas esperanzas de ello. Por otro, quejosos por lo que nos costó atravesar con los coches algunas zonas llenas de agua y barro, hasta llegar a la primera carretera asfaltada. Y finalmente, enfadados, sobre todo yo, al descubrir que alguna de las visitas se había vuelto a su casa con un regalo extra: Mi cámara de fotos, que había sido hábilmente expoliada del interior de la tienda de campaña.
Lo considero como el peaje que tuvimos que pagar por pasar una noche en el pueblo maldito de Ochate. Quien sabe si no está ahora en alguna otra dimensión paralela...
Tras la animada e inesperada visita del alcalde, la lluvia pareció querer darnos un respiro y pudimos alejarnos un poco del cobertizo a estirar las piernas por los alrededores. Sin alejarnos demasiado, porque la oscuridad seguía siendo total y no queríamos acabar con las botas sumergidas en una charca de barro. Aprovechamos ese breve paseo para debatir sobre la posibilidad de acercarnos o no a la famosa torre y pensar qué hacer en ella. De repente, en mitad de la charla que teníamos, uno de nosotros levantó la cabeza y, mientras señalaba hacia las sombras exclamó sorprendido:
- ¡Mirad! ¡Luces!
Todos nos giramos hacia la dirección a la que apuntaba y, efectivamente, vimos que varias luces oscilaban de un lado a otro. Se situaban en la dirección contraria a la que estaba la torre, en concreto por donde se encontraba el camino por el que se accedía al lugar en el que estábamos. Así que rápidamente dedujimos que se trataba de linternas, portadas por gente que se acercaba hacia donde nosotros estábamos. Hecho que se corroboró en cuanto escuchamos las sonoras voces que emitían, ya que era un grupo bastante numeroso.
Cuando se acercaron lo suficiente nos vieron y se acercaron a saludar. Nos llamó la atención la composición del grupo, formado por gente joven y de mediana edad acompañados de sus hijos, algunos de ellos sorprendentemente pequeños. Nuestra excursión podría ser un tanto excéntrica, pero recorrer con linternas aquel páramo helado y húmedo acompañado de niños de corta edad más allá de las medianoche era bastante más radical. Nos contaron que solían hacerlo a menudo, atraídos por la leyenda del pueblo abandonado, a la búsqueda de emociones o de alguna sorpresa, pero que realmente poco misterioso habían encontrado en sus excursiones, más allá de algún ruido extraño o sombra huidiza, explicables fácilmente mediante fenómenos naturales.
El caso es que aquello no fue circunstancial. La llegada de aquel grupo pareció ser el pistoletazo de salida de todos los buscadores de misterios que parecían haberse puesto como meta llegar por allí pasada la medianoche. A partir de aquel momento, el goteo de gente fue incesante y todo el que veía nuestro fuego, se acercaba a saludar y charlar un rato. Alucinados, presenciamos como según avanzaban las horas, llegaba y llegaba gente y se creaban animados corrillos en los que se hablaba de temas misteriosos diversos mientras se intercambiaba algo para picar y para beber. Al más puro estilo 15M.
Finalmente, alguien movilizó a todo el mundo para ir a la torre. No puedo recordar con detalle cuántos fuimos, pero el grupo era lo suficientemente numeroso como para tener problemas de espacio mientras, sentados y concentrados, mirábamos un radio-cassete que grababa el sonido ambiente, a la caza de posibles psicofonías. Tengo que reconocer que al principio, el silencio, la oscuridad y las historias que había escuchado, me hicieron sentir algún que otro escalofrío recorriéndome la espalda. Pero poco a poco, el cansancio hizo acto de presencia y estuve a punto de quedarme dormido mientras escuchaba la voz de un animado prototipo de Iker Jiménez invocando al más allá y a las presencias de vidas pasadas en aquel pueblo.
Volvimos al entorno del cobertizo y nos sentamos a escuchar la cinta, que, como era esperable, no grabó más que nuestros propios ruidos. Así que rápidamente saqué mis grabaciones del que entonces era el programa del misterio por excelencia, Medianoche, y estuvimos escuchando unas cuantas psicofonías de verdad con dolientes voces clamando por vivir, seguidas de un par de cuentos de terror narrados por el conductor de aquel gran programa, Antonio José Alés, con su inigualable e impresionante voz.
Un servidor no es de noches en vela, así que cuando la madrugada estaba muy avanzada abandoné la animada tertulia y me metí a la tienda a dormir algo. Estaba tan cansado que el duro suelo y el frío no me afectaron en absoluto y, aunque fue un sueño corto, resultó profundo y reparador. Al levantarme con las primeras luces del día me sorprendió ver que varios de mis amigos no habían pegado ojo en toda la noche y que todavía estaba en proceso de larga despedida alguno de los visitantes, entre abrazos y promesas de amistad eterna, juramentos de intercambios de psicofonías y deseos de encuentro en próximas aventuras o alertas OVNI. Que jamás se cumplieron, claro.
La recogida y retirada fue bastante bipolar. Por un lado, contentos de que la noche hubiera sido inesperadamente animada, mucho más enriquecedora de lo que esperábamos y un buen mecanismo para conocer gente. Aunque no nos hubiéramos tropezado con nada del más allá, tampoco íbamos con muchas esperanzas de ello. Por otro, quejosos por lo que nos costó atravesar con los coches algunas zonas llenas de agua y barro, hasta llegar a la primera carretera asfaltada. Y finalmente, enfadados, sobre todo yo, al descubrir que alguna de las visitas se había vuelto a su casa con un regalo extra: Mi cámara de fotos, que había sido hábilmente expoliada del interior de la tienda de campaña.
Lo considero como el peaje que tuvimos que pagar por pasar una noche en el pueblo maldito de Ochate. Quien sabe si no está ahora en alguna otra dimensión paralela...
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