25.3.10

Comparaciones odiosas: Antonio José Alés vs lker Jiménez

Si seguís a los vendedores de misterios más populares, es probable que en alguna ocasión les hayáis escuchado hablar de Antonio José Alés. Muchos de ellos reconocen que este gran locutor, fallecido recientemente, fue quien les introdujo en el mundillo de "lo oculto". Y probablemente muchos de ellos intentan imitarle... sin conseguirlo.

Yo también pequé y escuché con fruición Medianoche, su programa de radio, uno de los de más éxito de la época, en la cadena SER. Algunos momentos inolvidables cuando era una chaval están asociados a pasar malos ratos de madrugada con la radio puesta, sufriendo con las historias de terror y relatos misteriosos que Antonio José contaba con su impresionante voz o levantado hasta las tantas mirando el cielo durante sus alertas OVNI.

Aunque en el fondo Alés era un escéptico, como reconoció a menudo, utilizaba muchos de los mismos temas y argumentos que hoy en día promueven Iker Jiménez y compañía, que escuchados casi treinta años después suenan hasta graciosos. Pero la primera diferencia es que los recursos de Alés era muy inferiores. A menudo llenaba un programa con un invitado, con unas llamadas de oyentes, o convertía cuatro párrafos escritos a mano en todo un espectáculo semi-improvisado. El programa era él, y él era el programa.

Y la mayor diferencia hay que escucharla. Era un comunicador sencillamente espectacular, con una voz grave y perfectamente modulada. Iker Jiménez suele contar que de mayor quería ser como él. Pues no, señor mío, ni siquiera se ha acercado. Para que entendáis por qué en este caso las comparaciones son odiosas, escuchad a Antonio José Alés en el siguiente relato, La sombra blanquecina. Dura una media hora, así que sentaos, mejor a solas, poneos cómodos y apagad la luz. Tened paciencia y dadle unos minutos, para que podáis ambientaros.


Y recordad que se trata de la radio de hace casi tres décadas, en AM y con la (poca) calidad técnica que existía entonces. Pero con mucho talento.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Tengo que darte la razón amigo,el señor Ales si que supo hacer radio de verdad,con pocos elementos técnicos,musicas extrañas,mucha imaginación,escribiendo e improvisando sobre la marcha y sobre todo su peculiar y característica voz grave que era la culpable de que a mi personalmente me quitara el sueño en más de una ocasión como a muchos otros oyentes en aquellas madrugadas maravillosas llenas de misterio y terror.

No sé si tengo la suerte o la desgracia de tener una amplia fonoteca de sus programas,pero si te diría que que de vez en cuando escucho esos programas que grabé en muchas noches de verano,cuando era vacaciones y uno no se tenía que levntar prontito para ir al colegio o el instituto.

Tengo que subrayar y confirmar lo que dices en la entrada en relación a que el señor Alés era excéptico,en más de una ocasión dijo que él no creia en estos temas,que el solamente vivía de ello porque de algo tenía que comer.

Yo tampoco creo en estos temas pero si que me lo pasaba "pipa" escuchándole aunque pasara un poco de miedo...,lo fundamental es que si que sabía transmitir de verdad,cosa que lamento en Iker que hasta ahora no ha conseguido ponerme ni un solo pelo de punta.

Mister X.

Centinel dijo...

Hola, Mister X.
No sé si serás tú quien los "sube", pero en iVoox hay multitud de programas de medianoche:
http://www.ivoox.com/ales_sb_f_true_1.html?o=uploaddate

Javier dijo...

Hombreeeee, es que son situaciones y tiempos diferentes igual que no es lo mismo las transmisiones deportivas antes o ahora. ¿mejor o peor? creo que es cuestión de gustos. Yo también era de los que se tapaban con las sábanas escuchando los relatos de Alés que hoy pasarían por pueriles pero es que también nosotros éramos más inocentes.
Recuerdo cuando el programa de Alés empezó para cubrir el vacío de la programación de un mes de Agosto y enganchó a la gente y con todo el mérito del mundo porque era más difícil llenar el tiempo de emisión. También hay que reconocer que Alés era soberbio en los dos sentidos del término. DEP.
Y también quiero reconocer a Iker Jimenez porque trata los temas con una honradez indiscutible y, cuando se la han colado, lo ha reconocido mejorando su credibilidad. Creo que no soy el único que se alegró cuando Iker empezó a hacerse popular porque el mundo de la parapsicología estaba dominada por frikis en programas poco serios.
Personalmente admiro a los dos y me gustaría también mencionar a Miguel Blanco, un verso suelto en este mundo.