3.10.12

Los peligros de curanderos y pseudomédicos

Últimamente, por pura casualidad, he podido conocer casi de primera mano varios casos de personas que han decidido seguir los consejos de algunos curanderos y pseudomédicos estafadores. Tengo que reconocer que soy generalmente  optimista respecto a la ignorancia de la gente en estos temas y confío en que, con los años, la tendencia vaya a mejor. Pero a veces, como me ha ocurrido recientemente, el optimismo se vuelve pesimismo, tras escuchar situaciones como las que os voy a contar.

Primer caso: El familiar de un amigo, creyente y practicante habitual de la limpieza hepática, una majarada reciclada por Andreas Moritz para supuestamente limpiar supuestas piedras del hígado (que explico aquí con más detalle), decide volver a aplicársela, una  vez más. Al de unas horas, debe ingresar en un hospital cercano, aquejado de una deshidratación grave.

Segundo caso: Charlando con un amigo médico, especialista en digestivo, me cuenta que no hace mucho les llegó al hospital donde trabaja un matrimonio con una hija que sufría enfermedad de Crohn, muy afectada y con la enfermedad en estado muy avanzado.


Cuando les preguntaron la razón por la que no han acudido antes, los padres explicaron que habían estado llevando a la niña a la consulta un iridiólogo, que la había estado tratando con varios remedios naturales. Vista la situación, los médicos tuvieron que aplicarle un tratamiento riguroso y potente... pero desgraciadamente la niña no mejoró como hubiesen esperado. Se pusieron a indagar hasta que los padres confesaron que seguían acudiendo al iridiólogo después de cada consulta, el cual les aconsejaba siempre reducir enormemente las dosis de medicamentos que establecían los especialistas.

Tercer caso: Al amigo de una compañera de trabajo le detectan un tumor grave en la médula, que requiere de un tratamiento agresivo y riguroso. El afectado decide buscar una segunda opinión, en concreto la de un conocido veterinario y curandero de la zona, que le recomienda darse friegas o baños en la zona con sangre de pollo. Si, habéis leído bien, sangre de pollo. Y lo peor es que el chico le está haciendo caso. No me preguntéis de dónde saca la sangre, porque no lo sé, ni quiero saberlo. Por suerte, en este caso no ha abandonado el único tratamiento que puede curarle, el de verdad.

Tres casos, reales, palpables y muy cercanos. Dos situaciones de grave riesgo para la salud y una situación estrafalaria y estrambótica, digna de la edad media, por culpa de unos sacacuartos sin escrúpulos. En ocasiones como estas, estos visionarios pasan de ser burdos timadores a algo mucho más peligroso.

12 comentarios:

Andrés Tarragón dijo...

Joder, es muy deprimente... en prácticas he vivido también casos semejantes y de verdad dan ganas de echarse a llorar. Cuánta salud perdida de forma tan estúpida

Patricia dijo...

La gran diferencia con la Edad Media es que entonces intentaban seriamente curar a sus pacientes, solo que los medios técnicos eran los que eran. Estos estafadores no son dignos de la Edad Media. De hecho, no son dignos de nada que no sea aplicarles sus remedios cuando caigan enfermos.

Centinel dijo...

Te aseguro que cuando caen enfermos van a los hospitales de verdad.

Natalia dijo...

No estoy segura de si tiene relación con el tema del artículo, pero dejo el enlace por si alguien está interesado en verlo. Es la conferencia de un médico acerca de "Cómo enfrentar el cáncer de forma holística" (ése es el título exacto), y la encontré en un blog que suelo consultar.
Sobre si se trata de pseudomedicina o no, es una cuestión que prefiero dejar a juicio del espectador. Personalmente, no tengo muy formada mi opinión.
Tengo noticias del vídeo desde hace unos días, pero he esperado a verlo antes de comentarlo aquí.
http://www.youtube.com/watch?v=R33xhKQWwtE

Natalia dijo...

Se me ha olvidado decir que la parte en la que habla de los tratamientos "convencionales" (a los que pone un poco a caldo, por cierto) comienza en el minuto 28'15. Lo digo por si alguien quiere ir directamente.

Centinel dijo...

Natalia, no es algo que quedará a juicio del lector, ES PSEUDOMEDICINA. Es increíble que alguien con la carrera de medicina diga tantas bobadas.

Natalia dijo...

Comentario que acabo de leer en un blog sobre salud (los datos no los he contrastado).Lo pongo tal cual aparece. Espero que no me pidan derechos de autor:
" El pasado 16 o 18 de Octubre se murió Andreas Moritz, el de la limpieza de hígado y vesícula y el que escribió que el cáncer no era una enfermedad. Tenía 58 años y, según algunas fuentes, la causa de su muerte fue provocada por la práctica de sus propias terapias en sí mismo".

Centinel dijo...

Wow, vaya notición, ¡gracias Natalia! Voy a investigar un rato, porque el tema tiene morbo, mucho morbo,

Marta dijo...

Centinel, he descubierto tu blog recientemente, y he revisado unos cuantos posts, sobretodo los relacionados con medicina. Soy psicóloga, por tanto me conozco bien lo del método científico. Y actualmente soy estudiante de naturopatía.

En primer lugar debo decir que me parece interesante tu blog, y lo seguiré consultando, porque está lleno de revisiones científicas que me parecen muy útiles. Hasta aquí bien. Pero creo que tu visión es completamente sesgada y tendenciosa, y echo de menos un poco más ecuanimidad. En este mismo post expones tres casos de malas prácticas de las medicinas alternativas. Lamentables todas ellas, de acuerdo. Pero estaría bien, para compensar, hacer algún post sobre las malas prácticas de la medicina convencional, que haberlas haylas y muchas. Para muestra un botón (pero tengo unas cuantas más) y que he sufrido en mis propias carnes.

Hace unos años tuve una cistitis, acudí a urgencias y me prescribieron un potente antibiótico de dosis única. Advertí a la doctora de mis problemas con los antibióticos, ya que me suelen aparecer después cándidas vaginales (los antibióticos se cargan las bacterias “malas” pero las “buenas” también, con los consiguientes efectos secundarios). La doctora me dijo que sí o sí tenía que tomarme el antibiótico, no me daba ninguna alternativa. Bien, le hice caso, me tomé el antibiótico y efectivamente aparecieron las cándidas vaginales más salvajes que he tenido en la vida, y que tardaron tres largos y angustiosos meses en desaparecer. Fue un auténtico calvario que se solucionó tras múltiples y diferentes tratamientos farmacológicos, todos ineficaces, hasta que el último funcionó. Un tiempo después volví a tener cistitis…y por supuesto ni fuí a urgencias ni volví a tomar un antibiótico. Solución: fitoterapia, en concreto cápsulas de brezo y de gayuba, ambos potentes antisépticos de las vías urinarias. Cistitis solucionada en un par de días, y sin ningún efecto secundario. No he vuelto a tener ninguna cistitis más desde entonces, pero si la vuelvo a tener, tengo clara cuál será mi opción.

Yo no voy a cargar contra la medicina convencional, sería una estupidez por mi parte. Salva muchas vidas todos los días y soluciona muchos problemas de salud. Pero también es obvio que tiene muchos y graves defectos: a menudo se olvida de la máxima hipocrática “primero no perjudicar”, trata la enfermedad pero no al enfermo en su totalidad, sobremedica en exceso, a menudo mata moscas a cañonazos, tapa síntomas sin averiguar las causas reales del desequilibrio que ha originado la enfermedad…La medicina naturista hace justo todo lo contrario (y es eficaz, cuando la llevan a cabo buenos profesionales, como en todo). Y por supuesto, también tiene muchas limitaciones. Pero dónde no llega la una, puede llegar la otra. ¿No sería más beneficioso para todos aprovechar lo mejor de ambas? Y que conste que soy también una escéptica, y que muchas de las terapias alternativas también me parecen pseudomedicinas sin ningún fundamento (sin ir más lejos, estoy absolutamente de acuerdo contigo con lo de la depuración hepática de Moritz). Pero la dietoterapia, la fitoterapia, la suplementación bien utilizada, la acupuntura…son técnicas eficaces y no agresivas que pueden solucionar multitud de problemas de salud.

Lamento la extensión del comentario, y me dejo aún unas cuantas cosas en el tintero. Ya vendrán más comentarios en el futuro :) Un saludo.

Centinel dijo...

Marta, lo siento, pero no estoy de acuerdo con lo que dices.

La medicina de verdad no es perfecta comete errores y tiene mucho que mejorar. Es cierto, no es una ciencia exacta y está practicada por personas, seres que somos imperfectos. Pero no creo que las alternativas sean, ni mucho menos, algunas de las que propones. La única alternativa fiable y seria es más investigación, más rigor, más seriedad.

Respeto a la dietoterapia, si has visitado el otro blog, Lo que dice la ciencia para adelgazar, habrás comprobado que creo firmemente en la alimentación como herramienta para la prevención y tratamiento de algunos males. Pero la nutrición y el estudio del metabolismo ya son una ciencia.

Respecto a la fitoterapia, prefiero saber lo que tengo entre manos, omejor dicho, lo que me meto en el cuerpo, como explico en este post:
http://elcentinel.blogspot.com/2012/06/5-razones-por-las-que-prefiero-los.html

Y respecto a la acupuntura, eso no es medicina, es pseudociencia, sin ningún tipo de soporte y basada en teorías absurdas. Al igual que la homeopatía.

Las llamadas medicinas alternativas son un cúmulo de cosas muy diferentes pero que en cuanto se acercan a la ciencia, se convierten en medicina "de verdad", normal.

En lugar de poner ejemplos de fallos médicos, que sé que existen, sería mucho más convincente si pusieras ejemplos de medicina alternativa científica y rigurosa. Yo no la conozco.

Un saludo.

Marta dijo...

Estoy de acuerdo contigo en que la alternativa pasa por más investigación, más rigor y más seriedad. A menudo el problema de (algunas) de las terapias alternativas no es que no sean eficaces, sino que todavía no existe suficiente evidencia científica de que lo son, aunque en muchos casos pueda haber plena evidencia clínica. Es cierto que falta mucha más investigación en estos campos, pero ¿quién tiene el dinero y el interés en realizar determinadas investigaciones que luego no van a tener ningún retorno económico? No es una cuestión de fácil solución.

Ya había visitado tu otro blog, me parece muy interesante y lo seguiré de cerca. La dietoterapia es la herramienta fundamental en la práctica de la naturopatía, aunque el enfoque se aleja en muchos aspectos de la dietética “convencional”. Y siento meterme otra vez con los médicos, pero la mayoría no tienen ni idea, en serio, ni idea, de algo tan básico para la salud como es la alimentación.

Respecto a la fitoterapia, ya había leído también tu artículo, con el que no estoy de acuerdo, claro :) No voy a rebatirlo aquí, y en todo caso cada uno es muy libre de tomar las decisiones que considere convenientes respecto a su salud. Yo personalmente si puedo optar por la fitoterapia o los remedios naturales lo haré, y sólo si no me queda más remedio recurriré a los fármacos.¿Demostraciones científicas de la eficacia de la fitoterapia? Date una vuelta por aquí, es una página seria y hay centenares de artículos: http://www.fitoterapia.net.

Y respecto a la acupuntura, la OMS reconoce desde hace años su eficacia terapéutica en una larga lista de dolencias, aquí tienes el enlace: http://apps.who.int/medicinedocs/en/d/Js4926e/5.html

Por cierto, la acupuntura está basada en la Medicina Tradicional China que a mi particularmente me parece muy interesante, y en absoluto me parecen teorías absurdas. Al contrario, me parecen de una lógica y de una complejidad impresionantes ¿has leído algo serio sobre ella? La visión oriental de la salud y la enfermedad es radicalmente diferente a la nuestra, y es cierto que aún falta traducir su lenguaje, cargado de símbolos, a nuestro lenguaje científico occidental. Se está en ello. Si pudieras leer algo con la mentalidad un poco abierta igual te llevarías alguna sorpresa. Si te apetece te recomiendo algún libro :)

Por último, me gustaría invitarte a una reflexión. Como alguien te decía también en algún comentario, no me parece justo que pongas la naturopatía, la acupuntura, la fitoterapia, las terapias manuales o la terapia ortomolecular, por ejemplo, en el mismo saco que a la bruja Lola o la powerbalance o el curandero de turno. Porque no son lo mismo. Aunque tu discrepes, hay disciplinas que se merecen más respeto y un lenguaje más cuidadoso. Hay muy buenos profesionales que se dedican a estas disciplinas, con años de formación y experiencia a sus espaldas, que siguen formándose continuamente, y que se preocupan de verdad por la salud de sus pacientes, con dedicación, seriedad y humanidad. Y con eficacia, claro. En algunos casos más y en otros menos, al igual que la medicina convencional. Por eso me parece tremendamente injusto que les metas a todos a en el mismo saco de los estafadores y los charlatanes. Porque no lo son.

Saludos cordiales.

Centinel dijo...

Brevemente, dos comentarios:

La medicina milenaria china es tan magnífica que hasta que la medicina de verdad no llegó allí, su esperanza de vida era muy inferior:

http://www.china-profile.com/data/fig_WPP2010_L0_Boths.htm

Los principios de la acupuntura, con sus puntos de energía, son un sinsentido.Ese informe de la OMS ha sido muy criticado por muchos científicos y los recientes meta-análisis siguen obteniendo los resultados de siempre: Contradictorios, dudosos, al borde del placebo y para patologías susceptibles de ese tipo de resultados.

Visitaré con más detalle la web de fitoterapia,pero en un vistazo rápido me ha parecido que hay mucho de intención o de imagen, pero poco de fondo. Sigo pensando que es mejor saber lo que uno se mete en la boca con detalle,una planta puede tener decenas de compuestos desconocidos que para nada tienen por qué ser beneficiosos.

Gracias por la información, saludos.

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