26.3.14

Binfort, pseudomedicina y terapias naturales en la puerta de mi casa



Quiero contaros una anécdota real que me ha ocurrido estos días.

Hace un par de semanas me encontré llamando a los timbres de mi portal a una chica (de aspecto nada sospechoso), pidiendo por favor que alguien le abriera. Al verla bastante insistente, le pregunté quien era y a donde quería ir. Me dijo que estaba haciendo encuestas y que le gustaría poder entrar. Como creo que la gente tiene derecho a ganarse la vida honradamente, y más en estos tiempos dificultades, le abrí la puerta. Pero para comprobar que todo era cierto le invité a que me hiciera a mí la encuesta.

La moza, visiblemente contenta, sacó unos folios y me lanzó la primera pregunta: ¿Eres usuario de las terapias naturales? Los que seguís este blog, imaginaréis que mi sorpresa fue mayúscula. La miré, mudo, sin saber si contestarle o directamente romper a reír. Ella, al ver que titubeaba, me hizo un par de preguntas más sobre mi confianza en las terapias alternativas hasta que, levantando la mano, le indiqué que parara y le adelanté lo que le esperaba:



- Hoy te has equivocado piso como nunca lo has hecho.

Para ahorraros detalles, creo que, efectivamente, se arrepintió para siempre de haber entrado. Le solté tal sermón que no tuvo oportunidad de intercalar ni una sola pregunta más. Tengo que reconocer que su educación o entrenamiento eran excelentes, porque aguantó mi tsunami verbal estoicamente.

La verdad es que al final incluso me sentí culpable y pensé que le había robado mucho del tiempo que necesitaba para seguir trabajando, así que intenté compensarla regalándole uno de mis libros y le pedí disculpas por la chapa. Siempre amable, sonrió, me dio las gracias y me informó que quizás una compañera suya me llamaría, así que me pidió el teléfono. Acepté, pensando que era para comprobar la realización de su trabajo y me despedí.

En efecto, al de una semana recibí la llamada de otra amable chica, preguntándome por la encuesta (que confirmé) e informándome de más detalles. Resulta que todo aquello era una iniciativa de una empresa llamada Binfort o Binford, o algo así, y que estaban haciendo una guía de terapias naturales que enviarían a todos los vecinos. Además, me dijo que tenía que darme una buena noticia: como compensación por mi tiempo respondiendo a su encuesta, habían decidido obsequiarme con un tratamiento de regalo.

Era evidente que la encuestadora no le había transmitido mi escepticismo, así que yo era uno más de la lista y seguían con su estrategia de venta. Picado por la curiosidad decidí seguirle el rollo.

Me preguntaron a ver si me dolía algo y recordé mi molestias de talón, que desde hace un par de años están siempre latentes y se asoman cada vez que practico ejercicio de forma un poco intensa. Parece que les gustó la patología, porque de inmediato me ofrecieron una sesión de regalo de una terapia "con un disco que se pone en el pie y que alivia el dolor rápidamente". Imaginé que se trataba de algo del ámbito de la magnetoterapia, prometiendo aliviar dolores con imanes o similares, un timo bastante viejo. Con un poco de ganas de marcha, acepté la propuesta y quedamos en que me llamarían para fijar una cita con el supuesto terapeuta. La cosa pintaba divertida, en el peor de los casos me daría contenido para un post en este blog. Y la posibilidad de interrogar y arrinconar un poco al supuesto terapeuta, claro.

Sin embargo, tras varios intentos y errores por su parte (vinieron un día equivocado, fueron donde otro vecino...), en una de las llamadas para volver a programar la cita perdí la paciencia y corté el proceso. Les dije todo lo que pensaba y, para mi sorpresa, en lugar de despedirse y tacharme de su lista rápidamente, la chica (siempre muy amable), intentó rebatir mis argumentos. Aunque lo hizo bastante torpemente, utilizando los recursos habituales:


- Son las terapias que más gente utiliza.
- Si se permite ofrecerlas, será porque son eficaces.
- Son las que más se utilizan en los hospitales.
- Rafa Nadal las utiliza (si, esa fue la mejor).
- Hay muchos estudios que han probado que funcionan.

Pero claro, había pinchado en hueso y se las desmonté una a una, haciéndole ver que eran falsas o estaban manipuladas. Algo que, todo sea dicho, no debió importarle demasiado, o así me lo pareció por la indiferencia que percibí en su tono de voz. Incluso al final, cuando añadí que en mi opinión era una vergüenza que utilizaran esas técnicas trasnochadas de marketing para aprovecharse de gente débil o indefensa, normalmente de avanzada edad, respondió con un tranquilísimo "pues la gente que lo prueba está muy contenta, si siguen llamando por algo será". De nuevo repitiendo el patrón argumental de todos los que no tienen escrúpulos a la hora de vender basura.

Así que escribo este post para que si alguien, como hice yo, intenta buscar alguna información sobre la empresa, no le pase como a mí, que no encontré nada. Que sepa que simplemente le quieren engañar con terapias ineficaces y no probadas, utilizando métodos de venta muy discutibles.

Binfort, otros para la larga lista...

10 comentarios:

Un parado dijo...

Tu error, abrirle la puerta. Si, el paro aprieta y hay que trabajar, pero no cualquier trabajo vale. Abrirías la puerta a un tipo con antifaz y ganzúas?

Somos excesivamente amables con timadores y estafadores de todo tipo (eléctricas, sectarios, vende seguros...) que buscan incautos a los que engañar y, digámoslo con todas las letras, robar.

Lo dicho, está difícil, pero que busquen un trabajo decente.

Anónimo dijo...

Coíncido con el caballero del comentario anterior en que a veces solemos ser amables en demasía con gente inescrupulosa que sólo logran hacernos perder nuestro tiempo y paciencia.
Reconozco que yo hubiese actuado exactamente igual, es tentadora la idea de enfrentar a este tipo de timadores con la ilusión de que desistan de su modus operandi. Aunque fallido, fué un acto muy noble de su parte señor Centinel, lo admiro y felicito por su actitud y por su blog, del cual soy fan. Saludos cordiales. Natalia

Anónimo dijo...

Creo que encontré algo acerca de esta empresa, si es que se llama Binfort XXI www.einforma.com › Directorio Empresas Actividad CNAE
Saludos. Natalia

Anónimo dijo...

Tsunami verbal....sermón....queda muy estoico y muy valiente instruir en un portal a un comercial que intenta ganarse la vida como puede (no solo se insta a viejos y decrépitos a comprar los productos....eso va en la calidad personal del comercial)
Da gusto ver como un señor como usted a librado al mundo de un comercial en un alarde de argumentos seguramente interesantísimos de por que no quiere sus productos....no podría haber simplemente dicho, no me interesa y evitar el intento de humillación propio de los que se creen superiores a otros...vamos....digo yo....(y no, ni soy comercial ni conozco la empresa....es lo que tiene enlazar blogs....que siempre acabas leyendo algo que te indigna....eso si....sin acritud hacia su persona)

Centinel dijo...

Discúlpeme, señor anónimo, nadie se cree superior a nadie, simplemente no me gusta nada que vengan a mi puerta a intentar estafarme. Sin acritud.

Anónimo dijo...

Creo has sido demasiado light para lo que hacen realmente, pero igualmente se agradecen estos comentarios para que este tipo de "empresas" vayan disminuyendo sus actividades paulitivamente... También trabajan a través de encuestas para una supuesta guia de salud...y como agradecimiento te dan una sesión gratuita para aliviar los dolores (comercial para vender)...

Anónimo dijo...

...perdón (jeje) también llaman directamente a casa diciendo que los "expertos" (comerciales) están en la zona para dar una sesión gratuita para aliviar los dolores...

Samuel Martín Coello dijo...

A mí me ha pasado alguna vez algo parecido pero con Testigos de Jehová. Hay que decir que aguantan muy bien los argumentos de los demás y siempre tienen el detalle de dejarte su panfletito, que muy amablemente rechazo.
Su mejor argumento es que dicen está escrito en la Biblia, a lo que yo respondo que cualquiera puede mentir en un libro y que eso no es prueba alguna de que lo escrito sea cierto.
En fin, me hiciste reírme de tu historia y recordando las mías

Javi dijo...

Buenos días,

Estos comerciales de estas "empresas" se dirigen principalmente a donde personas mayores que están solas y/o tienen las facultades mentales mermadas.
Esta gentuza realmente lo que busca es un mirlo blanco al que estafar. Además, les meten la compra por Cofidis -entre otras- para asegurarse que ellos cobran, mientras el pensionista de turno paga la compra a 48 meses y con intereses.
Esta gente juega con la ley en la mano muy probablemente, pero carecen de toda ética y moral porque saben perfectamente que están vendiendo basura que nadie necesita. Son unos estafadores en esencia.

Un saludo.

Iris Carballo dijo...

Hola, yo viví hoy lo mismito que escribes en tu artículo. Contesté a la encuesta por el encuestador y cuando me llamaron supuestamente para comprobar la veracidad de la encuesta me dicen que por haberla hecho me regalan una sesión de magnetoterapia. Por supuesto ya me di cuenta de la publicidad engañosa pero dejé que viniera el comercial para explicarle con todo respeto que no se podía engañar así a la gente. Y que luego no se extrañaran que la gente le cierre la puerta en las narices. Desconozco si a nivel legal se puede hacer algo. Creo que cada uno es libre de comprar o vender pero siempre con un mínimo de ética. Saludos