3.1.20

Maniobra de Heimlich, ¿milagrosa o sobrevalorada? Estudios y evidencia

Hace unos días hemos repetido la tradición de comer las 12 uvas de fin de año y hemos vuelto a escuchar las recomendaciones relacionadas con los posibles atragantamientos. Las que nunca suelen faltar son las instrucciones para la realización de la maniobra de Heimlich, posiblemente una de las técnicas de primeros auxilios más populares y conocidas.

Hace un tiempo escribí en el blog hermano "Lo que dice la ciencia para adelgazar" un post sobre atragantamientos con comida en niños y durante la recopilación y lectura de los estudios me topé en varias ocasiones con comentarios sobre la evidencia existente respecto a esta maniobra, lo cual me generó cierto interés. En aquel momento, dado que en los niños no está indicada, me limité a identificar y ojear algunas referencias y dejé aparcado el tema, pero de vez en cuando he ido chequeando la posible aparición de nuevos estudios. Y ahora me he decidido a escribir sobre el asunto.

Datos globales

La cantidad de personas que fallecen por atragantamiento es importante, de hecho es una de las principales causas de muerte accidental. Por ejemplo, en EEUU anualmente unas 5000 personas pierden la vida de esta forma,  con tendencia creciente (fuente).



Aunque las preocupaciones en este sentido suelen centrarse en los niños, lo cierto es que el mayor grupo de riesgo son las personas más mayores.En EE.UU. más de la mitad son mayores de 74 años (fuente) y en España ocurre algo similar, como mostré en el gráfico de personas ahogadas, de las cuales un porcentaje importante es por atragantamiento (realizado en base a datos de INE de 2015):


Atragantamiento y estrategias de resolución

Antes de nada, conviene puntualizar de qué hablamos. Aunque durante los próximos párrafos voy a utilizar mucho el término "atragantamiento", realmente me voy a referir a una situación muy específica: la llamada "obstrucción por objeto extraño de las vías aéreas" en casos de adultos, que es en la que se recomienda la maniobra de Heimlich. En concreto cuando esa obstrucción es completa y bloquea totalmente la respiración y la persona está consciente.

En esos casos hay varias estrategias y métodos para conseguir el desbloqueo:
  1. Utilizar el movimiento (golpes) y la fuerza de la gravedad para desatascar el objeto (inclinar hacia adelante a la persona y darle golpes en la espalda).
  2. Forzar la expulsión del aire que queda en los pulmones para que empuje hacia fuera el "tapón" (compresiones torácicas o abdominales).
  3. Extracción manual (con el dedo o unas pinzas especiales llamadas "Magill").
  4. Aspiración del objeto.
Respecto a la técnica detallada, quién mejor que el propio Heimlich para explicarla; en una de sus primeras publicaciones sobre el tema, "A Life-Saving Maneuver to Prevent Food-Choking" (1975), la describía mediante la siguiente secuencia:
  1. Situarse detrás de la víctima y rodearla con los brazos a la altura de la cintura.
  2. Sujetar el puño con la otra mano y colocar el lado del pulgar contra el abdomen de la víctima, ligeramente por encima del ombligo y debajo de la caja torácica.
  3. Presionar el puño contra el abdomen de la víctima con un rápido empuje hacia arriba. Repetir varias veces si es necesario.
Por lo tanto la maniobra de Heimlich es un tipo de compresión abdominal, con ciertas particularidades: Se ejecuta desde atrás y con la víctima de pies, se presiona hacia adentro y hacia arriba, y se "clava" bastante el puño.

Gracias a internet se pueden encontrar multitud de vídeos explicando muy gráficamente toda la maniobra.

Sobre el inventor y la evidencia

Henry J. Heimilich se graduó en medicina en la Universidad de Cornell, recibiendo el doctorado en 1943, y  falleció en 2016 a los 96 años de edad. Sin ninguna duda su gran popularidad en el ámbito sanitario se debe a que la maniobra lleva su propio apellido. La propuso por primera vez en 1974, en la revista Emergency Medicine, en un breve artículo titulado "Pop goes café coronary".

Primer artículo donde se presentó la Maniobra de Heimlich.

Además de explicar la metodología, en dicho artículo Heimilich detallaba la evidencia en la que se basaba su maniobra: experimentos que había hecho con cuatro perros beagle anestesiados:


Evidentemente, hoy en día un método así no se considera apropiado ni suficiente para deducir prácticas de primeros auxilios en personas conscientes. Pero no fue la única vez que Heimlich propuso intervenciones basándose en su experiencia y sus ideas pero sin evidencias clínicas sólidas, ya que tras conseguir popularidad, comenzó a recomendar su maniobra para otras  situaciones. Por ejemplo, en el artículo "The heimlich maneuver in infants and children. The best treatment for saving drowning and choking victims" (1994), Heimlich defendía (sin pruebas concretas, solo citando posibles problemas que podían tener otros métodos) que su maniobra también era la mejor opción para niños ahogados por inmersión. Incluso en una ocasión intentó convencer a un comité de expertos del Institute of Medicine (ahora National Academy of Medicine) de que su maniobra era más efectiva que la RCP (reanimación cardiopulmonar) en casos de ahogamiento. No lo consiguió, y uno de los expertos que fue testigo de aquel intento, describió así los argumentos de Heimlich (fuente):

"...me impresionó que fuera un tipo que realmente no sabía nada sobre investigación científica ", (...) "Era un anciano contando batallitas".

Durante toda su vida fue un ardiente defensor de su técnica (fuente) y no tenía ningún reparo en utilizar los medios de comunicación y generar titulares para hacerlo; de hecho, parece que era muy activo y eficaz en este sentido (fuente). Esta vehemencia le llevó a enfrentarse con la Cruz Roja, por no dar prioridad a su maniobra, prohibiéndoles que su nombre apareciera en ninguna de sus guías.

En la década de los 90 sus inquietudes médicas tomaron un camino muy diferente, inclinándose hacia el lado de la pseudomedicina. Empezó a afirmar que se podía curar el SIDA, el cáncer y la Enfermedad de Lyme infectando a las personas que sufrían estas enfermedades con el parásito de la malaria (fuentefuentefuente). Llegó a verse envuelto en un ensayo que se realizó en China (probablemente para evitar problemas legales) y que diversos científicos criticaron abiertamente.

Revisiones de la evidencia

Es momento de entrar en harina y lo haremos con la primera revisión que se hizo sobre el tema, una de las más citadas. Data de 1979 y la hizo el experto en reanimación Joseph S. Redding en el artículo "The choking controversy- critique of evidence on the Heimlich maneuver" (1979). Tras analizar todos los datos de informes de caso reportados por la American Heart Association (AHA), sus conclusiones finales fueron las siguientes:

"La maniobra de Heimlich por sí sola tuvo éxito en menos de la mitad de sus ensayos (74/168) y se informaron de 36 fracasos. En dichos fracasos a veces otras técnicas se reportaron como exitosas. Los golpes de espalda aparentemente funcionaron solos o en combinación con otras maniobras, a veces cuando la maniobra de Heimlich había fallado. (...) Es evidente que en algunos casos ninguno de los métodos es exitoso y se necesita una intervención quirúrgica, instrumental o de emergencia. Las medidas para el alivio de la obstrucción de cuerpos extraños no debe enseñarse fuera del contexto de otras medidas de RCP. (...)

No hay pruebas suficientes sobre las cuales recomendar con seguridad ninguna de estas maniobras, y tampoco para condenar ninguna. (...) La publicidad dada  por personas bien intencionadas, pero no críticas, ha sido notable. En una comunidad, la información sobre la maniobra de Heimlich, sin referencia a otras medidas, se distribuyó a escuelas, supermercados, restaurantes e incluso se imprimió en cartones de leche. La maniobra está tan bien situada en la mente del público como la única solución para la obstrucción de las vías respiratorias de cuerpos extraños que corregir la situación sería como tratar de recuperar el contenido de una almohada de plumas liberada desde el campanario de una iglesia".

Algo especialmente interesante de esta revisión es que recopiló información sobre todas las técnicas utilizadas. Mostró cómo con frecuencia cuando la primera no resolvía el problema, se utilizaban otras de forma exitosa, como se aprecia en la siguiente tabla.

(BB= golpes en la espalda, AT=compresión abdominal; CH=compresión torácica; 
FP=dedo; IN=instrumentación; CPR=RCP).

Tras esta primera, las revisiones sistemáticas no se han prodigado, así que podemos saltar en el tiempo 30 años hasta encontrarnos con la segunda. Se trata del documento de consenso creado por un equipo de expertos internacional, "International Consensus on Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care Science With Treatment Recommendations" (2010), en el que se recopiló, analizó y evaluó el grado de evidencia (Level of Evidence - LOE) de diferentes técnicas en una escala del 1 (evidencia más sólida) al 5 (evidencia menos sólida). 

Estas fueron sus conclusiones:

"(...) se ha documentado el alivio exitoso en víctimas conscientes con el uso de golpes de espalda (LOE 4), compresiones abdominales (LOE 4) y compresiones torácicas (LOE 4; LOE 5). En ocasiones se requirió más de una técnica para aliviar la obstrucción.

Treinta y dos informes de casos han documentado complicaciones potencialmente mortales asociadas con el uso de compresiones abdominales. Un ensayo aleatorio de maniobras para despejar las vías respiratorias en cadáveres (LOE 5) y 2 estudios prospectivos en voluntarios anestesiados (LOE 5) mostraron que se podrían generar presiones más altas en las vías respiratorias utilizando la compresión torácica en lugar de la abdominal. En algunos informes de casos, la extracción con el dedo fue efectiva para aliviar la obstrucción en adultos inconscientes y niños de más de 1 año (LOE 4). Informes de caso documentaron daños a las víctimas o morder el dedo del rescatador (LOE 4 y LOE 5)."

Y estas fueron las recomendaciones:

"Las compresiones torácicas, los golpes en la espalda o las compresiones abdominales son efectivas para aliviar la obstrucción en adultos conscientes y niños de más de 1 año de edad. Estas técnicas deben aplicarse en secuencia rápida hasta que se alivie la obstrucción. Se puede necesitar más de una técnica; No hay pruebas suficientes para determinar cuál debe usarse primero."

La tercera (y última) revisión que he encontrado, la más reciente, es la realizada por la Cruz Roja Norteamericana. Desde hace tiempo, esta entidad recopila y analiza periódicamente los estudios publicados sobre el tema como paso previo a la definición de sus recomendaciones. La última es de 2015 y se formalizó en el documento "American Red Cross Scientific Review on Obstructed Airway-Adults" (2015).

Tras analizar todos los estudios y sus resultados, estas fueron las conclusiones finales respecto a la evidencia:

"Ante una persona que tiene una obstrucción de la vía aérea por un cuerpo extraño la evidencia sugiere que es mejor hacer algo que no hacer nada. Sin embargo, la evidencia disponible no es lo suficientemente fuerte como para justificar un estándar. Aunque la evidencia de los golpes en la espalda es débil, sugiere que pueden ser beneficiosos y no se ha demostrado que causen daño. Recomendamos que los rescatadores usen golpes de espalda como parte de la secuencia de reanimación cuando atiendan a un paciente consciente con una obstrucción completa de las vías respiratorias de un cuerpo extraño. Sin embargo, no recomendamos interrumpir las compresiones torácicas para dar golpes a un paciente que esté inconsciente y no respire por una posible obstrucción completa de las vías respiratorias de un cuerpo extraño. Más bien apoyamos otras pautas que sugieren que los pacientes que estén completamente inconscientes y que no respiren normalmente deberían recibir compresiones torácicas."

Y estas son sus directrices respecto a las  recomendaciones de actuación:

"1) Los rescatadores que intentan resolver una obstrucción completa de las vías respiratorias de un cuerpo extraño en un adulto consciente deben proporcionar golpes de espalda y compresiones abdominales y / o torácicas a la víctima.

2) Los rescatadores que intenten resolver una obstrucción completa de las vías respiratorias de un cuerpo extraño en un adulto inconsciente deben realizar RCP y usar el dedo en caso de verse y tener que extraer un cuerpo extraño de la boca."


Analizando datos

Hemos visto que las revisiones sistemáticas no han encontrado pruebas sólidas para priorizar ninguna de las tres intervenciones que se suelen recomendar. Algo que puede resultar sorprendente, dado que en los medios (y también en algunos organismos oficiales, como la Cruz Roja Española) suelen ser bastante unánimes en favor de la maniobra de Heimlich. Para entender mejor la situación, vamos a analizar algunos de los estudios concretos y datos más relevantes de forma más detallada.

El estudio más citado en favor de esta maniobra es "Adult foreign body airway obstruction in the prehospital setting" (2007), un trabajo observacional en el que se analizaron 513 casos de atragantamiento ocurridos durante año y medio en el ámbito de los servicios de emergencia de San Diego (EE.UU.) En las conclusiones, los autores afirman que la efectividad de la maniobra de Heimlich fue muy elevada, ya que resolvió el problema en un 86,5% de casos en los que fue utilizada, un dato que se suele citar bastante.

Incluyeron este gráfico con los resultados de eficacia:

Viendo el gráfico, podríamos decir que la Maniobra de Heimlich podría ser sobre un 15% más efectiva que las compresiones abdominales en posición supina (tumbado boca arriba), y que al menos una de cada 10 personas se beneficiaría de su utilización frente a la técnica menos eficaz. Pero también se puede afirmar lo mismo en sentido contrario, es decir, que al menos una de cada diez personas se beneficiaria del uso de las pinzas Magill o la aspiración frente a la maniobra Heimlich, ya que la efectividad de estas otras dos técnicas fue del 100%. 

Por otro lado, hay algunas cuestiones problemáticas en este estudio y que deberían hacernos tomar con cierto escepticismo ese 86,5% de eficacia "en bruto".

De los 513 casos recopilados, se reportan datos de aplicación de diversas técnicas de desobstrucción en 127. En el 16,4% del total se aplicó la maniobra de Heimlich, de los cuales 72 (el 86,5%) se resolvieron. Pero el 43,5% del total se resolvió sin haber utilizado ninguna técnica, por lo que parece que buena parte de los casos suelen resolverse "por sí solos". Por lo tanto, es posible que una cantidad significativa de resoluciones achacadas a la utilización de alguna técnica se hubieran resuelto también "por sí solas".  En segundo lugar, la maniobra de Heimlich es la más popular y utilizada, por lo que la posibilidad de sesgo de confirmación es muy elevada; puede que en algunos casos la resolución fuera consecuencia de la utilización de varias técnicas, como se confirmó en la primera revisión de Redding de 1979, y que solo se haya registrado una de ellas, la más conocida. En tercer lugar, de los 290 casos que no se resolvieron por si solos, el estudio solo presenta datos de 127, pero no se dan datos de los otros 163. ¿Qué ocurrió con ellos? ¿Qué técnicas se utilizaron? Aunque el estudio da algún dato sobre la aplicación de RCP y administración de oxígeno, la cosa no queda nada clara.

Pero lo peor de todo es que en este trabajo solamente se analiza la efectividad de cuatro posibles técnicas, y entre esas cuatro no se incluyen dos de las que suelen recomendarse de forma prioritaria: los golpes en la espalda y las compresiones torácicas. ¿Por qué no se incluyen? ¿Acaso no se utilizaron nunca? Hablar de efectividad de una técnica sin poder compararla de alguna forma con el resto de opciones no tiene demasiado sentido.

¿Hay algún otro estudio que incluya datos con el mismo origen de todas las técnicas y que permita hacer estas comparaciones? Ese es el gran problema, que parece que no existe esta información y por eso las entidades que han hecho revisiones sobre el tema no llegan a conclusiones claras.

¿O tal vez sí existe?

He conseguido localizar un documento muy interesante publicado por la Comisión de Seguridad Alimentaria de Japón a petición de su gobierno, "Risk Assesment Report Choking Accidents Caused by Foods" (2010). En este extenso y detallado informe se recopila una gran cantidad de datos de atragantamientos, recogidos a través de servicios de emergencias y bomberos. En una de sus secciones se incluyen los resultados de cientos de casos de aplicación de diversas técnicas por parte de personas no sanitarias (testigos y personas que estaban cerca del afectado) antes de que llegaran los sanitarios, así como su porcentaje de efectividad.

Estos son los datos que incluye en forma de tabla:



Como se puede apreciar, en Japón la maniobra de Heimlich no se utiliza demasiado (sobre un 5% de las intervenciones) y su efectividad está en torno al 60%, similar al del resto de las técnicas, los golpes en la espalda, el dedo o compresión torácica. Aunque de nuevo está bastante por debajo de las pinzas Magill y la aspiración.

Sin embargo, justo después de la anterior, hay otra tabla muy interesante sobre la efectividad de las intervenciones realizadas por el personal sanitario (que actúa posteriormente, cuando llega al lugar del incidente). Estos son los datos:


Tiene lógica pensar que estas personas, al ser profesionales, son más sistemáticas y rigurosas a la hora de deducir y registrar la causalidad de las intervenciones realizadas. Y como se puede comprobar, con ellos los resultados de la maniobra de Heimlich se desploman. Además de utilizarse también en escasas ocasiones, tiene una efectividad mucho menor, no llega al 20%, muy por debajo del resto de técnicas.

De cualquier forma, toda esta información es muy dispersa, poco rigurosa y tiene escaso valor como evidencia. Personalmente creo que es sorprendente que, tras tantos años de uso, no existan datos ni estudios sólidos sobre la efectividad comparativa de esta y otras técnicas.

Discrepancias e interpretaciones en las recomendaciones oficiales

La evidencia es tan poco concluyente que la interpretación de sus resultados parece que puede hacerse de forma bastante diferente, incluso por parte de las entidades de referencia, a pesar de que todas se suelen basar en algunas de las revisiones sistemáticas mencionadas anteriormente.

Por ejemplo, la que podría considerarse la entidad oficial europea, la European Resuscitation Council (ERC), interpreta así la evidencia en la última versión (de 2015) de sus directrices :

" (...) los informes de casos han demostrado la efectividad de los golpes en la espalda, compresiones abdominales y torácicas. Aproximadamente el 50% de los episodios de obstrucción de las vías aéreas no se alivian con una sola técnica. La probabilidad de éxito aumenta cuando se combinan golpes de espalda, compresiones abdominales y torácicas."

Una interpretación muy alineada con las de otras revisiones. Y si en el documento consultamos las referencias en las que se basa para llegar a estas conclusiones, encontramos citadas dos de las revisiones mencionadas, la primera de Redding de 1979 y la segunda del consenso internacional. (aunque, extrañamente, una versión anterior, la de 2005).

Sin embargo, aunque en las conclusiones de la evidencia no hablan de prioridades, a la hora de llevarlas a la práctica la ERC se decanta por sugerir una secuencia concreta: priorizar el animar a toser, después los golpes de espalda y, si nada de esto funciona, pasar a las compresiones abdominales, en concreto la maniobra de Heimlich. Las compresiones torácicas no se mencionan, a no ser que la víctima pierda la conciencia. Y en ningún momento explica las razones o la evidencia para hacerlo.



Por otro lado, los Consejos de Reanimación de Australia y Nueva Zelanda (ANZCOR) - los organismos sanitarios especializados en este tema de dichos países - presentan claras divergencias con la ERC. Este organismo no recomienda las compresiones abdominales debido a la posibilidad de complicaciones graves, solo recomienda los golpes en la espalda y las compresiones torácicas, como puede leerse en el siguiente extracto de las guías:


En este caso se basaron es la segunda revisión (la del consenso internacional de 2010) para definir sus recomendaciones de 2016, que pueden descargarse desde este enlace.

Riesgos, estudios posteriores y otros matices

Las nuevas publicaciones científicas que vamos conociendo sobre la maniobra de Heimlich no son especialmente halagüeñas, dado que sobre todo se refieren a los riesgos que conlleva su utilización.

Por ejemplo, una revisión de hace unos años sobre las posibles complicaciones de la maniobra, "The Heimlich maneuver: breaking down the complications" (2010), llegaba a las siguientes conclusiones:

"El tratamiento para las víctimas de asfixia aguda de edad avanzada debe aplicarse con cuidado y la impactación de alimentos esofágica, que debe distinguirse rápidamente de la asfixia, puede dar lugar a serias complicaciones con la aplicación de la maniobra de Heimlich (...).

Los primeros auxilios a menudo se realizan cuando no se requieren y con frecuencia incorrectamente. Parece que es necesario tener especial cuidado en el caso de ancianos frágiles con anatomía alterada, enfermedad vascular, huesos frágiles y problemas frecuentes de deglución esofágica. 

Los primeros auxilios para la asfixia son una mezcla de ciencia y opinión experta sin suficiente evidencia. Un esfuerzo de educación pública enfocado en una localidad metropolitana con medición de resultados podría ayudar a expandir la evidencia (...)"

En ese mismo sentido, hace tan solo unos meses se publicó una revisión sistemática, "Heimlich Maneuver Complications: A Systematic Review" (2019), en la que sus autores recopilaron toda la literatura científica sobre casos de complicaciones debidas a esta maniobra, llegando a las siguientes conclusiones:

"La maniobra de Heimlich se asocia con complicaciones graves, especialmente en pacientes de edad avanzada. El daño a órganos, especialmente la lesión de la aorta abdominal, es la lesión mortal más común. Las lesiones potencialmente mortales asociadas con la maniobra de Heimlich sugieren que este procedimiento debe ser sustituido por un procedimiento más seguro, como compresiones torácicas. Se recomienda la investigación de un procedimiento alternativo para eliminar la obstrucción por objeto extraño de las vías aéreas".

Posibilidades de mejora

Posiblemente debido a su gran popularidad y aceptación, la maniobra no ha cambiado en más de 40 años. Sin embargo, visto lo visto, parece que hay algunas cuestiones prioritarias que, en mi opinión, se deberían investigar sobre la maniobra de Heimlich; o, mejor, sobre las compresiones abdominales en general:
  • Eficacia comparada con el resto de técnicas recomendadas, utilizando fuentes de datos homogéneas, con una metodología de recogida de información estandarizada, incluyendo su aplicación secuencial y orden.
  • Posibles excepciones, mejoras o instrucciones complementarias para reducir el riesgo de daños y efectos negativos.
  • Instrucciones complementarias para optimizar su efectividad (máximo de aplicaciones, otras posiciones, cuándo conviene no insistir y centrarse en otra técnica, efectividad según tipos de tapones, etc.).
Sin embargo hay pocos estudios (y no demasiado relevantes) que analizan posibles mejoras.

Por ejemplo, en la investigación "Choking on a foreign body: a physiological study of the effectiveness of abdominal thrust manoeuvres to increase thoracic pressure" (2016) los autores estudiaron la presión gástrica y esofágica máxima al practicar diferentes técnicas de compresión abdominal: la maniobra de Heimlich, la compresión abdominal "normal", la autocompresión abdominal y la compresión abdominal apoyándose sobre el respaldo de una silla.

Los resultados se resumen en este gráfico:


Se observa que se consiguen presiones muy parecidas mediante la mayoría de ellas, siendo la realizada con el respaldo de la silla la que llega a mayores resultados.

Lo más interesante es que no parece necesaria la peculiaridad principal de la maniobra de Heimlich, presionar el abdomen hacia dentro y también hacia arriba, ya que en la compresión abdominal "normal" (presionando solo hacia dentro) se llegan a valores similares. Esta cuestión es relevante porque según algunos expertos es posible que algunas lesiones producidas por la maniobra de Heimlich se deban precisamente a la aplicación de esta instrucción concreta, la presión hacia arriba.

Otro estudio con propuestas de mejora es "Influence of body position during Heimlich maneuver to relieve supralaryngeal obstruction: a manikin study" (2017). En este trabajo se utilizaron modelos humanos (maniquís) para analizar cómo se podrían conseguir los mejores resultados. Los autores comprobaron que se consiguió expulsar el mayor volumen de aire en posición supina (tumbado sobre la espalda) y en esta posición desatascaron con mucha mayor efectividad los tapones que colocaron  (efectividad del 97% frente al 0% de pie).


Una de las conclusiones más llamativas de este trabajo, y si se confirma en otros estudios, muy importante, es que la maniobra de Heimlich podía llegar a ser contraproducente si se sigue practicando después de no ser efectiva en las primeras ocasiones, ya que podía agravar el atasco. En concreto, esto es lo que concluyeron sus autores:

"Con una obstrucción supralaríngea completa, la maniobra de Heimlich realizada en posición supina y prona puede ser más efectiva para adultos y niños, respectivamente, que la realizada en posición de pie en un maniquí de simulación de asfixia. Las maniobras sucesivas de Heimlich pueden ser perjudiciales cuando la vía aérea no se alivia después de la primera compresión."

Sobre la influencia de diferentes posiciones también se investigó en el reciente estudio "Effect of body position on relieve of foreign body from the airway" (2019), en este caso centrándose en intentar aprovechar la fuerza de la gravedad para resolver la obstrucción. En este caso es un trabajo más bien teórico, en el que se revisa la literatura relacionada, llegándose a la siguiente conclusión:

"(...) una posición boca abajo podría aliviar la obstrucción del flujo de aire por un objeto extraño con la ayuda de la gravedad. Por lo tanto, esta posición podría ser beneficios para una víctima de asfixia, especialmente cuando otros métodos de tratamiento fallan o no están disponibles (especialmente cuando una persona que se atraganta está sola). (...). Esta posición es generalmente segura, y se usa comúnmente en una variedad de ejercicios. La investigación también muestra que, mientras se tiene a una persona que se ahoga en una posición boca abajo, la efectividad de los golpes en el pecho y los golpes en la espalda podría mejorarse debido a la atracción gravitacional del objeto obstructor."




Resumen y conclusiones finales

En definitiva, la maniobra de Heimlich puede ser eficaz, pero no es milagrosa ni la única forma para intentar resolver un atragantamiento y conviene alternarla con otras técnicas. Además, también tiene sus riesgos y necesitaría de bastante investigación sobre su efectividad real y posibles mejoras.

Como resumen y recomendaciones finales, sobre todo por si alguna vez nos toca ser testigos de una obstrucción total de las vías aéreas por un objeto externo en un adulto consciente (para niños y adultos inconscientes se recomiendan otras técnicas), creo que la última revisión de la Cruz Roja Norteamericana es bastante acertada. Recordemos sus ideas clave:

"(...) Ante una persona que tiene una obstrucción de la vía aérea por un cuerpo extraño la evidencia sugiere que es mejor hacer algo que no hacer nada (...). La evidencia disponible no es lo suficientemente fuerte como para justificar un estándar (...)

Los rescatadores que intentan resolver una obstrucción completa de las vías respiratorias de un cuerpo extraño en un adulto consciente deben proporcionar golpes de espalda y compresiones abdominales y / o torácicas a la víctima."

4 comentarios:

Emilio dijo...

Muchas gracias por un artículo tan detallado, que merecería mucha más visibilidad.

Es cierto que la investigación en emergencias extrahospitalarias y primeros auxilios es tremendamente compleja por motivos logísticos y ético-legales, pero resulta muy necesaria. Por ejemplo, en reanimación cardio-pulmonar sí que se intenta actualizar la evidencia científica, pero para los casos de "OVACE" (Obstrucción de la Vía Aérea por Cuerpo Extraño, como se suele llamar) faltan muchísimos datos, y puede que no estemos haciendo ni enseñando lo mejor para los pacientes.

Las dudas sobre el aval científico de la maniobra (vs. la capacidad de comunicación personal) me surgieron al ver la noticia de que él mismo había realizado la maniobra a una compañera de la residencia de ancianos, cuando contaba con nada menos que 96 años de edad, pocos meses antes de fallecer:
https://www.bbc.com/news/world-us-canada-36400365

Centinel dijo...

Gracias Emilio. Leí la noticia de su incidente, una anécdota más a añadir a la colección, en este caso teniéndole a él como protagonista. Y una prueba más de su afición por aparecer en los medios.

Josemy dijo...

Excelente artículo . Yo añadiría que es raro ver al personal de urgencias extrahospitalarias practicar esta maniobra (estudio de Japón) porque cuando llegan a la escena, si la obstrucción es completa y no se ha resuelto, el paciente ya esta inconsciente .

Centinel dijo...

Gracias.
Es muy posible que influya el factor que comentas, pero de cualquier forma en ambas circunstancias, testigos y profesionales, su uso es muy escaso; aproximadamante 5% y 3% respectivamente. Y llama la atención que en la segunda circunstancia cuando se usa no parece ser muy eficaz.

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