13.8.13

Desmontando argumentos de las pseudomedicinas (II): Las comparaciones con Galileo y Copérnico

Ya lo adelanté: El post anterior sobre "Desmontando argumentos de las pseudomedicinas" tenía muchos boletos para tener hermanitos. Este es al primero.

Otra de las tácticas más utilizadas por los defensores de las pseudomedicinas es la comparación de su gurú particular, normalmente el autor o divulgador de la terapia alternativa en cuestión, con prestigiosos científicos que fueron repudiados por su entorno en el pasado. Es imprescindible que sus teorías fueran rechazas pero que después se hayan demostrado acertadas, al menos temporalmente. El primer puesto de este ranking lo suele tener Galileo, seguido de cerca por Copérnico.

Copérnico y Galileo

La frase suele ser de este estilo: "También en su momento rechazaron a Copérnico/Galileo..." y a continuación suele venir alguna comparación entre un servidor y la inquisición.

Sin embargo, en mi opinión, esta comparación es totalmente desafortunada - me refiero a la de Copérnico/Galileo con el gurú, la de la inquisición lo dejamos para otro día - por estas cuatro razones:



1. Galileo y Copérnico fueron grandes genios de su época

La capacidad intelectual de estos dos genios de los siglos XV y XVI  fue excepcional. Lo demuestra las numerosas disciplinas que dominaban y el impresionante curriculum de ambos, que era increíble para la época que les tocó vivir, hace unos 500 años.

Copérnico era matemático, astrónomo, jurista, físico, administrador, líder militar, diplomático y economista, entre otras cosas. Estudió durante más de diez años en diferentes universidades de prestigio Astronomía, Derecho, Medicina, Griego y Filosofía. Obtuvo el grado de Doctor en Derecho Canónico. Posteriormente sobre todo se dedico a ejercer como médico,administrador-político y astrónomo y se cree que hablaba correctamente cinco idiomas.

Galileo estudió en la Universidad de Pisa medicina, filosofía y matemáticas. Fue astrónomo, filósofo, matemático y físico. En su carrera profesional comienza por demostrar muchos teoremas y posteriormente en la Universidad de Padua ejerció como profesor de geometría, mecánica y astronomía. Su labor investigadora fue fenomenal, con trabajos avanzados en los siguientes temas, a modo de ejemplo: bomba de agua, mejora del telescopio, descubrimiento de la ley del movimiento uniformemente acelerado, trayectorias de los proyectiles en el vacío, construcción del primer termoscopio, (primer aparato de la historia que permite comparar de manera objetiva el nivel de calor y de frío), estudio de las estructuras de los imanes...

¿Es esto lo que solemos encontrarnos entre los gurús de las terapias alternativas? ¿O más bien lo habitual son títulos académicos de origen sospechoso, falta de conocimiento o dominio de los principios más elementales de la ciencia, sin actividad investigadora o docente en centros de reconocido prestigio...?

2. Fueron grandes científicos y presentaron gran cantidad de pruebas de sus teorías

A pesar de que desarrollaron sus teorías hace 500 años y por entonces las herramientas científicas más habituales estaban todavía en pañales, presentaron todas las pruebas que les fue posible para demostrar sus teorías. Dedicaron una enorme parte de sus vidas a la observación detallada y a la recopilación de datos astronómicos y físicos. Y partiendo de ellos, presentaron sus propuestas, que encajaban perfectamente con todos aquellos datos. Es decir, ambos eran científicos extraordinarios y utilizaban el método científico, realizando observaciones, planteando hipótesis y posteriormente haciendo predicciones y diseñando experimentos rigurosos que las demostrasen.

La obra maestra de Copérnico, "De revolutionibus orbium coelestium" ("Sobre el movimiento de las esferas celestiales", que puede descargarse completa desde este enlace), tardó 25 años en escribirla. Fue un impresionante trabajo de 6 volúmenes, en el que describió con detalle todas las evidencias y datos de sus observaciones astronómicas, para que cualquiera pudiera contrastarlas. Además, para justificar y razonar sus teorías, se apoyó de forma intensa en las herramientas matemáticas existentes por aquel entonces, sobre todo de la rama de la geometría.

Las aportaciones a la ciencia de Galileo fueron innumerables, y dieron frutos concretos, como el termoscopio o la mejora del telescopio. Documentó todas sus observaciones astronómicas y aportó evidencias de una gran cantidad de descubrimientos realizados por él mismo y que confirmaban la teoría heliocéntrica y ponían en duda los paradigmas de su tiempo: Las irregularidades de la Luna, la existencia de más estrellas, los satélites de Júpiter, las manchas solares, las fases de Venus y las mareas. Basándose en sus teorías fue capaz de plantear predicciones sobre diversos fenómenos naturales que se cumplían a la perfección y que confirmaban sus planteamientos. En sus trabajos también se apoyaba profusamente en las matemáticas de entonces, sobre todo la geometría, una herramienta científica que defendió de forma especial en su último libro Discorsi e dimostrazioni matematiche, intorno à due nuove scienze (Discursos y demostraciones matemáticas en torno a la nueva ciencia), disponible completo en este enlace.


Por contra, entre los gurús de las pseudomedicinas las pruebas brillan por su ausencia y suele recurrir a u puñado de testimonios dudosos y sin contrastar por terceros. Se niegan a tener que demostrar sus afirmaciones, recurriendo con frecuencia al argumento de "tampoco se ha demostrado que no sean ciertas". A menudo recurren al truco de la Tetera de Russell, diciendo que sus teorías tienen circunstancias que no permiten demostrarlas. Otras veces hacen afirmaciones que simplemente son falacias, ya que directamente son falsas y nunca han sido confirmadas por nadie. Casi nunca son científicos y suelen considerar a estos expertos como el enemigo. La utilización de los principios de la ciencia y sus herramientas simplemente suele obviarse.

3. Quienes rechazaron sus ideas lo hicieron priorizando las creencias sobre las pruebas

Quienes se posicionaron en contra de Copérnico fueron los poderosos  representantes de la religión, quienes apoyaban una realidad basada en creencias y no en evidencias, sobre todo en la existencia de un Dios creador y en la humanidad como centro del universo. Para desacreditarle utilizaron mayoritariamente razonamientos filosóficos y el recurso de la autoridad, no pruebas concretas. Recurrieron constantemente a la tradición cristiana y a las sagradas escrituras, queriendo desacreditarle afirmando que las confirmaciones matemáticas de Copérnico no eran más que abstracciones y que no se correspondían con realidades físicas.

Prácticamente las mismas razones se utilizaron contra Galileo. Las prevalencia de las afirmaciones de La Biblia sobre las pruebas presentadas por el científico le costaron estar gran arte de su vida acosado y amenazado por los poderosos miembros de la iglesia.

Es decir, los que rechazaron a estos dos científicos lo hicieron basándose en la fe y la creencia religiosa. Es evidente que la comparación con el rechazo que suelen tener los gurús de las pseudomedicinas por parte de los científicos es absurda, porque precisamente las razones son las opuestas en ambos casos. Los científicos que critican las pseudociencias precisamente están en contra de las creencias y piden pruebas.

4. No hay precedentes de este tipo de gurús que hayan revolucionado la medicina

La ciencia y el tiempo confirmaron gran parte de las teorías Copérnico y Galileo, grandes genios, grandes científicos, que se basaban en el método científico y en la búsqueda de pruebas. Más recientemente también ha habido situaciones en las que propuestas novedosas y rompedoras han sido en cierta forma rechazadas en un principio por la comunidad científica (como por ejemplo algunos aspectos de la mecánica cuántica o los agujeros negros), pero en estos (pocos) casos los denominadores comunes repetían el patrón ya comentado: Sus proponentes eran grandes intelectuales, utilizaron el espíritu y método científico, aportaron muchas pruebas, hicieron su trabajo con rigor... No hay excepciones.

Pero ahora pensemos en los casos y circunstancias en los que se defienden las pseudomedicinas. Sus líderes son supuestos gurús que no destacan intelectualmente y con poca o ninguna formación científica, que no utilizan el método y las herramientas de la ciencia, que nunca aportan pruebas sólidas y contrastables por otros... Ha habido muchos personajes con este perfil (y cada año surgen nuevos), pero no hay ni un solo caso en el último siglo en el que posteriormente se haya confirmado un nuevo descubrimiento para la ciencia o la medicina. Ni uno. De hecho, es más bien al contrario, todos estos visionarios alternativos y sus teorías han ido cayendo una detrás de otra. Y cada vez será más difícil que ocurra algo diferente, porque la ciencia cada vez tiene más mentes trabajando con ella (antes había decenas de científicos y ahora son son millones), es más poderosa intelectualmente (sabemos muchas más cosas) y tiene muchísimos más métodos y tecnología para conocer la naturaleza y desarrollar teorías.

Así que ¿realmente piensas que un gurú de estos va a ser el primero que de un pelotazo médico?

Epílogo, una reflexión final

¿Que creéis que pensarían Copérnico y Galileo si se levantaran de su tumba y viesen con quién les están comparando?

15 comentarios:

José Cifuentes dijo...

Muy buen artículo, absolutamente recomendado para compartirlo.
Muchas Gracias!

Centinel dijo...

Muchas gracias a ti por tus amables comentarios, José.

Anónimo dijo...

Dudo de que puedan levantar la cabeza, dudo de que sepamos lo que dirían, dudo de que si les preocupara el tema lo hiciera en los términos científicos que se utilizan en este blog y dudo menos de que las comparaciones son odiosas y mas aún las ventajistas de comparar a dos mitos de la cultura occidental con "la gentuza de la medicina no oficial".
Es interesante la discusión pero, ¿que tal algo mas de rigor?

Betawriter dijo...

Muy buena serie de entradas.

Hay otro patrón interesante en este tipo de sujetos. Me viene a la cabeza el actualmente tan famoso Josep Pàmies y se me ocurren:

- Lo que venden como milagro no se aplica a ellos mismos. En 2009 Josep afirmaba "la capuchina es un estimulante del cabello. Yo la como, y me empieza a crecer". En 2013 sigue como una bola de billar.

- Realizan afirmaciones extraordinarias pero nunca dan datos concretos ni actúan en consecuencia. Pàmies afirma que "la mayoría de protectores solares provocan cáncer". Pero no dice cuáles, ni cuántos casos. Tampoco, ante un hecho tan grave, informa a las autoridades sanitarias. ¿"Sabe" que las cremas solares provocan cáncer y deja que la gente muera pudiendo evitarlo?

- Efectivamente, su argumentación y exprimentación, no sigue criterios precisamente científicos: " He llegado a esta conclusión después de haber vivido dos experiencias, una propia y otra en mi entorno familiar".

Iker Jiménez puede resultar hasta gracioso, pero gente como Josep Pàmies jugando a los médicos supone un peligro público y creo que deberían tener responsabilidad penal.

No entiendo cómo hacer apología de "X" es delito, y a la mínima se denuncia por injurias; y sin embargo ahí anda Josep animando a la gente a dejar tratamientos médicos vitales, o directamente afirmando alegremente que los médicos, farmacéuticos, y científicos en general en realidad trabajan para crear enfermedades, cronificarlas, y ganar dinero con todo ello.

Lamentable.

Saludos.

Betawriter dijo...

Ah, última y más importante:

- Siempre es una historia de buenos contra malos, y ellos son los buenos (claro).

- Su alternativa "buena" siempre tiene un negocio detrás.

Saludos.

MidSun dijo...

Interesante artículo.

Y digo interesante porque a la vez que ampara en contra de un 'supuesto mal', da la razón ciega a un mismo mal, del cuál se conoce por razones que se caen por su propio peso.

Hablo sencillamente por parte de las personas de los medicamentos de cualquier índole.

Digo interesante, una vez más, porque desde mi punto de vista, en lugar de comprender las razones por las cuáles la otra parte ha decidido abandonar el uso de medicamentos.

Sencillamente la crítica destructiva, se me asemeja a la falta de empatía.

Como colofón, diré que en Suiza, cuando a una persona se le detecta un cáncer, es libre de elegir con qué tipo de terapia sanar. Si con la homeopática o en su lugar con quimioterapia. En España no se da esa elección.

Y digo esto desde la más pura objetividad, sin lugar a sentirme Cienciólogo ni, por su contraparte, Homeópata.

PD: Adjunto un vídeo que quizá pueda interesar tanto a su autor como a los posibles videntes de este comentario.

http://www.ted.com/talks/lang/es/birke_baehr_what_s_wrong_with_our_food_system.html

MidSun dijo...

PD2: En el comentario de arriba me faltó una parte en la cuál me fijé luego de enviar el comentario.

La tercera frase debería ser:

Hablo sencillamente de la sobreingesta por parte de las personas de medicamentos de cualquier índole.

Betawriter dijo...

Hola MidSun.

Creo que te estás yendo del tema y volviendo a ver bandos donde no los hay.

En cualquier caso el por qué la gente deja de tomar medicamentos está bastante bien entendido y un factor crucial es el miedo que ciertos "alternativos" meten a las personas. El ejemplo de Josep Pàmies es bastante ilustrativo.

En España cada uno es libre de hacer lo que quiera y la medicina de verdad siempre informa minuciosamente de los riesgos que se corre al seguir un tratamiento, pero no se obliga a aceptarlo. Además, se le exigen responsabilidades judiciales ante los errores. Todo lo contrario que a las medicinas alternativas.

En Suiza también acogen y protegen dinero de dudosa procedencia, y juegan a ser y no ser Unión Europea a la vez. Los argumentos de autoridad no sirven.

La homeopatía ha demostrado repetidamente que no contiene ningún principio activo y que no se puede distinguir de un placebo.

La homeopatía es antiética y deshonesta, y el 99% de la gente no tiene ni idea de cuáles son sus principios y bases (creen que es algo similar a una inmunización). Compran esperanza.

Y de eso se aprovechan los "laboratorios" homeopáticos, que no son hermanitas de la caridad precisamente, sino empresas antiéticas, deshonestas y nada transparentes, como se ha comprobado en varias investigaciones.

Gracias por la TED talk, ahora la veré.

Saludos.


Anónimo dijo...

No sé por qué moderas mis comentarios. ¿Es que no quieres que haya comentarios diversos en tu blog?

Anónimo dijo...

Copérnico o Galileo no son una excepción; la ciencia, contra lo que tu dices, ha avanzado a base de rupturas de paradigma. Los casos que pones sólo son dos antiguos que tienen que ver con la Iglesia, pero también a Darwin en el 19 se le ridiculizaba en caricaturas como si fuese un mono, o a Einstein en el 20 le ridiculizaban los nazis en Alemania con chistes sobre el espacio y el tiempo y le acusaban de dedicarse a especulaciones sin fundamento.

En nuestro tiempo a algunos científicos se les ignora, se les desprestigia y se les intenta ahogar financieramente si sus descubrimientos no son rentables o directamente atentan contra un negocio rentable. Cada día la ciencia depende menos de la voluntad y el trabajo de una sola persona, como Copernico, Galileo, Darwin o Einstein, y más del apoyo de grupos inversores que esperan grandes beneficios económicos. El caso Tesla vs Edison representa bien todo esto.

Eso seguirá sucediendo en el presente y en el futuro cada cierto tiempo, cuando una idea vieja deba caer para construir otra que explique mejor la realidad en cualquier ámbito. Siempre, ante cualquier cambio sustancial, hay resistencia de un establishment que se vale de los ignorantes y se dedica a defender lo generalmente sabido, aferrándose a una posición académica o social, temiendo perderla, ignorando cualquier prueba que se le presente si contradice lo que es comunmente sabido, y recurriendo, como siempre, a la mofa y al desprestigio. Pero aunque cuesta, la historia pone a cada uno finalmente en su lugar; a los codiciosos se les echa al fango y a los científicos se les conserva en la memoria.

Actualmente la Iglesia de la medicina son unos cuantos industriales y su red de intereses creados. La industria farmaceutica funciona como cualquier sector industrial, mediante un puñado de accionistas que exigen que se maximicen sus beneficios, y se acaba usando a la ciencia como coartada si da dinero y pisoteándola veladamente si lo quita. Y lo de atruibuir esto a conspiranoicos es la coartada frecuentemente usada para desacreditar a quien lo critica.

Centinel dijo...

Anónimo, no he moderado tus comentarios. Por alguna razón Blogger automáticamente te había enviado a la carpeta de spam.

Anónimo dijo...

Deberías leer "Contra el método" de P Feyerabend -- verías qué risa

Centinel dijo...

Lo conozco y me gusta este artículo sobre el tema:
http://naukas.com/2011/07/07/del-relativismo-al-cientificismo/

Anónimo dijo...

¿Sobre el tema? Pero si no hay ni una sola mención (ni discusión) sobre ningún argumento de la obre de Feyerabend. Dices que lo conoces, ¿has leído el libro?

Centinel dijo...

Sí, claro, a eso me refiero, aunque hace años. Pero, si no recuerdo mal, creo que una cosa es el "todo vale" que plantea Feyerabend y otra el uso que dan de ese planteamiento los seguidores de la pseudociencias. De todas formas, no es de mis libros de consulta, ni mucho menos. No me aportó gran cosa.

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