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20.3.21

¿Por qué nos gustan tanto las conspiraciones e ir "a la contra"? La perspectiva de la motivación

La pandemia de Covid-19 ha tenido muchos efectos colaterales y uno de ellos ha sido la multiplicación de opiniones contrarias a las oficiales y el impulso de teorías de la conspiración en torno a casi cualquier tema relacionado con la misma. Desde las decisiones de confinamiento hasta el desarrollo de las vacunas, pasando por los test PCR o incluso las recomendaciones sobre mascarillas.

Todas estos posicionamientos y teorías y la desinformación que las acompañan están dificultando la gestión de la pandemia y generando un ambiente bastante enrarecido, como se explica en la investigación "Conspiracy theories as barriers to controlling the spread of COVID-19 in the U.S." (2020).  Lo cual sugiere que los profesionales de la psicología y la sociología van a tener que ponerse las pilas para identificar lo mejor posible las razones y mecanismos que hay detrás de todo este movimiento. 

En todo caso es importante que las investigaciones se hagan desde todas las perspectivas que pueden aportar valor y hay una que considero especialmente interesante, la de la motivación (la protagonista de uno de mis últimos libros, "El poder y la ciencia de la motivación"). En este post quisiera hacer algunas reflexiones personales en este sentido, como pequeña y personal aportación a todo este tema.

21.7.19

Cómo contrastar titulares del tipo "Un estudio demuestra que..."

De interés para periodistas y divulgadores: instrucciones sencillas para contrastar un titular sobre salud del tipo "UN ESTUDIO DEMUESTRA QUE..."



22.8.18

Gurucheck, evaluando a tu gurú de salud

¿Recurres a alguna persona (que no es tu médico o sanitario habitual) cuando necesitas conocimiento o consejos relacionados con la salud y el bienestar? Si es así, ¿te gustaría poder evaluar y conocer su fiabilidad y rigor?

¡Ahora puedes hacerlo!

Expertos de la Universidad de Miskatonic han desarrollado GURUCHECK, un sencillo y práctico cuestionario, basta con valorar (con un SI o un NO) cada una de las 12 cuestiones que plantea.

Sin más preámbulos a continuación tienes los 12 ítems del cuestionario (que también puedes descargar en forma excel desde este enlace). Cada cuestión está además acompañada de una breve explicación que nos ayudará a su interpretación y valoración:

19.2.18

Jordi Évole y los cerdos: Últimos datos sobre carne, antibióticos y hormonas



Tras el reciente programa televisivo de Jordi Évole sobre una granja de cerdos en el que se mostraron  impactantes imágenes de animales enfermos que crearon una enorme alarma y controversia, creo que conviene dejar claras algunas cuestiones sobre las que se hicieron afirmaciones infundadas. Me refiero a la supuesta presencia de elementos indeseados (antibióticos y hormonas) en la carne para el consumo humano.

Estos son los datos las últimas inspecciones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que pueden extraerse de su último informe sobre el tema "Report for 2015 on the results from the monitoring of veterinary medicinal product residues and other substances in live animals and animal products" (2016):

24.1.14

Demuéstrame que miento


- ¿Sabes? He descubierto que en mi casa vive un duendecillo.
- ¿Cómo?
- Lo que oyes. Sé que comparto hogar con un duende que hace de las suyas por todas las habitaciones, tanto cuando yo estoy presente como cuando no lo estoy.
- Pero ¿hablas en serio?
- Totalmente
- ¿Acaso lo has visto?

13.8.13

Desmontando argumentos de las pseudomedicinas (II): Las comparaciones con Galileo y Copérnico

Ya lo adelanté: El post anterior sobre "Desmontando argumentos de las pseudomedicinas" tenía muchos boletos para tener hermanitos. Este es al primero.

Otra de las tácticas más utilizadas por los defensores de las pseudomedicinas es la comparación de su gurú particular, normalmente el autor o divulgador de la terapia alternativa en cuestión, con prestigiosos científicos que fueron repudiados por su entorno en el pasado. Es imprescindible que sus teorías fueran rechazas pero que después se hayan demostrado acertadas, al menos temporalmente. El primer puesto de este ranking lo suele tener Galileo, seguido de cerca por Copérnico.

Copérnico y Galileo

La frase suele ser de este estilo: "También en su momento rechazaron a Copérnico/Galileo..." y a continuación suele venir alguna comparación entre un servidor y la inquisición.

Sin embargo, en mi opinión, esta comparación es totalmente desafortunada - me refiero a la de Copérnico/Galileo con el gurú, la de la inquisición lo dejamos para otro día - por estas cuatro razones:

30.7.13

Desmontando argumentos de las pseudomedicinas: Las terapias orientales y la eficacia de los tratamientos contra el cáncer

Los posts que más visitas y comentarios tienen en este blog y en "Lo que dice la ciencia para adelgazar", son aquellos en los que he sido crítico con alguna terapia o producto milagro. Se lleva la palma el reciente análisis del libro La Enzima Prodigiosa y le siguen de cerca los artículos relacionados con el malogrado Andreas Moritz (famoso por su limpieza hepática). La mayoría de los comentarios suelen venir firmados por defensores de ese tipo de ideas, que reniegan de todo lo relacionado con la ciencia o la medicina de verdad y que están convencidos de diversas conspiraciones provenientes de las farmacéuticas, industrias varias o de supuestos científicos avariciosos.

Hay dos argumentos que estas personas repiten sin cesar:  Lo maravilloso de las terapias orientales y la falta de avances en la supervivencia de los enfermos de cáncer. Pero nunca aportan un solo dato para demostrarlos. Así que he decidido publicar un post con algo de información que precisamente demuestra que no son más que falacias, es decir, afirmaciones  falsas presentadas como verdaderas.

Vamos allá.

2.11.12

El "estilo Carl Sagan" y el respeto

Yo fui uno de los miles de niños que se apasionó por la física y la astronomía gracias a la serie Cosmos. Aunque bastantes conceptos de los que se hablaba en aquellos documentales me resultaban algo confusos y me costaba comprenderlos en su totalidad, intenté ver un capítulo tras otro. Eran tiempos en los que solo había una televisión para toda la familia y el mando a distancia no existía, así que no era misión fácil.

Mi bisoñez tampoco me empujó a profundizar entonces en la figura del presentador, Carl Sagan. Es más, era de lo que menos me gustaba, con aquella sonrisa eterna pegada a su rostro, que incluso me parecía que rozaba el gesto bobalicón. De hecho, debido a mi afición a escuchar la radio y a la música electrónica, me atrajeron mucho más la original voz que le ponía el actor de doblaje Jose María del Río en español o la espectacular música de Vangelis que lucía su banda sonora.

12.6.12

Ochate, mi experiencia en un pueblo maldito (y III)

Este post es la tercera parte de una serie de otros dos: Uno y dos.

Tras la animada e inesperada visita del alcalde, la lluvia pareció querer darnos un respiro y pudimos alejarnos un poco del cobertizo a estirar las piernas por los alrededores. Sin alejarnos demasiado, porque la oscuridad seguía siendo total y no queríamos acabar con las botas sumergidas en una charca de barro. Aprovechamos ese breve paseo para debatir sobre la posibilidad de acercarnos o no a la famosa torre y pensar qué hacer en ella. De repente, en mitad de la charla que teníamos, uno de nosotros levantó la cabeza y, mientras señalaba hacia las sombras exclamó sorprendido:

- ¡Mirad! ¡Luces!


Todos nos giramos hacia la dirección a la que apuntaba y, efectivamente, vimos que varias luces oscilaban de un lado a otro. Se situaban en la dirección contraria a la que estaba la torre, en concreto por donde se encontraba el camino por el que se accedía al lugar en el que estábamos. Así que rápidamente dedujimos que se trataba de linternas, portadas por gente que se acercaba hacia donde nosotros estábamos. Hecho que se corroboró en cuanto escuchamos las sonoras voces que emitían, ya que era un grupo bastante numeroso.

Cuando se acercaron lo suficiente nos vieron y se acercaron a saludar. Nos llamó la atención la composición del grupo, formado por gente joven y de mediana edad acompañados de sus hijos, algunos de ellos sorprendentemente pequeños. Nuestra excursión podría ser un tanto excéntrica, pero recorrer con linternas aquel páramo helado y húmedo acompañado de niños de corta edad más allá de las medianoche era bastante más radical. Nos contaron que solían hacerlo a menudo, atraídos por la leyenda del pueblo abandonado, a la búsqueda de emociones o de alguna sorpresa, pero que realmente poco misterioso habían encontrado en sus excursiones, más allá de algún ruido extraño o sombra huidiza, explicables fácilmente mediante fenómenos naturales.

El caso es que aquello no fue circunstancial. La llegada de aquel grupo pareció ser el pistoletazo de salida de todos los buscadores de misterios que parecían haberse puesto como meta llegar por allí pasada la medianoche. A partir de aquel momento, el goteo de gente fue incesante y todo el que veía nuestro fuego, se acercaba a saludar y charlar un rato. Alucinados, presenciamos como según avanzaban las horas,  llegaba y llegaba gente y se creaban animados corrillos en los que se hablaba de temas misteriosos diversos mientras se intercambiaba algo para picar y para beber. Al más puro estilo 15M.

Finalmente, alguien movilizó a todo el mundo para ir a la torre. No puedo recordar con detalle cuántos fuimos, pero el grupo era lo suficientemente numeroso como para tener problemas de espacio mientras, sentados y concentrados, mirábamos un radio-cassete que grababa  el sonido ambiente, a la caza de posibles psicofonías. Tengo que reconocer que al principio, el silencio, la oscuridad y las historias que había escuchado, me hicieron sentir algún que otro escalofrío recorriéndome la espalda. Pero poco a poco, el cansancio hizo acto de presencia y estuve a punto de quedarme dormido mientras escuchaba la voz de un animado prototipo de Iker Jiménez invocando al más allá y a las presencias de vidas pasadas en aquel pueblo.

Volvimos al entorno del cobertizo y nos sentamos a escuchar la cinta, que, como era esperable, no grabó más que nuestros propios ruidos. Así que rápidamente saqué mis grabaciones del que entonces era el programa del misterio por excelencia, Medianoche,  y estuvimos escuchando unas cuantas psicofonías de verdad con dolientes voces clamando por vivir, seguidas de un par de cuentos de terror narrados por el conductor de aquel gran programa, Antonio José Alés, con su inigualable e impresionante voz.

Un servidor no es de noches en vela, así que cuando la madrugada estaba muy avanzada abandoné la animada tertulia y me metí a la tienda a dormir algo. Estaba tan cansado que el duro suelo y el frío no me afectaron en absoluto y, aunque fue un sueño corto, resultó profundo y reparador. Al levantarme con las primeras luces del día me sorprendió ver que varios de mis amigos no habían pegado ojo en toda la noche y que todavía estaba en proceso de larga despedida alguno de los visitantes, entre abrazos y promesas de amistad eterna, juramentos de intercambios de psicofonías y deseos de encuentro en próximas aventuras o alertas OVNI. Que jamás se cumplieron, claro.

La recogida y retirada fue bastante bipolar. Por un lado, contentos de que la noche hubiera sido inesperadamente animada, mucho más enriquecedora de lo que esperábamos y un buen mecanismo para conocer gente. Aunque no nos hubiéramos tropezado con nada del más allá, tampoco íbamos con muchas esperanzas de ello. Por otro, quejosos por lo que nos costó atravesar con los coches algunas zonas llenas de agua y barro, hasta llegar a la primera carretera asfaltada. Y finalmente, enfadados, sobre todo yo, al descubrir que alguna de las visitas se había vuelto a su casa con un regalo extra: Mi cámara de fotos, que había sido hábilmente expoliada del interior de la tienda de campaña.

Lo considero como el peaje que tuvimos que pagar por pasar una noche en el pueblo maldito de Ochate. Quien sabe si no está ahora en alguna otra dimensión paralela...

10.6.12

Ochate, mi experiencia en un pueblo maldito (II)

(Este artículo es la continuación de este otro).

Aquella larga noche en el pueblo maldito de Ochate no resultó ser lo que esperábamos, pero en ninguno de los sentidos. No recuerdo con precisión cuál era nuestro estado anímico después de que el chalado y su supuesto hijo se marcharan, pero fuese cual fuese, lo que ocurrió después nos dejó más tiesos que una vela.

Serían sobre las once de la noche, chispeaba de vez en cuando, el frío se iba colando por debajo de nuestras cazadoras y el poco fuego que quedaba en el bidón era incapaz de abrir el más mínimo resquicio en la negrura que nos rodeaba. Y aprovechando el típico "ángel", esos segundos en los que se hace un incómodo silencio,  de nuevo sin avisar  llegó la siguiente visita.  No, no fue una aparición de ultratumba ni ninguna presencia etérea. Era el alcalde del condado de Treviño. O al menos eso nos dijo, después de que sucediera esta conversación:

(el) - ¿Por qué habéis hecho fuego ahí?
(nosotros)- Es que como estaba todo el suelo mojado y no queríamos acercarnos demasiado a los postes del cobertizo, hemos pensado que era el mejor sitio.
- Pues esos bidones se usan para dar de comer (¿o beber?) a las vacas.
- ¡Huy vaya! Lo sentimos, no lo sabíamos. Ahora mismo lo apagamos y lo limpiamos.
- Bah, es igual, ya no tiene remedio, manda coj....
- ¿Quiere un poco de vino?
- Bueno.

No sé si realmente era el alcalde, pero la escena fue muy similar a la anterior... pero desde el punto de vista contrario. El tipo se fue caldeando con cada trago de vino y respondió encantado a nuestras preguntas, soltando frases que todavía recuerdo perfectamente, porque incluso las grabamos:

"¿Yo ver luces y cosas aquí? ¡Siempre he vivido aquí y nunca he visto nada raro!"
"¡No me extraña que haya gente que vea cosas, vienen aquí y se meten de todo! ¡Así yo también veo! ¡Y los que no se meten están como cabras!"
"Una vez pillé a dos hippies en pelotas y fumando porros tumbados dentro de aquel pajar de allí. ¡Podían haberlo achicharrado! ¡Saqué el bastón y les dije que si no se iban cagando leches, me liaba a ost... con ellos! ¡No veas como corrían, los hij... pu..."!

El caso es que al ver que éramos relativamente formales, le reíamos las gracias y además le habíamos donado buenos tragos a coste cero, se marchó casi dándonos un abrazo. Y aquel segundo encuentro nos sirvió para estar comentando otro buen rato, mientras escuchábamos la grabación recién realizada de la conversación con el curioso y escéptico alcalde. Incluso siendo en playback nos volvimos a reír al oír la historia de los hippies, imaginarlos corriendo desnudos por aquel inhóspito lugar era esperpéntico, fuera o no real la historia.

El caso es que nos acercábamos a la medianoche y teníamos que tomar una decisión. ¿Después de aquella ducha de realismo, merecía la pena ir a la torre famosa a intentar algún "contacto" o mejor nos metíamos en la semi-caída tienda de campaña a intentar dormir un poco? Porque, esta vez sí, parecía que la animación había terminado, así que o hacíamos algo para entretenernos o lo mejor era acortar la noche durmiendo.

Pero de nuevo nos equivocamos y Ochate nos volvió a sorprender...

Sigue en la parte 3.

6.6.12

Ochate, mi experiencia en un pueblo maldito (I)

Ochate es un pueblo abandonado del Condado de Treviño, en Álava, muy conocido en el mundo de lo oculto. Hasta Iker Jiménez le dedicó un tiempo en su programa, ya que la leyenda que arrastra es bastante jugosa:  Sus habitantes fueron supuestamente diezmados sin piedad por diversas plagas y enfermedades varias veces, hasta convertirse en un pueblo vacío. Así que los amantes de lo oculto aseguran que es un lugar maldito en el que se presencian con cierta regularidad fenómenos extraños: OVNI’s, luces extrañas, grabaciones de psicofonías… Evidentemente, todo esto tiene un rigor similar al de la mujer muerta que se aparece en la curva de la carretera.  El periodista Luis Alfonso Gámez ha escrito con frecuencia sobre el tema en numerosas ocasiones y en este estupendo artículo de su blog podemos leer un preciso resumen de toda la idiotez y la porquería que hay detrás de esta sarta de insensateces.

El caso es que hace un tiempo un servidor también tuvo su experiencia personal en Ochate. Ocurrió hace más de dos décadas, cuando uno era capaz de juntarse con varios amigos, coger un coche y perderse por ahí unos cuantos días a la búsqueda de emociones del más allá. Y como aquella experiencia tuvo su aquel, me he animado a contarla en este blog.

El plan lo lideró uno de los amigos, especialmente interesado en este tipo de temas, que localizó el lugar en un mapa (no existía internet, claro) y nos puso en antecedentes de las historias. No necesitamos mucho para organizar la expedición: Cinco personas, dos coches, una tienda de campaña, un cassete para grabar, una cámara de fotos, provisiones y tabaco. Era todo lo que necesitábamos.

Como era invierno y el camino estaba lleno de barro, conseguimos llegar a duras penas por la tarde, antes de anochecer. La idea era pasar una noche allí, así que estaba perfecto. Intentamos montar la tienda de campaña, pero no era muy buena y  la incesante lluvia se colaba al interior, así que localizamos una especie de cobertizo o tejadillo vacío y la montamos debajo. Para cuando terminamos acababa de anochecer y el tema pintaba feo: todavía eran las siete de la tarde, no paraba de llover y si íbamos a tener que esperar hasta la media noche para empezar la actividad de “hinbestigación”, aquello tenía toda la pinta de que iba a ser muy largo…

Con el objetivo de hacer la espera más llevadera, sacamos los bocadillos, unas botellas de vino y encendimos un fuego dentro de un trozo de bidón viejo que encontramos. Supongo que gracias al efecto del alcohol y al de la luz de las llamas, el tema se animó un poco y los chistes y bromas caldearon el ambiente. Y ya se sabe cómo suelen evolucionar estos momentos: Hacia la interpretación grupal de alegres melodías y tonadillas locales. A los únicos que podíamos molestar era a las supuestas almas en pena que pululaban por la zona, porque de las otras, de las de dos piernas, no tenían pinta de pasarse por aquel rincón perdido y húmedo.

Para las diez de la noche no quedaba comida y gran parte del vino se había evaporado, así que los chistes empezaban a tomar un cariz menos inocente y el tono de las voces era bastante elevado. La noche era oscura, sin estrellas, fría, húmeda. El fuego ardía con ganas en el bidón y la lluvia habia remitido un poco. Las canciones habían llegado a un punto peligroso, ya centradas en bandas sonoras de programas infantiles de nuestra infancia. Y justo en ese instante, como de la nada, de entre las sombras de detrás del cobertizo, apareció una pareja de hombres, uno maduro, con barba y el otro muy joven, un adolescente. La conversación que se produjo fue algo así, liderada por el mayor de los dos:

(Ellos)-Aquí estáis mal
(Nosotros)- ¿Cómo?
- Que aquí estáis mal
- ¿Mal? ¿Por qué?
- ¿Venís por lo de las apariciones?
- Bueno, si...
- Pues tenéis que ir a la torre, allá arriba.
- Ah...
- ¿Sabéis quien soy?
- Pues no.
- ¿Seguro? (se arrima al fuego y muestra su cara)
- No caemos...
- No me habéis visto en la tele?
- No.
- Pues me han entrevistado. Yo vengo con mi hijo... con mi hijo... ¿cómo te llamas?
- Carlos.
- Vengo con mi hijo Carlos todos los días y es ahí donde hay que ir.
- Vale, luego iremos.
- ¿Tenéis un poco de vino?

Nos faltó tiempo para empezar a hacerle preguntas, que respondió encantado mientras se tomaba unos tragos. Inmediatamente nos dimos cuenta de que no decía más que incongruencias, hablando de voces, luces, sombras y similares. Ah, y que quien le acompañaba, que parecía el hermano menor de El Vaquilla, no era su hijo, claro.

Se pasó cerca de media hora de cháchara y gorroneando alcohol. En cuanto la conversación bajo de ritmo, ambos desaparecieron tan súbitamente como habían llegado, deslizándose hacia la oscuridad y caminando, alejados de cualquier camino principal, hacia vaya usted a saber dónde.

Nos miramos, sacamos más vino y comentamos  la jugada tras asegurarnos que estaban lejos.Aunque coincidimos en que el tipo no era más que un impresentable, seguiríamos sus consejos y sobre la media noche iríamos a la torre. Era lo único que se nos ocurría para no morirnos de asco, ya que pensábamos que aquella visita sería el único entretenimiento de  la aburrida y eterna noche que nos esperaba. Pero no podíamos estar más equivocados...

Sigue en la parte 2.

23.5.12

6 Razones por las que la limpieza hepática es una estafa y no funciona

Curiosamente, uno de los posts más visitados de este blog es el que dediqué a la práctica curanderista llamada Limpieza Hepática, gracias a la que Andreas Moritz ha llegado a ser muy conocido. El número de comentarios que ha alcanzado es ya bastante impresionante y cada poco algún defensor de esta excéntrica terapia intenta defenderla, con bastante entusiasmo pero poco razonamiento.

La verdad es que la actividad e interés en torno a esta insensatez no disminuye. Incluso a veces me parece que hasta aumenta. Por ejemplo, hace no demasiado tuve la oportunidad de participar en la web Astropuerto con unos comentarios, en la que, con buena intención, han hecho pequeñas investigaciones caseras de las famosas piedras que se expulsan durante el proceso.

Pero lo que me molesta un poco más es que cada poco tiempo alguien de mi entorno me sorprende contándome que tiene algún conocido o familiar que la ha probado, con resultados de lo más variados. Y como suelo repetir una y otra vez los mismos argumentos, creo que es momento de enumerar, uno por uno, todos los puntos básicos que evidencian que la limpieza hepática que propone Moritz no es más que una mamarrachada.

1. En el hígado no hay piedras

Copio-pego el inicio de su libro: "La mayoría de los cálculos biliares se forman en el hígado y comparativamente pocos ocurren en la vesícula". Es decir, Moritz parte de una enorme falacia: Dice que el hígado de todas las personas (que no siguen sus consejos) está lleno de piedras. Que nadie (o casi nadie) lo sabe, que los médicos y expertos están muy despistados y no se enteran, y que se debe a los aliados típicos de este tipo de curanderos: Tóxicos, estrés, alimentos poco naturales, etc... A él le consta porque todos los que hacen su limpieza hepática las expulsan, así que todos los manuales y libros sobre el hígado y sus patologías están equivocados, según su visión.

Parece que es cierto que todos los que hacen la limpieza hepática expulsan piedras verdes, pero si tu le hablas de piedras en el hígado a un médico especialista, pensará que te estás equivocando de órgano y que te refieres a la vesícula. O que estás de cachondeo, como me ha pasado a mí al hablar con algún especialista. Aquellos que ven y "tocan" hígados casi a diario nunca los ven con piedras. Los que los operan, los que hacen endoscopias, los que los trasplantan, los que los analizan cuando hacen autopsias, nadie ve piedras. Por poner un ejemplo, en este estudio en el que se analizaron casi un centenar de hígados de cadáveres, en ningún caso se reportaron piedras. Y eso que encontraron de todo y un montón de patologías, pero piedras no. En ninguno. O, si queremos ver más casos concretos, basta hacer una búsqueda por internet para encontrar unas cuantas fotos de hígados humanos seccionados en autopsias (por ejemplo, este o este), y en ninguno de ellos aparecen piedras. ¿Será que han elegido para la foto a los que acababan de hacer la limpieza hepática?

2. Moritz nunca ha presentado una prueba fiable de que su tratamiento sirve para algo

Para justificar que nunca presenta pruebas concretas, Moritz utiliza el típico recurso de decir que es imposible hacerlo. En su libro repite una y otra vez que, por su composición, no hay manera de detectar las piedras porque tienen la misma densidad que el tejido del hígado. Ni rayos X, ni ecógrafo, lo afirma explícitamente, solo se pueden ver al expulsarlas con su limpieza. Y problema solucionado, no hacen falta más pruebas. Este truco es muy utilizado por los vendedores de misterios y estafadores, decir que sus afirmaciones son imposibles de demostrar por terceros. El filósofo Bertrand Russell ya explicó esta treta mediante su famosa analogía de la tetera, que puede leerse en este enlace.

Sin embargo, hay otras técnicas de visualización de las Moritz que no habla. Hace tiempo que se utiliza la resonancia magnética para explorar el hígado, mediante la que se puede encontrar y ver de todo, en cualquier parte del cuerpo. Para el hígado también es una herramienta muy útil, como se explica en libros como este o en artículos como este otro. Si queremos comprobarlo nosotros mismos y no tenemos un aparatito de estos a mano o en la despensa, basta introducir en Google "hepatic magnetic resonance" para ver un montón de imágenes de hígados, con todo tipo de patologías. Pero ninguno con piedras.

3. El libro está lleno de falsedades y falacias

Además de la primera superfalacia sobre las piedras en el hígado, desde casi la primera línea el libro está plagado de otras afirmaciones y explicaciones en lenguaje pseudocientífico, pero que son falsas. Retuerce conceptos e ideas a su interés, se inventa principios que nunca nadie ha demostrado y utiliza todos los tópicos habituales, criticando la medicina convencional. Siempre sin presentar una sola prueba.

Estos son unos cuantos ejemplos extraídos de las primeras páginas de su libro:
  • "Los cálculos biliares en el hígado son el principal obstáculo para adquirir y mantener la buena salud, la juventud y la vitalidad (...) , son una de las principales razones por las que la gente se enferma y tiene dificultades de recuperación de la enfermedad."
  • "Todas las enfermedades o síntomas de mala salud son causados por algún tipo de obstrucción".
  • "Un engrosamiento de la sangre causado por comidas o bebidas altamente creadoras de ácidos puede restringir su flujo por los capilares y arterias, y puede terminar en numerosos problemas en el cuerpo, desde la simple irritación de la piel a la artritis, un ataque cardiaco o un derrame cerebral".
  • "Al descongestionar los conductos biliares en el hígado y la vesícula, los 60-100 trillones de células en el cuerpo podrán ‘respirar’ más oxígeno, recibir suficiente cantidad de nutrientes, eliminar eficazmente sus productos de desecho metabólico y mantener perfecta comunicación con el sistema nervioso, endocrino y con el resto de las partes del cuerpo".
  • "Las toxinas atrapadas constantemente irritan partes del revestimiento gastro-intestinal (el cual comienza en la boca y termina en el ano) hasta que se da la inflamación o ulcerización."
Esto no es más que una pequeñísima muestra de todas los sinsentidos que se ha inventado este hombre, en cada página hay varias.

4. Existe una explicación alternativa, mucho más razonable, para las piedras que se expulsan con su tratamiento

Como ya se explicó someramente en el artículo publicado en The Lancet hace años, mezclando aceite, zumo de limón y sales de magnesio (que es lo que prescribe este tratamiento), al interaccionar con las enzimas digestivas, además de unas poderosas diarreas y una deshidratación memorable se nos formarán unos compuestos en el estómago a causa de la reacción entre estos compuestos. Que después saldrán por donde tienen que salir, claro. Existiendo esta explicación, ¿no es más fácil de creer que la que propone Moritz, que existen unas piedras en nuestro hígado que nadie nunca ha detectado (excepto él mismo), que nadie puede ver con ningún instrumento y que supuestamente se expulsan al tomar mezclas nauseabundas y aplicarse lavativas?

5. Ningún médico especialista la conoce ni la utiliza

Aunque algunos no lo crean, los médicos quieren que sus pacientes se curen. Y no le gusta que sufran y mucho menos que se mueran.  Y los hospitales quieren ahorrar, sobre todo ahora que no hay dinero para la sanidad. Por eso, siempre que hay más de un tratamiento con posibles resultados similares, recomiendan el menos agresivo y costoso.  Y ninguno se inclina por las ideas de Moritz. De hecho, la mayor parte de las veces los cálculos biliares solo pueden extraerse con cirugía, por desgracia.

No creo que todos los médicos tengan acciones en la empresa que fabrica los bisturís o en la que vende la anestesia. Ni que todos sean idiotas. Ni que ninguno haya escuchado hablar de ella (yo he hablado con alguno que le sonaba la idea pero que le parecía tan ridícula que nunca había buscado más información). Estoy seguro de que si yo fuera mecánico y existiera una forma de arreglar las juntas de la culata de los coches en un ratito y sin tocar el motor, me habría enterado. O si fuera fontanero y se pudieran arreglar todos los atascos de tuberías con un líquido, también lo sabría. Sobre todo su hubiera un libro a la venta contando cómo hacerlo.

6. El curriculum y los antecedentes de Moritz asustan

Para empezar, sus titulaciones son un poco raras, por decir algo. En su web cuenta que ha conseguido titulos de todo tipo, de disciplinas de lo más exóticas, obtenidas en centros cuando menos originales: Iridiología,  medicina ayurvédica, shiatsu, estudio de la conciencia... No enseña ningún título oficial, no sé si será por respetar la ley de protección de datos o por alguna otra razón...

Sus libros dejan bien claro que no tiene ningún reparo a apuntarse a cualquier conspiranoia: Afirma que las vacunas son venenosas y hay que evitarlas, el cáncer no es una enfermedad y el virus del VIH no existe. Y no sé como no le han dado ya el Premio Nobel, porque dice que es capaz de curar casi cualquier cosa con la luz del sol: Cáncer, enfermedades cardiovasculares,  hipertensión, artritis, enfermedades infecciosas...

El no va más de los timos que vende son sus obras de arte, pinturas hechas por el mismo (y que llama Ener-chi art) que asegura están llenas de energías de luz codificada, que curan enfermedades y equilibran nosequé. En este caso el timo es tan cutre que el tío ni siquiera vende los originales, sino copias. Por cierto, en su libro de la limpieza hepática nos recuerda que las copias digitales de estas obras no "funcionan", así que si queremos copias "de las buenas", solo las conseguiremos comprándoselas a él. ¡Eso sí que es un buen método para eliminar de un plumazo la posibilidad del pirateo!

Y ahora, teniendo en cuenta todos estos previos, ¿crees que la limpieza hepática se merece un minuto más de  tu tiempo?

Actualización
Desde la web de Andreas Moritz se informa que ha fallecido en octubre de 2012, a los 58 años de edad. parece que los remedios milagrosos de sus libros, que prometen curar todo tipo de enfermedades, no han sido útiles en su caso. En este post más detalles.

18.4.12

El escepticismo, según Carl Sagan

Si eso del escepticismo te suena a secta y no estás seguro si apuntarte al carro o no, lee cómo lo cuenta el maestro Carl Sagan, verás cómo te posicionas rápidamente:

¿Qué es el escepticismo? No es nada esotérico. Nos lo encontramos a diario. Cuando compramos un coche usado, si tenemos el mínimo de sensatez, emplearemos algunas habilidades escépticas residuales (las que nos haya dejado nuestra educación). Podrías decir: "Este tipo es de apariencia honesta. Aceptaré lo que me ofrezca." O podrías decir: "Bueno, he oído que de vez en cuando hay pequeños engaños relacionados con la venta de coches usados, quizá involuntarios por parte del vendedor", y luego hacer algo. Le das unas pataditas a los neumáticos, abres las puertas, miras debajo del capó. (Podrías valorar cómo anda el coche aunque no supieses lo que se supone que tendría que haber debajo del capó, o podrías traerte a un amigo aficionado a la mecánica.) Sabes que se requiere algo de escepticismo, y comprendes por qué. Es desagradable que tengas que estar en desacuerdo con el vendedor de coches usados, o que tengas que hacerle algunas preguntas a las que es reacio a contestar.

Hay al menos un pequeño grado de confrontación personal relacionado con la compra de un coche usado y nadie afirma que sea especialmente agradable. Pero existe un buen motivo para ello, porque si no empleas un mínimo de escepticismo, si posees una credulidad absolutamente destrabada, probablemente tendrás que pagar un precio tarde o temprano. Entonces desearás haber hecho una pequeña inversión de escepticismo con anterioridad.

Ahora bien, esto no es algo en lo que tengas que emplear cuatro años de carrera para comprenderlo. Todo el mundo lo comprende. El problema es que los coches usados son una cosa, y los anuncios de televisión y los discursos de presidentes y líderes políticos son otra. Somos escépticos en algunas cosas, pero, desafortunadamente, no en otras.(...)

Quiero decir algo más sobre la carga del escepticismo. Se puede coger un hábito de pensamiento en el que te diviertes burlándote de toda la gente que no ve las cosas tan bien como tú. Esto es un peligro social potencial, (...) tenemos que protegernos cuidadosamente de esto.

Me parece que lo que se necesita es un equilibrio exquisito entre dos necesidades conflictivas: el mayor escrutinio escéptico de todas las hipótesis que se nos presentan, y al mismo tiempo una actitud muy abierta a las nuevas ideas. Obviamente, estas dos maneras de pensar están en cierta tensión. Pero si sólo puedes ejercitar una de ellas, sea cual sea, tienes un grave problema.

Si sólo eres escéptico, entonces no te llegan nuevas ideas. Nunca aprendes nada nuevo. Te conviertes en un viejo cascarrabias convencido de que la estupidez gobierna el mundo. (Existen, por supuesto, muchos datos que te apoyan.) Pero de vez en cuando, quizá uno entre cien casos, una nueva idea resulta estar en lo cierto, ser válida y maravillosa. Si tienes demasiado arraigado el hábito de ser escéptico en todo, vas a pasarla por alto o tomarla a mal, y en ningún caso estarás en la vía del entendimiento y del progreso.

Por otra parte, si eres receptivo hasta el punto de la mera credulidad y no tienes una pizca de sentido del escepticismo, entonces no puedes distinguir las ideas útiles de las inútiles. Si todas las ideas tienen igual validez, estás perdido, porque entonces, me parece, ninguna idea tiene validez alguna. Algunas ideas son mejores que otras. El mecanismo para distinguirlas es una herramienta esencial para tratar con el mundo y especialmente para tratar con el futuro. Y es precisamente la mezcla de estas dos maneras de pensar el motivo central del éxito de la ciencia.

Los científicos realmente buenos practican ambas. Por su cuenta, cuando hablan consigo mismos, amontonan grandes cantidades de nuevas ideas y las critican implacablemente. La mayoría de ellas nunca llega al mundo exterior. Sólo las ideas que pasan por rigurosos filtros salen y son criticadas por el resto de la comunidad científica. A veces ocurre que las ideas que son aceptadas por todo el mundo resultan ser erróneas, o al menos parcialmente erróneas, o al menos son reemplazadas por ideas de mayor generalidad. Y, aunque, por supuesto, existen algunas pérdidas personales (vínculos emocionales con la idea de que tú mismo has jugado un papel inventivo), no obstante la ética colectiva es que, cada vez que una idea así es derribada y reemplazada por algo mejor, la misión de la ciencia ha salido beneficiada. En ciencia, ocurre a menudo que los científicos dicen: "¿Sabes?, ése es un gran argumento; yo estaba equivocado." Y luego cambian su mentalidad y jamás se vuelve a escuchar de sus bocas esa vieja opinión. Realmente hacen eso. No ocurre tan a menudo como debiera, porque los científicos son humanos y el cambio es a veces doloroso. Pero ocurre a diario. No soy capaz de recordar la última vez que pasó algo así en la política o en la religión. Es muy raro que un senador, por ejemplo, responda: "Ése es un buen argumento. Voy a cambiar mi afiliación política."

(Tomado de Sindioses.org)

16.9.11

Mala Ciencia de Ben Goldacre: Estopa escéptica de la buena

Otro de los libros que cayeron en vacaciones fue Mala Ciencia, de Ben Goldacre. Llegó a mis manos con buenas credenciales, varias web de divulgación lo habían recomendado fervientemente. Y tenían razón.

Mala Ciencia es un libro sobre escepticismo. Su autor es el psiquiatra británico Ben Godacre, que tiene un magnífico blog sobre el tema y que lleva escribiendo mucho tiempo en The Guardian una columna semanal sobre el tema. Por todo ello, aunque al principio al libro le cuesta enganchar porque habla de productos y casos  específicos del Reino Unido, rápidamente llegan los termas clásicos (homeopatía, efecto placebo...), algunos casos espeluznantes y con terribles consecuencias (el negacionismo del SIDA y los antivacunas) y otros contenidos poco habituales en estas temáticas (las farmacéuticas y los periodistas). Y te lleva en volandas.

Goldacre tiene estopa para todos, aquí no se libra nadie: Curanderos timadores, periodistas, empresas farmacéuticas... Me ha gustado especialmente el capítulo en el que mete caña a las grandes corporaciones farmacéuticas y también en el que explica cómo se pueden adornar o manipular (sin llegar a falsear) los estudios científicos. Y también es destacable que ponga a cada uno en su sitio, resaltando lo grave y quitando hierro a los timos menores.

El libro está escrito con un estilo muy británico, es decir, con clase e ironía, lo cual hace que sea una lectura muy entretenida. Aunque tengas estos temas muy machacados, este libro no te va a parecer más de lo mismo, su estilo, su rigor y su meticulosidad lo convierten en un libro redondo para escépticos avezados y aprendices de escepticismo.

2.2.10

¿Quién tiene que demostrar?

Gracias a un excelente artículo del blog La ciencia y sus demonios sobre la revisión de artículos científicos, he recordado la analogía de la Tetera de Russell, planteada por el filósofo Bertrand Russell. Esta analogía reflexiona, tomando como referencia la religión, sobre quién debe demostrar algo, quien realiza una afirmación extraordinaria o quien no se la cree.

Me apetece hacer referencia a ella por el revuelo que se ha montado a costa de mis artículos sobre la estafa de las pulseras milagrosas de moda, las Power Balance, EFX y sucedáneas, que han disparado las visitas a este blog y los comentarios en el artículo La estafa de las pulseras Power Balance o EFX: La gente quiere creer. Soy consciente de que probablemente gran parte de los comentarios los hacen personas interesadas, que seguramente se sacan unas perrillas promocionando y/o vendiendo pulseritas, pero de todas formas me resulta increíble que a la gente le de igual que la explicación del "mecanismo terapéutico" del fabricante sea una barbaridad, y se quede con el "a mí me funciona". ¿Es que mentir con ese descaro no es una evidencia más que sobrada para descartar cualquier tipo de confianza?

Bueno, al grano. En la Wikipedia se puede encontrar esta analogía, que dice lo siguiente en su primera parte:

Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es demasiado pequeña como para ser vista aún por los telescopios más potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razón humana, se pensaría con toda razón que estoy diciendo tonterías.

¿Os suena de algo?

Personalmente , ante este tipo de cosas, comulgo con esta popular frase: Afirmaciones extraordinarias requieren de demostraciones extraordinarias. Pero a veces me parece que somos pocos a los que nos inspira...

4.7.09

Pseudoperiodismo sobre acupuntura en XL Semanal

XL Semanal, esa revistilla que "se regala" (ejem) con los periódicos y que es una excusa para endiñarnos publicidad consumista a troche y moche, ya ha pasado por este blog alguna vez. En concreto, cuando entre sus páginas ha incluido alguna sandez creacionista o religiosa de Juan Manuel de Prada, como a las que hice referencia en este post o este otro.

Pues bien, el pasado fin de semana, esta enciclopedia del saber ha dedicado unas cuantas páginas a convencernos de que la acupuntura funciona que te cagas. La periodista Isabel Navarro, en un derroche de investigación, se ha creído todo lo que le han contado los que viven de ella. Y lo ha escrito, para que todos lo leamos, claro.

Eso sí, no se menciona ni un sólo punto de vista escéptico. Supongo que no le daría tiempo a preguntar, tendría que terminar el artículo cuanto antes o algo. Porque basta darse una vuelta por internet para encontrar numerosos estudios que demuestran que la acupuntura funciona... aunque no se esté practicando. Es decir, que basta con hacer creer a los pacientes que se les va a aplicar para que mejoren, ya que los resultados positivos han sido similares en aquellos sobre los que se ha aplicado con normalidad y en los que se ha simulado su aplicación. Vamos, que la acupuntura falsa, sin pinchar mucho, sin puntos de energía y aplicada al tun tun, funciona igual de bien. Por ejemplo, este estudio alemán de 2007 realizado sobre más de mil pacientes, completito para su lectura y análisis.

Vamos, que es igual hacerla que no, lo importante es que el paciente crea que se hace. Y a eso se le llama efecto placebo, de toda la vida, oiga. Pero Isabel Navarro debía tener prisa por entregar el artículo. Porque no se me ocurre otra razón para que haya actuado así...

7.4.09

Gloria María es muy natural

Una numeraria del Opus no calla, no. Faltaba más. Por eso después de la ponencia del post anterior, que la ha hecho famosa, ha contestado sin demora a las preguntas que le han hecho en este periódico. Y, ojalá me equivoque, pero apuesto una ronda a que en dos días está en la tele. Lo de salir en el Interviú será más complicado...

Como lo que esta señora dice es tan esperpéntico, no hace falta rebatirle nada, pero sí quiero comentar algo que dice y que lo he escuchado en otras situaciones. En la entrevista Gloria María en varias ocasiones hace referencia a ir en contra de la ley natural:

"...sus actos (los de los homosexuales) se consideran desordenados porque van en contra de la ley natural..."

"Catastróficas (las políticas de Zapatero). Van en contra de la ley natural..."

Vamos a ver: Se me ocurren unas cuantas cosas que van en contra de la supuesta ley natural a la que esta señora hace referencia:

- Los antibióticos, el paracetamol y el dentista están en contra de la ley natural. Si estamos enfermos, ajo y agua, que la naturaleza, que es sabia, decida.

- No dejarnos comer por los leones está en contra de la ley natural, en concreto de la selección natural.

- El dejar tener hijos a los miopes o a los diabéticos está bastante en contra de la ley natural, ya que se degenera la especie. ¿No habría que aplicar la eugenesia a troche y moche?

- Matarnos los unos a los otros está en nuestros genes, es natural. Así que habría que promoverlo. La verdad es que lo hacemos con bastante asiduidad, pero esta sociedad moderna ha castrado nuestra violencia, una pena natural.

¡Ánimo, vamos a ayudar entre todos a Gloria María a conocer más cosas del mundo natural que tanto le gusta! Empiezo yo:

- De la Wikipedia: "La homosexualidad y la bisexualidad son relativamente comunes en el reino animal (...). Un estudio del investigador Bruce Bagemihl muestra que comportamiento homosexual, no necesariamente sexo, ha sido observado en casi 1500 especies, desde primates hasta parásitos intestinales, y está bien documentado para unas 500 especies". Sigue aquí.

- Gloria María, atenta a lo que hace este chimpancé - supernatural-, con la rana (o sapo) que tiene entre las manos:


¡Que vivan la naturaleza y sus leyes!

5.4.09

Estudiosos pero gilipollas

Es cierto que los escépticos solemos mentar a la ciencia y los científicos cuando exigimos que alguien nos demuestre algo. Yo suelo preferir (aunque a menudo lo olvido) obviar a los científicos y centrarme en LA CIENCIA a secas, quizás más intangible e indefinida, pero también más aséptica, más neutra, más "de nadie". Porque las personas somos como somos y hacemos las cosas que hacemos, tengamos diplomas, títulos, carreras, doctorados o cátedras.

Me basta con recordar a algunos (pocos, por suerte) de los compañeros que tuve en la universidad, sin espíritu crítico, acomodados, sin interés por la ciencia, incluso supersticiosos y, por qué no decirlo, incultos. Aunque supieran aprobar exámenes. He presenciado en primera persona la estulticia de gente supuestamente ilustrada. Médicos que ponen cara de póker al requerirles explicaciones sobre sus prácticas homeopáticas. Psicólogos que se cierran en banda tras pedirles razonamientos para sus teorías. Científicos con vocación Jekyll-Mr Hide cuando se ponen a hablar de religión. Suelo recordar esto cuando alguien justifica alguna estupidez poniendo a algún científico (conocido en su casa) como garante. O cuando se utiliza a la ciencia de forma penosa para justificar una ideología, adornada de un listado de supuestos sabios con algunos tics a imponer sus ideas a todo quisque.

He decidido formalizar esta reflexión tras ver un vídeo youtubero que me ha hecho llegar Galder, de una tal Gloria María de Tomás y Garrido, profesora titular de bioética de la Universidad Católica de Murcia, diciendo sandeces homófobas a diestro y siniestro. Sí señoras y señores, en una sala llena de universitarios, en un curso titulado "Ciencia y Sociedad", y nadie la abucheó, insultó ni escupió tras afirmar que la homosexualidad y la masturbación son enfermedad y vicio que se pueden prevenir hablando más con los padres y no saliendo a ligar:



El vídeo más largo y con más detalles, en el que incluso la susodicha pide un aplauso para sí misma (y el público borrego se lo brinda), envidiosa de que su (crítica) compañera de escenario se lleve todas las ovaciones, está en este enlace de LA SER. Sexólogo, quien subió el vídeo, ha hecho una transcripción del texto. Sus artículos son también dignos de alguien llamado Gloria María. Este sobre los llamados bebés medicamento huele a rancio y a reaccionario desde el primer párrafo. Sus libros tienen que ser de poner los pelos de punta.

Pues eso, que universidad, cultura y abolengo no son siempre sinónimos de rigurosidad, objetividad ni escepticismo. Es lo bueno que tiene la ciencia a secas, que es escéptica con todos. Y por mucho tiempo, espero.

25.9.08

La biblia del ateo

¿Eres ateo? Vale, ¿quizás agnóstico?¿De cualquier forma, escéptico? No puedes dejar de ver el documental de Richard Dawkins, la cabeza mediática antirreligiosa más visible en estos tiempos, Los enemigos de la razón. Impactante.


Y no te olvides de su libro El espejismo de Dios, ya recomendado en este blog. La biblia del ateo.

26.6.08

Vida extraterrestre: más que un milagro

El escepticismo es lo que tiene: que a veces uno cree en cosas sin que le guste demasiado. Por ejemplo, es mucho más complicado no creer en Dios que creer. Te quedas sin explicaciones, sin paraíso, sin un maestro benefactor.

Algo parecido me pasa con la vida extraterrestre. Me encanta la astronomía y me parecería alucinante poder dedicar mi vida a explorar la posibilidad de vida en otros planetas. Aunque es una posibilidad muy remota, la idea es apasionante. ¡Otros seres! Y si pienso en otra vida inteligente, no puedo más que envidiar sanamente a los exobiólogos.

Pero seamos científicos: ¿Es probable que haya vida en otros planetas? Lo de encontrar unos microbios está bien, pero lo que mola es tener vecinos, asi que concretaré más: ¿Es probable que haya vida inteligente en otros planetas? Drake planteó su famosa ecuación sobre el tema hace unas décadas, pero no es más que una recopilación de variables muy genéricas e indeterminadas. El argumento a favor de la vida más allá de nuestro planeta es sencillo y aplastante: En el universo existen miles de millones de estrellas y, consiguientemente, planetas. Hablamos de cantidades enormes, prácticamente imposibles de asimilar por nuestro cerebro, así que sólo por probabilidad podríamos tener esperanza .

Pero concretemos un poco y vayamos a las pegas. Aunque el consenso no es absoluto, como la física y la química son iguales aquí y en la otra punta del universo, se considera que para la vida hay algunas cosas que con bastante probabilidad son imprescindibles:
  • Un planeta rotando alrededor de una estrella estable. Si no lo fuera, cualquier "tosecilla" de la estrella arrasaría todo bicho viviente.
  • Tener un tamaño que permita conservar una atmósfera. Si es demasiado pequeño, la gravedad no será suficiente para impedir que ésta se pierda en el espacio.
  • Seguimos pensando que sin agua, es muy difícil la química de vida, así que deberá disponer de ella. Aunque, aparte de las condiciones de temperatura, no se sabe de qué depende que un planeta tenga o no agua.
  • Estar a una distancia concreta y regular hasta la estrella. Sobre todo poder disponer de la temperatura adecuada comentada en el apartado anterior.
  • Tener una actividad geológica que dé lugar a un poderoso campo magnético. Sin campo magnético, las radiaciones impedirían la formación de vida.
  • Presencia del carbono. Parece que es el único elemento capaz de una química suficientemente rica para crear organismos complejos. En su momento se habló de otros (silicio), pero hoy día parecen bastante descartados.
Con estos requisitos los miles de millones seguramente se reduzcan bastante. Pero podemos seguir pensando, no sin cierta lógica, que puede que haya muchos planetas que cumplan estas condiciones.

Vayamos más allá. Reflexionemos ahora sobre la vida en nuestro planeta, para intentar seguir con esta valoración:
  • Análisis genéticos indican que, a pesar de que parece que tenemos las condiciones idóneas para la vida, todos descendemos de un único tipo de organismo. La vida ha dispuesto de varios miles de millones de años para volver a crearse otra vez, pero no lo ha hecho. El fenómeno de la creación parece haber ocurrido una sola vez y no se ha vuelto a repetir.
  • Sigue siendo un misterio absoluto cómo se creo la vida desde cero. No hemos sido capaces ni siquiera de acercarnos a hacerlo en un laboratorio. De hecho, las teorías más aceptadas son muy diferentes: El famoso caldo de cultivo terrestre, bajo tierra y entre fumarolas sulfurosas y a alta temperatura o en los cometas que surcan el universo.
  • De los millones y millones de especies que han existido durante miles de millones de años, tan sólo una ha evolucionado hasta ser suficientemente inteligente como para dominar la naturaleza o comunicarse más allá de cortas distancias.
  • Los seres humanos descendemos de un pequeño grupo de antepasados, se calcula que pudieron ser unos 200 individuos. Es decir, estuvimos a punto de extinguirnos, como de hecho ha ocurrido con la totalidad del resto de los homínidos. Simplemente porque la naturaleza "pudo con ellos".
Entremos en otro aspecto más: Aunque exista vida en otro planeta, incluso inteligente, ¿podremos contactar con ellos?

No somos totalmente conscientes de las distancias que nos separan de otros astros, ya que son enormes. La luz, el elemento más rápido de la naturaleza según la teoría de la relatividad (y hasta que nadie demuestre lo contrario, parece muy sólida), necesitaría miles e incluso millones de años para desplazarse entre ellos.

Para hacernos una idea, lo más lejos que hemos llegado hasta ahora ha sido con la sonda Voyager 1, que fue lanzada hace más de 30 años y viaja a 17 kilómetros por segundo. Pues tan sólo se ha alejado de nuestro planeta unos 0,0017 años luz (15 horas). ¡0,0017 años frente a cientos, miles o millones de años! Su nave hermana Voyager 2, que viaja a una velocidad similar, pasará relativamente cerca de una estrella vecina llamada Ross 248, que está a sólo unos 10 años luz. ¡Pero lo hará dentro de casi 200.000 años! La galaxia más cercana es la Galaxia Enana del Can Mayor, a 25.000 años luz, así que la Voyager 2 necesitaría ¡decenas de millones de años para llegar! Imagina dónde quedan las galaxias más lejanas, a millones de años luz de distancia... Por desgracia, hablar de viajes a velocidades superlimínicas todavía es ciencia ficción de muy alto nivel. Nada indica que estemos cerca de conseguirlo.

Así que por ahora deberemos de conformarnos con la posibilidad de contactar vía ondas de radio. Pero si ya es difícil hablar de la existencia de seres inteligentes, referirse a extraterrestres con TV casi suena a broma.


Vamos, que lo veo negro-negrísimo. Pero me encantaría poder rectificar mañana mismo...