29.7.26

Aire acondicionado portátil (o pingüino), ¿realmente funciona? Pruebas reales y trucos para mejorar su eficiencia

Por desgracia, los periodos de alerta por calor son cada vez serán más frecuentes, así que muchos, incluso quienes vivimos en el norte, nos planteamos la posibilidad de adquirir algún tipo de aire acondicionado que nos ayude a sobrellevar los periodos más sofocantes. 

La opción más económica (hay modelos a partir de unos 200€) y sencilla en este sentido son los equipos portátiles, también llamados familiarmente pingüinos.  En la imagen inferior (comercial) podemos ver cómo son.


Los equipos de este tipo son aparatos relativamente compactos, que se mueven con facilidad y no necesitan obras para su instalación, tan solo un tubo ancho conectado con el exterior, para expulsar el aire caliente. Es decir, basta con tener cerca del equipo una ventana o puerta que permitan dicha conexión. 

En este post no voy a entrar en detalles respecto a los tipos, características, funcionamiento e instalación, ya que hay multitud de excelente contenido por internet sobre el tema. Lo que voy a contar es información práctica y real, basada en varias pruebas que he realizado, siguiendo diferentes recomendaciones. Y algunos resultados y trucos que pueden resultaros sorprendentes y útiles. 

Para todo ello he utilizado un equipo que adquirí hace unas semanas, el de la imagen anterior, el modelo Cecotec ForceClima 9150 Style.  

Primera pregunta: ¿Cómo funcionan?

A diferencia de los ventiladores, estos equipos pueden considerarse "aire acondicionado de verdad", ya que realmente reducen la temperatura del aire. Como prueba, la imagen inferior: es una fotografía que saqué con una cámara termográfica a mi pingüino en funcionamiento. Como se aprecia, en la rejilla por la que expulsa el aire enfriado, la cámara detectaba en ocasiones una temperatura de unos 14ºC (el resto de la habitación estaba a unos 26-27ºC).



¿Y cómo lo hacen? No voy a detallar la física que hay detrás de este sistema, ya que hay abundante y buena información por internet. Para este caso creo que basta  con el siguiente esquema, que representa el funcionamiento de los equipos de aire acondicionado de forma básica :


 
Siguiendo este esquema, los equipos de aire acondicionado están formados por dos módulos. Uno de los módulos (llamado "evaporador") es la "parte enfriadora" y el otro (llamado "condensador") es la "parte calentadora". Podríamos decir que la "parte enfriadora" absorbe aire de la habitación, reduce su temperatura y lo expulsa más frio, y la "parte calentadora" absorbe aire, lo calienta, y lo expulsa al exterior. El trabajo combinado de estos dos módulos da lugar al enfriamiento

En los equipos de aire acondicionado tradicionales (tipo "split") los dos módulos son dos grandes equipos que están separados, la unidad evaporadora dentro de la vivienda (esa especie de armario alargado que se cuelga junto al techo) y la unidad eondensadora en el exterior (con grandes ventiladores).

Pero en el caso de los portátiles los dos módulos están integrados en el mismo equipo. Normalmente el condensador en la parte de abajo y el evaporador arriba, con rejillas de entrada y de salida de aire para cada módulo, como se ve en mi equipo:   


A la salida de aire caliente del condensador es necesario acoplarle un tubo bastante ancho, que se debe conectar con el exterior (más adelante incluyo algún truco al respecto):



En teoría y en general, la capacidad de enfriamiento de un equipo de aire acondicionado  depende sobre todo de dos factores: su capacidad/potencia (en el caso de mi equipo 2250 frigorías o 9000 BTU) y del tamaño de la estancia. 

El problema de los equipos portátiles de aire acondicionado

El diseño de los pingüinos, aunque facilita su uso e instalación, da lugar a importantes limitaciones respecto a su eficacia. Su principal hándicap es que el módulo condensador (parte calentadora) absorbe y utiliza aire de la estancia, en lugar de utilizar aire del exterior, como en el caso de los split. Es decir, absorbe y recalienta (y expulsa al exterior) buena parte del aire que anteriormente haya sido enfriado por el evaporador. Lo cual, como veremos más adelante, da lugar a problemas de ineficiencia.  

Que conste que los equipos están diseñados teniendo en cuenta esta circunstancia pero, de cualquier forma, es un funcionamiento mucho menos eficiente que el que se logra con los modelos tradicionales.

¿Y hay algo que podemos hacer para paliar este problema?

En la mayoría de los vídeos y artículos que he consultado sobre este tipo de equipos se suele aconsejar sellar y aislar lo mejor posible la zona del tubo y la ventana. En principio puede parecer que tiene lógica: el aislamiento de esta zona minimizará la entrada de aire caliente del exterior y la fuga del aire frío, así como el calor que pueda emitir el tubo. 

Sin embargo, si analizamos los principios de funcionamiento del pingüino, esta recomendación puede generarnos ciertas dudas.  Porque un sistema de este tipo NECESITA que NO haya un aislamiento total. Sí, un pingüino EXIGE que entre aire del exterior. 

Lo explico: Dado que el condensador (parte calentadora) absorbe aire de la estancia y lo expulsa caliente al exterior, va a producir OBLIGATORIAMENTE una diferencia de presión (negativa). Es decir, va a generar un "vacío" que provocará IRREMEDIABLEMENTE un flujo de aire del exterior hacia el interior. para que la presión se vuelva a igualar.  Vamos, que si por un lado se expulsa aire de una estancia, por otro tiene que entrar aire nuevo, necesariamente. Y este flujo se va a producir siempre, hagamos lo que hagamos y aislemos lo que aislemos (una habitación de una casa jamás estará perfectamente aislada, ya que nos asfixiaríamos al cerrar las puertas y ventanas). Además, conviene destacar que el volumen de aire que va a entrar va a ser de una magnitud bastante importante; basta poner la mano frente a la salida del tubo con el equipo en marcha para hacernos una idea: la cantidad  de aire que  va a entrar será la misma que la del aire que se expulsa.

Sabiendo esto, podemos deducir que este flujo de aire es el principal factor de eficacia de este tipo de equipos. Así que su optimización será especialmente importante. 

Pero entonces, ¿conviene o no aislar la zona de la ventana? 

Por un lado es evidente que, en general, cierto aislamiento respecto al exterior es positivo, ya que impide la entrada del calor del exterior y la pérdida del aire frio generado. Pero conociendo los principios de funcionamiento de un pingüino y considerando la importancia de la absorción y posterior expulsión al exterior del aire de la estancia por parte del condensador, podemos deducir los factores para optimizar su rendimiento: 

El primero sería intentar reducir la temperatura de la gran cantidad de aire caliente que va a entrar del exterior debido a la diferencia de presión creada por el condensador. 

Y el segundo, conseguir que el condensador absorba de la estancia el menor porcentaje posible del aire ya enfriado, porque lo va a calentar, expulsar y "despilfarrar".

¿Y cómo se puede llevar esto a la práctica?

Respecto al primer factor —el intentar reducir la temperatura de la gran cantidad de aire caliente que va a entrar del exterior—  el aislamiento de la ventana puede ser una solución. Dificulta la entrada de aire del exterior, así que éste tiene que entrar de forma obligatoria por otro lado; que suele ser por debajo de las puertas que conectan la habitación con el resto de la casa. Y como normalmente cuando hace mucho calor la temperatura de la casa es inferior que la del exterior, estaríamos reduciendo la temperatura del aire de entrada. Y, al menos teóricamente, mejorando la eficiencia del proceso. 

Sin embargo, un buen aislamiento también afecta NEGATIVAMENTE a este proceso, a través del segundo factor: Si el aislamiento de la ventana es perfecto y no entra aire del exterior cerca del equipo, el condensador estará absorbiendo, calentando y expulsando al exterior el aire que tenga más cerca, es decir, casi al 100%  aire que anteriormente haya sido enfriado por el evaporador. Y eso es un despilfarro.

¿Entonces aislar la ventana es bueno o malo? ¿Qué es más importante, reducir la temperatura del aire que entra debido a la diferencia de presión o minimizar el uso de aire frio por parte del condensador? ¿No podríamos intentar hacer ambas cosas? 

Pues sí, lo ideal sería evitar que el condensador tome aire del interior, añadiendo otro tubo de absorción de aire conectado con el exterior, es decir, "externalizando" todo el aire del condensador. De esta forma se eliminarían los dos factores de ineficiencia. Más adelante volveremos a hablar de esta posibilidad, pero en principio, estos equipos no están diseñados para esto ni incluyen accesorios para esta opción. Así que ahora voy a centrarme en las pruebas que yo he hecho para analizar cómo puede influir cada factor de eficiencia en mi equipo con un tubo. Obviamente, son solo unas pruebas muy caseras y muy mejorables, pero creo que pueden ser útiles para llegar a algunas conclusiones. 

Probando, que es gerundio.

Para empezar, estas han sido las condiciones: Todo lo he hecho en mi salón, una estancia de unos 24 metros cuadrados (una superficie que entra dentro del rango de las especificaciones de mi equipo, teóricamente útil hasta los 25m2). El salón se conecta con el exterior a través de una puerta de acceso a la terraza y una ventana, donde he situado el pingüino. Y en el otro extremo del salón hay dos puertas, que conectan con el resto a la vivienda. 

Este sería un plano orientativo: 


Para medir la temperatura he utilizado varios termómetros, que antes tenía repartidos por la casa. No son muy precisos ni fiables, pero creo que sirven para hacer unas valoraciones medias aproximadas de los cambios en la temperatura ambiente.

Respecto a la conexión del tubo del equipo con el exterior, la cosa ha tenido su miga. El accesorio que incluía no era aplicable a mi ventana, ya que está pensado de guillotina o deslizables y la mía es oscilobatiente. Así que me he fabricado mis propios accesorios de conexión utilizando paneles de aislamiento de poliestireno de 1200x600x40mm, un material barato (menos de 5€ por panel) y que se manipula y corta con un simple cuter. Se puede encontrar en supermercados de materiales de construcción como este o este. Más adelante lo explico y doy más detalles de cómo fabricarlos.

En la siguiente imagen se ven algunos trozos de dichos paneles y detalles del material.

                        

No he necesitado aislar la puerta de la terraza, ya que ajusta muy bien y tiene doble cristal.

Mejorando el primer factor: aislamiento con el exterior

Recordemos los dos factores de eficiencia: El primero sería intentar reducir la temperatura del aire caliente que va a entrar del exterior debido a la diferencia de presión creada por el condensador, y el segundo conseguir que el condensador absorba de la estancia el menor porcentaje posible del aire ya enfriado.

Para actuar en el primer factor, procedí a aislar lo mejor posible la ventana y la conexión del tubo con el exterior mediante los paneles de poliestireno. Los medí y recorté para crear piezas que sellaran lo mejor posible el hueco de la ventana, sin dejar ranuras. Las placas de poliestireno tienen pestañas para asegurar un buen encaje entre ellas y la ventana tiene otra pestaña con burlete, sobre la que se pueden apoyar las placas y conseguir un buen sellado. 

En las imágenes siguientes se ven un par ejemplos de los encajes y ajustes.


Para la conexión del tubo de salida de aire caliente recorté con el cuter un agujero en la parte inferior del poliestireno, dándole cierta forma cónica (diámetro un poco más grande por el interior y un poco más pequeño por el exterior), para que el conector entrara y ajustara lo mejor posible.

Y este fue el resultado final, visto desde el interior (izquierda) y desde el exterior (derecha).


A continuación cerré las puertas, tanto la que da a la terraza exterior como las que conectan al resto de la vivienda, y conecté el equipo de aire acondicionado a máxima potencia. 

En esta fotografía, sacada en ese momento con la cámara termográfica, se pueden apreciar diferentes elementos de la zona de la ventana y el pingüino, así como algunas temperaturas: la de la rejilla del aire frio, la del tubo de expulsión del aire caliente y la de la puerta de la terraza.



Como he explicado anteriormente, el condensador absorbe gran cantidad de aire de la estancia y lo expulsa más caliente por el tubo al exterior, provocando que entre aire por otro lugar. Pude comprobar que el sellado que había hecho de la ventana era bastante bueno y que, como era previsible, el aire estaba entrando por el otro extremo del salón, por debajo de las puertas que dan acceso al resto de la vivienda. Se percibía claramente poniendo la mano a ras de suelo, junto a las puertas, pero para confirmarlo de forma más objetiva saqué una fotografía con la cámara termográfica, que mostró un importante efecto del flujo de dicho aire más caliente por debajo de las puertas:



Hice otra prueba, utilizando una tira de papel y sometiéndola al flujo de aire que se producía por debajo de estas puertas. Como se aprecia en el vídeo que grabé, este flujo era potente y empujó claramente la tira de papel en cuanto entró en su campo de acción (enlace youtube):




Vayamos al dato más importante: ¿El pingüino consiguió reducir la temperatura del salón?

Pues sí, lo hizo.  Cuando entré en el salón tras dejarlo funcionando un buen rato la temperatura se notaba bastante más fresca que en el resto de la casa, lo que lo convertía en un lugar bastante más confortable. Y si me acercaba al pingüino, recibir en el cuerpo su chorro de aire frio era una sensación notable y muy agradable. 

Los datos objetivos fueron los siguientes: Tras la primera hora de funcionamiento la temperatura bajó sobre 1,5 grados. Y tras otra hora más de funcionamiento, bajo sobre medio grado más. Lo dejé otra hora, pero la temperatura parecía haberse estabilizado. Considerando que la temperatura inicial rondaba los  28,5º, dejó la habitación en unos 26,5 ºC. 

En efecto, es una cifra bastante modesta, a pesar del riguroso aislamiento. 

Conviene añadir que durante esta prueba no hubo una diferencia extrema entre la temperatura del aire exterior y la del aire esto de la casa, ya que en el exterior habría sobre 32-33 grados.

Mejorando el segundo factor: facilitar la llegada de aire del exterior al condensador

Como ya hemos visto, la forma de mejorar la eficacia a través del segundo factor es conseguir que el condensador absorba menor porcentaje de aire interior ya enfriado, para que no lo despilfarre calentándolo y expulsándolo al exterior. Lo cual se debería conseguir haciendo que tenga un mejor acceso al aire del exterior, acercando su flujo y entrada al pingüino. Obviamente, esto hay que hacerlo con medida, porque si abrimos demasiado entrará demasiado aire caliente y el aire frio se fugará, impidiendo cualquier enfriamiento.

En mi caso, teniendo en cuenta todo ello y para mantener la conexión del tubo y las condiciones medianamente controladas, decidí mantener colocados los paneles de poliestireno en la ventana y facilitar la entrada de aire del exterior por otro punto cercano al pingüino, la puerta de la terraza. Abriéndola ligeramente podría controlar el flujo. Para determinar el grado de apertura idóneo de forma precisa, que tenía que ser pequeño, fui abriéndola muy poco a poco y haciendo pruebas con la tira de papel en el otro extremo de la habitación, junto a las puertas que conectan con el resto de la casa. 

Pues bien, la tira dejó de moverse con una apertura de la puerta de la terraza de unos 2 cm, como se aprecia en el vídeo que grabé (enlace youtube):

 

Es decir,  en ese punto se podía considerar que la mayor parte del aire del exterior estaba entrando por la apertura de puerta de la terraza, en lugar de por las puertas que conectan con el resto de la casa, como ocurría en la prueba anterior.

Era el momento de comprobar cómo funcionaba el equipo en estas condiciones, con un peor aislamiento respecto a la zona de la ventana pero mayor proximidad entre el pingüino y la entrada del aire del exterior. Tras ventilar el salón un rato, para ponerlo en las mismas condiciones iniciales que la anterior prueba, cerré las puertas de acceso al resto de la casa, abrí la de la terraza hasta la mencionada ranura de 2 cm y volví a conectar a tope el quipo de aire acondicionado.

Y tras varias horas de funcionamiento y medidas de temperatura, tuve los resultados: En una hora la temperatura bajo sobre 1,5ºC y en dos horas llegó a los 2ºC, manteniéndose después en ese valor. 

Es decir, fueron iguales a los obtenidos con el aislamiento estricto de la ventana.

¿Podemos hacer algo para mejorar estos resultados?

Viendo los resultados de las dos pruebas, podemos deducir que en este caso posiblemente los dos factores de eficiencia se contrarrestaron en cada situación. es decir, que cierto aislamiento puede ser positivo, pero hacerlo casi perfecto no aporta beneficios porque el flujo de aire del exterior sigue existiendo y "obligamos" al condensador a despilfarrar más aire frío.

Así que podemos pensar en una tercera posibilidad. ¿Y si suprimimos el origen del problema, es decir, eliminamos totalmente la utilización de aire del interior de la estancia por parte del condensador? 

Teniendo en cuenta el funcionamiento del equipo, para ello haría falta dos tubos conectados al condensador y al exterior, uno para absorber el aire y el otro para expulsarlo más caliente. Obviamente, otros ya lo pensaron antes; los equipos portátiles de doble tubo ya existen, pero con el tiempo se han ido dejando de fabricar, supongo que porque eran más caros y más complejos de instalar. 

¿Y qué hay de la posibilidad de hacerlo nosotros? Se trataría de crear algún accesorio para nuestro equipo para que la rejilla de absorción de aire del condensador solo pueda tomar aire del exterior. Esto complicaría su instalación y su portabilidad, pero, al menos teóricamente, podría mejorar su eficacia. 

Conviene resaltar que modificar por nuestra cuenta un equipo que no ha sido específicamente diseñado para utilizar dos tubos puede tener sus riesgos. Podríamos afectar negativamente a su rendimiento o durabilidad, quizás creando calentamientos excesivos u otros problemas. Pero si estamos dispuestos a aceptar ese riesgo, podemos encontrar alguna experiencia interesante en ese sentido. Probablemente la más llamativa sea la de Ras (@Camperized), que fabricó un accesorio bastante sofisticado para su furgoneta-camper, de forma que toda la parte del condensador quedó hacia el exterior y aislada de la estancia interior. Y consiguió resultados de mejora de la eficiencia bastante espectaculares, como explica detalladamente en este vídeo.

En mi caso también he querido probar esta posibilidad. A diferencia de lo que hizo Ras, más que "adosar" el equipo a la ventana he preferido intentar añadir un segundo conducto al equipo, que conecte la rejilla de absorción del condensador con el exterior. Para ello he fabricado un accesorio muy provisional (y de aspecto bastante lamentable), pero que creo que ofrece las prestaciones necesarias para hacer la prueba: un aislamiento hermético con el interior y una conexión suficientemente ancha y hermética con el exterior. 

El accesorio se compone de un marco de madera (con esquinas selladas), de la misma medida que la rejilla de absorción del condensador y que se adosa a ella herméticamente mediante un burlete. A este marco está unido un conducto de plástico que a su vez está conectado con el exterior a través de un agujero del panel de aislamiento (que, aunque diferente forma, tiene la misma superficie que la de la rejilla), al que además está pegado por la salida.

En la siguientes fotografías podéis ver el "invento":


Insisto, aunque tiene aspecto chapucero, creo que ofrece las prestaciones necesarias (hermetismo del aire absorbido) para realizar la prueba.

Pues bien, con el accesorio debidamente colocado y con la la ventana perfectamente aislada y la puerta de la terraza totalmente cerrada, puse en marcha el equipo. 

En principio la cosa parecía cumplir los requisitos: Tanto en la entrada como en la salida de los dos conductos los flujos de aire eran evidentes y bastante potentes. De cualquier forma, si este doble conducto estaba funcionando correctamente no debía producirse una diferencia de presión en la estancia, ya que el condensador estaría absorbiendo y expulsando solo aire del exterior. Hice la prueba de la tira de papel por debajo de las puertas de acceso al resto de la vivienda y no se movió.  La cámara termográfica tampoco mostró diferencias de temperatura significativas en la zona del suelo de las puertas. Pasé la tira de papel por el entorno interior de la ventana, y tampoco hubo movimiento. Así que todo parecía estar bien planteado, sin que se detectara ningún flujo añadido de aire desde el exterior hacia el interior, sólo el de los conductos. Y cabe señalar que no detecté ningún tipo de funcionamiento extraño ni calentamiento excepcional del equipo.

¿Y cuáles fueron los resultados en relación al enfriamiento?

Pues ciertamente mejoraron algo, pero de forma mucho menos espectacular que los obtenidos por Ras en su caravana. A las dos horas, la temperatura había descendido de forma similar a las dos situaciones anteriores, unos dos grados centígrados. Y al mantener el equipo encendido más tiempo, en este caso la temperatura siguió bajando, pero tan solo un grado más; después pareció estabilizarse en ese punto. 

Tres grados en total.


Conclusiones finales

En base a mi experiencia hasta día de hoy y a las pruebas realizadas, yo me quedo con las siguientes conclusiones respecto a mi equipo, que creo que podrían ser bastante extrapolables a otros equipos similares: 
  • El equipo portátil enfría, pero de forma modesta; puede reducir sobre 2ºC una estancia al límite de sus prestaciones. Esta diferencia de temperatura no es mucha, pero puede mejorar el bienestar en el hogar, la sensación de estar en una estancia a 29ºC es bastante diferente a la de estar a 27ºC. Y si nos situamos en la dirección del flujo del aire frío la sensación de frescor aumenta de forma considerable. Es decir, estos equipos pueden ser especialmente útiles para un uso ocasional y sin condiciones de calor extremas.
  • La eficacia y eficiencia de estos equipos es baja comparada con la de los equipos tradicionales tipo split.
  • Los equipos están diseñados para funcionar con un solo tubo, creando un flujo de aire del exterior hacia el interior, así que tampoco parece que un aislamiento muy riguroso en la ventana y en el tubo ofrezcan ventajas relevantes. Lo cual tiene su parte buena, ya que facilita la instalación.
  • Crear un sistema de dos tubos o conductos puede mejorar algo la eficacia del aparato, pero en mi caso la mejora ha sido limitada y complica la instalación. Y desconozco si puede dañarlo a largo plazo.
  • Otros aspectos no mencionados pero también importantes: Estos equipos consumen bastante (el mío cerca de 600Wh) y son bastante ruidosos (65dB).

Bonus track: Como hacer un accesorio barato y sencillo para conectar el tubo del aire acondicionado portátil en ventanas oscilobatientes 

Los equipos de aire acondicionado portátiles suelen venir acompañados de un accesorio para conectar el tubo a una ventana o una puerta, que suele ser como el de la imagen inferior: 



El problema es que este accesorio está diseñado para ventanas de guillotina o de apertura lateral-deslizante, y no sirve para ventanas oscilobatientes. 

Para las ventanas oscilobatientes se puede adquirir otro accesorio (por unos 20€) que, mediante velcros que se pegan a la ventana y cremalleras, mantiene la ventana semiabierta, ofrece cierto aislamiento y un agujero de conexión para el tubo, como se ve en la imagen inferior:



Sin embargo, a mí este accesorio no me gusta demasiado, me parece bastante complejo y engorroso para instalar. Así que voy a compartir la mejor solución que finalmente he encontrado, ya que es más sencilla y barata. Solo requiere que nuestras ventanas también tengan persiana y se basa en los paneles de aislamiento de poliestireno, los que he utilizado en las pruebas anteriores. y que se pueden adquirir por menos de 5€ en grandes superficies como esta o esta u online. 

Fabricarlo es muy sencillo: basta con cortar el panel con un cúter, de forma que mida de ancho unos centímetros más que la ventana. Respecto a su altura, puede ser la que queramos, siempre y cuando sea mayor que el diámetro del tubo. Al cortarlo hay que considerar que la hendidura-pestaña que trae de fábrica debe situarse en la parte superior, con el "escalón" inferior mirando hacia el interior, como se muestra en las imágenes inferiores.  


A continuación, también con el cuter, haremos un agujero circular para el conector del tubo (se puede utilizar el propio conector como plantilla para pintarlo previamente). Como ya he dicho anteriormente, conviene darle cierta forma cónica, es decir, que tenga un diámetro ligeramente más grande por el interior y ligeramente más pequeño por el exterior, para que el conector entre fácilmente pero no se salga por el otro lado. Para ello basta con inclinar poco al cuter hacia el centro del círculo a la hora de realizar el corte (quizás conviene practicar un poco con un trozo de poliestireno que sobre).

Una vez fabricado el accesorio tan solo necesitamos unos segundos para "instalarlo". Basta con arrimarlo bien a los marcos de la ventana por el exterior, y después cerrar la persiana, hasta que ésta se apoye en la hendidura-pestaña del panel, como se muestra en el siguiente vídeo (enlace youtube):



También se puede colocar con una sola mano. En el siguiente vídeo podéis ver cómo hacerlo, bajando primero la persiana un poco por debajo de la altura del panel y, tras sacarlo al exterior agarrándolo por el interior del agujero, inclinarlo hasta encajar la persiana en la hendidura superior y después hacer un movimiento de levantar-y-arrimar-al-marco (enlace youtube):



El panel colocado quedaría así, visto desde el exterior y desde el interior:


Ciertamente no es una solución totalmente hermética, ya que el aire del exterior puede entrar por la separación que existirá entre la persiana y la ventana (por encima de la placa), que suele ser de unos milímetros. Pero hay que recordar que en las pruebas un buen aislamiento riguroso tampoco ofreció mejoras en la eficiencia y que cierto flujo del aire del exterior puede ser aceptable.

De cualquier forma, para comprobar si realmente esta solución era efectiva volví a repetir las pruebas de enfriamiento. Y, ciertamente,  los resultados fueron similares a los realizados con un solo conducto en las dos primeras pruebas: el equipo bajó la temperatura de la estancia unos 2ºC y después se mantuvo estable.

Así que parece que funciona.

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