30.9.11

E-reader Amazon Kindle por 79 dólares

Amazon acaba de dar un revolcón brutal al mundo del libro: Ya ofrece un lector de e-books, un nuevo e-reader Kindle básico, por 79 dólares en EEUU y 109 en todo el mundo. Y el también nuevo Kindle Touch, con pantalla táctil, por 99$. Hasta una tablet han sacado, el Kindle Fire, que de momento sólo se vende allí. En mi opinión, es el empujón definitivo. Y ya no hay excusa para comprobar que leer libros en un e-reader es estupendo.

28.9.11

Estos son los mercados (y los que manejan la economía, incluida la crisis)

A mí eso de "los mercados" siempre me ha sonado a fantasmas, pero suponía que se debía a que es muy difícil de saber quién está realmente detrás del tejemaneje económico mundial. Pensaba que a los expertos les resultaba complicado llegar a la punta de la pirámide, como pasa con el narcotráfico: se conoce a los camellos, se sabe algo de los intermediarios, pero nunca hay pruebas contra los cabecillas.

Leo en el blog de Juan Torres que al parecer, gracias a la ciencia y a modelos estadísticos, alguien se ha atrevido a poner cara a los famosos y temidos mercados. Así lo cuenta Juan:

Un trabajo reciente de Stefano Battiston, del laboratorio de física estadística de la Escuela normal superior de Zurich, James B. Glattfelder, especialista en Redes Complejas, y de la economista Stefania Vitali (The network of global corporate control) ha mostrado quiénes son realmente "los mercados", le han puesto nombres y apellidos a quienes controlan la economía mundial. Han estudiado 43.000 empresas multinacionales y han demostrado que 737 “entidades” (bancos, compañías de seguros o grandes grupos industriales) controlan el 80% de su valor conjunto y que, mediante una compleja red de participaciones, 147 poseen el 40% del valor económico y financiero de todas las multinacionales del mundo entero. Y de este grupo de 147 multinacionales, los 50 más grandes forman una “super entidad”. En ella están principalmente los bancos: Barclay, JP Morgan, Merrill Lynch, Goldman Sachs, Morgan Stanley... y otros grupos de aseguradoras y bancarios franceses como Axa, Natixis, Société générale, el grupo Banque populaire-Caisse d'épargne o BNP-Paribas. El trabajo de investigación completo en inglés puede descargarse aquí). 

Hace unos días también se informaba que cuatro grandes bancos estadounidenses (JP Morgan, Citibank, Bank of America y Goldman Sachs) controlan el 94,4% de los derivados financieros, lo que equivale prácticamente a decir que en sus manos está el sistema financiero internacional. Esos son los mercados.

Ale, a cagarse directamente en ellos, que ya se puede.

25.9.11

Los gordos y el hambre en el mundo

Igual es que soy muy susceptible, pero la forma en la que los medios han difundido durante los últimos días esta noticia no es muy justa con los que tienen sobrepeso. Aunque ya sé que no lo pretende (y que lo importante del mensaje está en la vergüenza que debería de darnos a todos los occidentales que millones que personas mueran de hambre en la otra parte del mundo), lleva una bonita carga de culpa subconsciente directa a la yugular de los obesos. Para subirles la moral y la autoestima un poco más, vamos.

Sí, ya sé que mi reflexión es un poco superficial, pero cuando se habla de los excesos de occidente, la obesidad suele ser uno de los candidatos prioritarios, a pesar de que la mayoría de los expertos la consideren más bien una epidemia. Pero siempre tienen el mensaje subliminal en plan "En occidente algunos comiendo como cerdos y en áfrica muertos de hambre". Como que la responsabilidad de esta injusticia tuviera algo que ver con los gordos. Que de obesidad también se muere, oiga, y de bendición nada...

23.9.11

Los aparatos usados no se reciclan. Aunque los lleves a un punto limpio.

Otro escándalo, de esos que dan vergüenza cada vez que se destapan, porque uno no sabe si se debe a que somos tontos, caraduras o simplemente palurdos.

Resulta que los señores de la OCU han controlado qué pasaba con quince aparatos (televisores, neveras, ordenadores, etc.) que han llevado a puntos limpios para su reciclaje, colocándoles un localizador Y han descubierto que sólo seis llegaron a una planta de reciclaje. A pesar de que en el precio de los productos está incluida una cantidad que pagamos a los fabricantes para que dicho reciclaje se realice.

En este enlace lo cuentan todo con pelos y señales, vídeo interesante y didáctico incluido. ¡Qué país, señor..!

20.9.11

¿Por qué no emiten buenos documentales en España?

El otro día comentaba con un amigo lo triste que es que tengamos que andar rebuscando por internet para poder ver buenos documentales. Triste desde el punto de vista del futuro y del nivel de la televisión comercial española, ya que es prácticamente imposible ver algo decente y actual sobre divulgación y ciencia en los canales habituales.

Lo último espectacular que los de Telecinco se atrevieron a programar hace unos años fue Caminando entre Dinosaurios, y tuvo éxito. Pero creo que no se ha emitido ninguna de las magníficas y espléndidas producciones que he enlazado recientemente en este blog: Wonders of the Universe (de la BBC), Wonders of the Solar System (también BBC) o Earth making of a planet (National Geographic).

Me he animado a escribir este post cuando he encontrado por Youtube el principio de Human Planet, otra maravillosa serie de documentales de la BBC. Resulta que esta serie, dedicada a comportamientos y costumbres sorprendentes de los seres humanos en interacción con la naturaleza,  empieza con un par de percebeiros gallegos jugándose la vida al pescar percebes entre rocas y temibles olas, por unos cientos de euros. Este es el emocionante fragmento:



El resto de la serie es también sensacional, pero ¡que pena que tenga que venir la BBC a grabarlo y posteriormente a contárnoslo y que tengamos que buscarlo en Youtube porque las televisiones españolas están emitiendo la basura de  Acorralados y Frank de la jungla!

18.9.11

Amazon en España: Mal comienzo

Me hizo ilusión saber que Amazon empezaba a operar en España, pero mi gozo ha caído en un pozo tras hacer varias consultas:
  • Mala Ciencia en Amazon.es: 20,43 euros. Bad Science en Amazon.com: 10,20 dólares
  • El Universo Elegante en Amazon.es: 25,90 euros. The Elegant Universe en Amazon.com 13,57 dólares
  • La realidad oculta en Amazon.es: 29,90 euros. The Hidden Reality en Amazon.com: 17,21 dólares
  • Por qué creemos en cosas raras en Amazon.es: 24,70 euros. Why people believe weird things en Amazon.com: 11,51 dólares.
Vale, no he incluido los gastos de envío, pero también hay que tener en cuenta el cambio euro-dolar y las diferencias de poder adquisitivo. La diferencia final sigue siendo brutal.

No sé si está previsto que el panorama cambie, pero en caso contrario está claro que en nuestro país la cultura es para la clase media. La clase media como la entienden algunos, claro, esos que tienen 700.000 euros. El resto seguiremos usando internet para encontrar libros por canales alternativos. Aunque no nos guste hacerlo.

¿Pasará como con la construcción, que un día el sector hará crack, incapaz de alimentar a tanto intermediario innecesario?

16.9.11

Mala Ciencia de Ben Goldacre: Estopa escéptica de la buena

Otro de los libros que cayeron en vacaciones fue Mala Ciencia, de Ben Goldacre. Llegó a mis manos con buenas credenciales, varias web de divulgación lo habían recomendado fervientemente. Y tenían razón.

Mala Ciencia es un libro sobre escepticismo. Su autor es el psiquiatra británico Ben Godacre, que tiene un magnífico blog sobre el tema y que lleva escribiendo mucho tiempo en The Guardian una columna semanal sobre el tema. Por todo ello, aunque al principio al libro le cuesta enganchar porque habla de productos y casos  específicos del Reino Unido, rápidamente llegan los termas clásicos (homeopatía, efecto placebo...), algunos casos espeluznantes y con terribles consecuencias (el negacionismo del SIDA y los antivacunas) y otros contenidos poco habituales en estas temáticas (las farmacéuticas y los periodistas). Y te lleva en volandas.

Goldacre tiene estopa para todos, aquí no se libra nadie: Curanderos timadores, periodistas, empresas farmacéuticas... Me ha gustado especialmente el capítulo en el que mete caña a las grandes corporaciones farmacéuticas y también en el que explica cómo se pueden adornar o manipular (sin llegar a falsear) los estudios científicos. Y también es destacable que ponga a cada uno en su sitio, resaltando lo grave y quitando hierro a los timos menores.

El libro está escrito con un estilo muy británico, es decir, con clase e ironía, lo cual hace que sea una lectura muy entretenida. Aunque tengas estos temas muy machacados, este libro no te va a parecer más de lo mismo, su estilo, su rigor y su meticulosidad lo convierten en un libro redondo para escépticos avezados y aprendices de escepticismo.

15.9.11

Ciencia de verdad: Curar la leucemia con terapia génica

Está claro que ni la ciencia ni los científicos son perfectos. Pero cuando los conspiranoicos, los timadores, los curanderos, los visionarios o los ignorantes la critican con argumentos ridículos y burdos, me gusta enseñarles cosas como esta:

- El sistema inmunológico, entrenado para acabar con el cáncer (New York Times).

Si dominas un poco el inglés, podrás leer los detalles de cómo los científicos han conseguido curar totalmente con terapia génica la leucemia de pacientes que ya no tenían ninguna esperanza. La investigación está todavía una en fase temprana de experimentación y puede pasar de todo (incluso que al final todo se quede en nada), pero los resultados conseguidos hasta ahora son emocionantes.

"Me siento normal, como me sentía hace diez años antes de que me diagnosticaran la leucemia"- decía uno de los enfermos recuperados. Por favor, que no me hablen ahora de estupideces como la limpieza hepática, la pulsera Power Balance y la homeopatía... vaya manera de perder el tiempo y los recursos...

11.9.11

¿Por qué al subir al monte baja la temperatura?

Cuando subes al monte dicen que, aproximadamente, la temperatura desciende un grado por cada 200 metros que asciendes. Más o menos, claro. Los montañeros conocen perfectamente este fenómeno y están acostumbrados a tener que cargar con ropa de abrigo extra. Independientemente de los fenómenos meteorológicos locales, que también influyen a veces incluso de forma muy importante, al subir hace más frío. A veces he preguntado al respecto a mis compañeros de aventurillas montañísticas, pero ninguno ha sabido (o querido) darme la explicación. No es que yo no la supiera, pero quería saber si había inquietud al respecto. Y he podido comprobar que realmente a la gente lo que le gusta es hablar del tiempo, de si hace o no frío o de si va llover, no de las razones por las que eso ocurre. Así que visto el escaso interés existente entre mis amigos por el tema (o tal vez porque están hasta el moño de mis palizas divulgativas), decidí guardarme la batallita para este blog.

Lo curioso es que esta es una de esas cuestiones que la gente no tiene pudor en explicar, seguramente porque está muy habituada al fenómeno, pero incorrectamente: Que si porque hace más viento, que si está más lejos el mar, que si hay menos efecto invernadero... algunos de estos fenómenos influyen, otros son simplemente falsos, pero ninguno es la razón primordial por la que baja la temperatura con la altura.

El frío o calor que haya se debe a la cantidad de energía (que han tomado del sol) que las moléculas de aire nos transmiten cuando chocan con nuestra piel, en el camino de sus movimientos moleculares. Cuanta más energía tengan, más se mueven, más vibran, más choques hay y más energía nos transmiten. Cuando ascendemos, la presión del aire disminuye, ya que la cantidad de aire que queda por encima también lo hace, y como el aire es un gas compresible, al reducirse su presión también lo hace su densidad (algo que casi no ocurre en los líquidos). Eso significa que hay menos moléculas por unidad de volumen. Y si hay menos moléculas habrá menos choques contra nuestra piel. Y si hay menos choques en los que se transmita energía, habrá menos temperatura y tendremos más frío. Si encima hace viento (como suele ocurrir en el monte), la sensación térmica será aún menor porque... ¡Uy, que esa ya es otra historia!

7.9.11

¿Son los ignorantes más cabezotas?

A ver si puedo resumirlo en una frase: Un incompetente o un ignorante lo es desde tres perspectivas: Porque sabe poco de algo, porque es incapaz de distinguir su incompetencia y porque no se la reconoce a quien la tiene. Las dos últimas perspectivas le impiden, o al menos le dificultan, combatir la primera, así que podría decirse que es triplemente incompetente.

Hace años, los psicólogos Kruger y Dunning desarrollaron esta teoría con un entretenido estudio realizado con varias decenas de individuos (Puedes descargártelo completo desde este enlace). Les pusieron tests y pruebas de humor, razonamiento lógico, etc. y obtuvieron resultados como los de este gráfico:


Es decir, que la gente que menos sabe cree que sabe casi tanto como la que más sabe, y la que más sabe, cree que sabe menos de lo que sabe. Por eso es tan difícil convencer a alguien que no sabe de algo de que está equivocado: Una idea, el imposible funcionamiento de un producto milagro, un medicamento maravilloso... le costará mucho aceptar que no sabe lo  suficiente y no reconocerá que otros pueden saber más que él. Lo hemos podido comprobar en numerosos posts de productos milagro y pseudociencias de este mismo blog, con comentarios de gente que claramente no tiene competencias para entender las explicaciones científicas y que se limita a decir "a mi me funciona", sin dejar ninguna posibilidad a la reflexión o la duda.

Todos somos incompetentes e ignorantes en bastantes ocasiones, no hace falta recurrir a temas de ciencia. Las conversaciones acaloradas sobre política, economía o deportes suelen ser ejemplos de libro de las tres perspectivas de la incompetencia.

Hace mucho, creo que fue Sócrates, ya dijo Cuanto más sé, más sé que no se nada.  Y conocí a alguien que todo esto lo explicaba de una forma más cruda: Un tonto es tonto porque lo es, porque no sabe que lo es y porque cree que los demás son más tontos que él.

Por cierto, el estudio se hizo muy famoso y ha dado nombre al Efecto Dunning-Kruger, además de ganar el premio Ignobel del año 2000.