12.12.09

Cumbre sobre el cambio climático: Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago

En este post voy de demagogo. O no, pero me da igual, como el blog es mío y todavía puedo decir lo que quiera, pues lo suelto.

No me parece mal que se debata sobre el cambio climático y que se planifiquen acciones para, sobre todo, conseguir la sostenibilidad y el respeto hacia el medio ambiente. Pero una de las cosas que más me fastidia es el "consejos vendo pero para mi no tengo". La cumbre que se está celebrando estos días en Copenhague es de estos megasaraos, en los que se juntan un montón de vividores retóricos que llenan los periódicos de buenas palabras pero que se mojan bien poco. Y encima durante el evento se pegan la vidorra para dar ejemplo a esas naciones pobres y sucias, que no hacen más que enguarrar de gases de efecto invernadero nuestro impoluto planeta. Vía menéame he encontrado este artículo del diario británico Telegraph, en el que se detallan los excesos de la cumbre: 1200 limusinas (tan sólo cinco eléctricas o híbridas), 140 aviones privados, los hoteles más caros a tope (a casi mil euros la noche) y menús con paté y caviar a mansalva.

¡Alegría...!

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3 comentarios:

Julen dijo...

Pues que sepas que pienso marcarlo en delicious y por consiguiente twittearlo ;-)

Centinel dijo...

¡Me alegro de que te interese!

Gemma dijo...

Absolutamente de acuerdo. Yo también voy a twittearlo.